Caótico y perjudicial el proyecto municipal de aguas servidas
Si acaso no se han enterado, la HR de San Francisco, Sra. Astrid Wolff ha presentado un Proyecto Ley al Municipio de Panamá para obligar a todas las construcciones nuevas instalar una Planta de Aguas Servidas, y da un plazo de un año para que todos los edificios existentes dentro de la Ciudad de Panamá cumplan con los mismos requisitos.
El fin del proyecto es de tratar de ponerle un freno a la contaminación de la Bahía de Panamá, para que las aguas negras no lleguen a la misma. Como el Gobierno Nacional por medio del IDAAN, no ha sido capaz de resolver este problema, ahora quiere echarle el muerto al pueblo panameño. Sólo falta la firma del Alcalde para poner en marcha este proyecto funesto.
Felicito al HR Wolff por querer eliminar los malos olores que los desechos le están causando a su corregimiento, pero condeno el método escogido para lograr el saneamiento de nuestra bahía por ser el Proyecto Ley Municipal impráctico y casi imposible de cumplirse.
Por Ley de la República le corresponde al IDAAN, por medio de su Depto. de Alcantarillados, manejar este problema, y pretender ahora pasarle esta responsabilidad a los dueños de edificios es inconstitucional.
En ninguna parte del mundo las residencias y edificios cuentan con plantas propias para tratar las aguas servidas antes que estas lleguen al alcantarillado público. Por lo higiénico y lo impráctico no existen plantas pequeñas, sólo plantas que requieren mucho espacio y cuestan una fortuna.
¿Uds. pueden imaginarse el tamal que se formaría en nuestra ciudad si la Corte Suprema de Justicia confirma que el Municipio de Panamá puede obligar a los dueños tener que instalar una Planta de Aguas Servidas dentro de su propiedad?
Para comenzar, si esta planta fuera disponible para pequeñas residencias, se necesitaría un espacio del tamaño de un garaje para poder colocar la maquinaria requerida. Esta planta requiere de grandes tanques de almacenamiento, centrifugas, bombas y mucha agua y Electricidad. ¿Si ya el agua potable escasea dentro de la ciudad y en las afueras no llega el agua, cómo diablo piensan que estas plantas pueden funcionar?
Las plantas de aguas servidas expiden malos olores y cuando la planta se paraliza por falta de electricidad, la peste sería insoportable. ¿Pueden imaginar los malos olores que las plantas de 400,000 viviendas producirían? Ni hablar de las bacterias mortíferas que pudiesen producirse si las plantas no se manejan con cuidado.
Luego hay que remover, periódicamente, los residuos acumulados, ya que de no hacerlo a tiempo podríamos tener una epidemia incontrolable dentro de la ciudad de Panamá. Calculo que la planta más pequeña instalada podría costar alrededor de los $15,000.00. Eso si tienes un lugar disponible dentro de tu edificio para poder instalarla. Los edificios grandes requieren de plantas más grandes que costarían entre $50 - 500,000.00.
"Quién puede con esa múcura". Cuando los dueños de edificios comienzan a romper las calles para encontrar la tubería de aguas negras, se formará el caos no visto para el tráfico vehicular. Si sólo un pequeño tramo dañado frente a la Universidad de Panamá tiene el tráfico congestionado desde hace un mes, imaginarse lo que 400,000 huecos en nuestras calles produciría.
La situación económica de Panamá esta empeorando cada día más por los proyectos imprácticos que presentan los políticos incapaces de poder resolver nuestros problemas. Si ya la mayoría de nuestro pueblo no puede con la canasta Básica Familiar, de dónde creen que nuestros ciudadanos pueden conseguir fondos para instalar plantas de agua servidas dentro de su propiedad. ¿Quién puede con el aumento de luz y agua que esta planta trae?
Lo lógico te dice que el Gobierno Nacional tiene que buscar la solución al problema del saneamiento de nuestra bahía. Si hay que pasarle parte del costo de dicha obra al pueblo panameño, hágalo por medio de una nueva Tasa de Valorización. Este impuesto tiene que ser de acuerdo con la cantidad de servicios, etc. conque cuenta casa vivienda.
El Municipio de Panamá no tiene jurisdicción sobre el Distrito de San Miguelito y todos sabemos que desde hace 25 años sus habitantes están contaminando la Bahía de Panamá con la basura que botan en los ríos que pasan por su Distrito.
Hay que ver cómo el Río Lajas, Matías Hernández, Río Abajo y Río Juan Díaz botan desperdicios diariamente dentro de la Bahía de Panamá.
Uno encuentra 365 días al año basura colgada de los árboles y ambos lados de estos ríos para secuela seculorum, porque las bolsas plásticas no se pudren. El Gobierno es incapaz de ponerle un freno a esta mala práctica que perjudica el ambiente y contamina nuestras aguas. Para el colmo existen empresas que se dedican a vaciar los tanques sépticos y botan estos desperdicios fétidos dentro de las quebradas, contaminando aún más los ríos.
La solución está en manos del Gobierno y no en manos de los concejales que no tienen jurisdicción en este asunto. Ya es tiempo que nuestros gobernantes dejen de estar hablando babosadas y busquen soluciones positivas que no perjudiquen a nuestros ciudadanos.
H.R. Astrid Wolff, estoy de acuerdo que hay que hacer algo para sanear la Bahía de Panamá. Recomiendo que los concejales busquen los medios legales para poder realizar su proyecto con el IDAAN. Sólo tienen que ponerse de acuerdo con ellos para encaminar el proyecto correctamente. Es mejor hace las cosas bien en vez de traerse el rechazo y repudio de todos los ciudadanos de esta ciudad.
El fin del proyecto es de tratar de ponerle un freno a la contaminación de la Bahía de Panamá, para que las aguas negras no lleguen a la misma. Como el Gobierno Nacional por medio del IDAAN, no ha sido capaz de resolver este problema, ahora quiere echarle el muerto al pueblo panameño. Sólo falta la firma del Alcalde para poner en marcha este proyecto funesto.
Felicito al HR Wolff por querer eliminar los malos olores que los desechos le están causando a su corregimiento, pero condeno el método escogido para lograr el saneamiento de nuestra bahía por ser el Proyecto Ley Municipal impráctico y casi imposible de cumplirse.
Por Ley de la República le corresponde al IDAAN, por medio de su Depto. de Alcantarillados, manejar este problema, y pretender ahora pasarle esta responsabilidad a los dueños de edificios es inconstitucional.
En ninguna parte del mundo las residencias y edificios cuentan con plantas propias para tratar las aguas servidas antes que estas lleguen al alcantarillado público. Por lo higiénico y lo impráctico no existen plantas pequeñas, sólo plantas que requieren mucho espacio y cuestan una fortuna.
¿Uds. pueden imaginarse el tamal que se formaría en nuestra ciudad si la Corte Suprema de Justicia confirma que el Municipio de Panamá puede obligar a los dueños tener que instalar una Planta de Aguas Servidas dentro de su propiedad?
Para comenzar, si esta planta fuera disponible para pequeñas residencias, se necesitaría un espacio del tamaño de un garaje para poder colocar la maquinaria requerida. Esta planta requiere de grandes tanques de almacenamiento, centrifugas, bombas y mucha agua y Electricidad. ¿Si ya el agua potable escasea dentro de la ciudad y en las afueras no llega el agua, cómo diablo piensan que estas plantas pueden funcionar?
Las plantas de aguas servidas expiden malos olores y cuando la planta se paraliza por falta de electricidad, la peste sería insoportable. ¿Pueden imaginar los malos olores que las plantas de 400,000 viviendas producirían? Ni hablar de las bacterias mortíferas que pudiesen producirse si las plantas no se manejan con cuidado.
Luego hay que remover, periódicamente, los residuos acumulados, ya que de no hacerlo a tiempo podríamos tener una epidemia incontrolable dentro de la ciudad de Panamá. Calculo que la planta más pequeña instalada podría costar alrededor de los $15,000.00. Eso si tienes un lugar disponible dentro de tu edificio para poder instalarla. Los edificios grandes requieren de plantas más grandes que costarían entre $50 - 500,000.00.
"Quién puede con esa múcura". Cuando los dueños de edificios comienzan a romper las calles para encontrar la tubería de aguas negras, se formará el caos no visto para el tráfico vehicular. Si sólo un pequeño tramo dañado frente a la Universidad de Panamá tiene el tráfico congestionado desde hace un mes, imaginarse lo que 400,000 huecos en nuestras calles produciría.
La situación económica de Panamá esta empeorando cada día más por los proyectos imprácticos que presentan los políticos incapaces de poder resolver nuestros problemas. Si ya la mayoría de nuestro pueblo no puede con la canasta Básica Familiar, de dónde creen que nuestros ciudadanos pueden conseguir fondos para instalar plantas de agua servidas dentro de su propiedad. ¿Quién puede con el aumento de luz y agua que esta planta trae?
Lo lógico te dice que el Gobierno Nacional tiene que buscar la solución al problema del saneamiento de nuestra bahía. Si hay que pasarle parte del costo de dicha obra al pueblo panameño, hágalo por medio de una nueva Tasa de Valorización. Este impuesto tiene que ser de acuerdo con la cantidad de servicios, etc. conque cuenta casa vivienda.
El Municipio de Panamá no tiene jurisdicción sobre el Distrito de San Miguelito y todos sabemos que desde hace 25 años sus habitantes están contaminando la Bahía de Panamá con la basura que botan en los ríos que pasan por su Distrito.
Hay que ver cómo el Río Lajas, Matías Hernández, Río Abajo y Río Juan Díaz botan desperdicios diariamente dentro de la Bahía de Panamá.
Uno encuentra 365 días al año basura colgada de los árboles y ambos lados de estos ríos para secuela seculorum, porque las bolsas plásticas no se pudren. El Gobierno es incapaz de ponerle un freno a esta mala práctica que perjudica el ambiente y contamina nuestras aguas. Para el colmo existen empresas que se dedican a vaciar los tanques sépticos y botan estos desperdicios fétidos dentro de las quebradas, contaminando aún más los ríos.
La solución está en manos del Gobierno y no en manos de los concejales que no tienen jurisdicción en este asunto. Ya es tiempo que nuestros gobernantes dejen de estar hablando babosadas y busquen soluciones positivas que no perjudiquen a nuestros ciudadanos.
H.R. Astrid Wolff, estoy de acuerdo que hay que hacer algo para sanear la Bahía de Panamá. Recomiendo que los concejales busquen los medios legales para poder realizar su proyecto con el IDAAN. Sólo tienen que ponerse de acuerdo con ellos para encaminar el proyecto correctamente. Es mejor hace las cosas bien en vez de traerse el rechazo y repudio de todos los ciudadanos de esta ciudad.