Carlos Iván Zúñiga
Ha muerto el Doctor Carlos Iván Zúñiga, y todos los que queremos a esta patria nos sentimos muy tristes porque en la trinchera por la defensa de la democracia, la libertad y la justicia social, queda un gran vacío que difícilmente pueda llenarse.
Desde las aulas de la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena empezó a escucharse la vibrante voz de protesta de este joven estudiante que siempre llevó en su espíritu la llama inextinguible para luchar contra la injusticia y por el imperio de la verdad. Allí lo observamos liderando el movimiento estudiantil normalista que anhelaba, desde ese entonces, una educación de calidad y a tono con la realidad nacional.
Ese espíritu de superación y creativo lo llevaron a ocupar posiciones públicas de importancia desde las cuales realizó una fecunda labor en beneficio de la República. Difícilmente surjan hombres como Calos Iván Zúñiga; como ese honorable padre de la patria en el pasado que dio momentos de gloria a la Asamblea Nacional, con su verbo elocuente que hacía delirar a un pueblo con valientes y bien hilvanadas improvisaciones, cuando presentaba importantes proyectos de ley en beneficio de los intereses nacionales. Su riqueza de argumentos siempre fue producto del estudio constante para el logro de su superación profesional.
Carlos Iván Zúñiga fue Ministro de Educación y desde ese mirador pudo apreciar el desastroso estado del sistema educativo panameño, y llenó su espíritu de mucho amor y de esfuerzo permanente para lograr que todos los niños de Panamá, ubicados en la montaña, en los riscos y en los valles, recibieran los beneficios de una escuela que lograra transformar la vida de las comunidades.
Como rector de la Universidad de Panamá, la institución fue orgullo y modelo de una entidad inspirada en los verdaderos problemas de la Nación, centro de investigación permanente y forjadora de profesionales que han servido contribuyendo, de manera eficaz, al progreso y engrandecimiento del país. Jamás desmayó en su empeño de que la Universidad de Panamá mantuviera su excelencia y liderazgo en todo movimiento tendiente al progreso integral de la Nación, y de esa manera, colocarla en el más alto nivel de eficiencia y responsabilidad.
Carlos Iván Zúñiga fue un ferviente enamorado de la libertad y de la democracia, y ya en los últimos de sus artículos clama al pueblo panameño luchar porque jamás vivamos nuevamente una dictadura como la que vivimos en el pasado y que tanto daño causara a la vida del país.