Carrera a la carrera
Muchos coinciden en apreciar que el actual periodo de transición, entre la administración saliente de Martín Torrijos Espino y la entrante de Ricardo Martinelli Berrocal, ha sido el más civilizado de que se tenga noticia, al menos en los veinte años desde el retorno de la democracia.
Sin embargo, un enorme lunar ha empañado el rostro amable que los equipos de relaciones públicas pretenden mostrarnos cada día, a medida que llega el 1 de julio: el ingreso indiscriminado y mediante un procedimiento expedito, de servidores públicos al régimen de la Carrera Administrativa.
La cuestión ha sido tan impúdica que se nos da cuenta de que en una institución existen dos directoras de recursos humanos, ambas adscritas a última hora a la Carrera Administrativa.
Resulta penoso que el colofón de la administración del joven Torrijos, sea, al igual que en los gobiernos de antaño, el de la Carrera a la carrera.