Carta abierta
Con hambre, no se puede predicar la democracia ni hablar de paz. Tuve la oportunidad de ver la manifestación del Movimiento de Desempleados dirigirse en desbocado tropel hacia la Asamblea Legislativa, con el fin de exigir diez mil puestos de trabajo.
Con la buena voluntad que dice tener el Poder Ejecutivo, se le puede encontrar una pronta solución a tan escabroso problema.
Cuando la economía se encuentra deprimida y la empresa privada no puede darle solución inmediata al desempleo, al gobierno le corresponde hacer inversiones en el sector público para paliar la situación.
En el pobre Colón, San Miguelito y La Chorrera, es de urgente necesidad reparar todas las calles, el sistema de alcantarillado y la infraestructura hospitalaria.
El gobierno debe asignar los recursos para que dichas obras sean ejecutadas de manera eficiente por la empresa privada. El MOP sólo debe supervisarlas.
De igual manera se debe impulsar la construcción de viviendas para las personas de escasos recursos, incentivando la empresa privada, que hará las inversiones, con intereses preferenciales y exonerarla del impuesto sobre la importación de materiales que en dichas obras se utilicen.
Es preferible darle solución a tan agudo problema que el Estado jamás podrá resolver, que percibir los ingresos fiscales que dicha actividad generaría.
Una cosa se debe tener muy clara, y es que la gente desempleada de las comunidades que protestaron, que califiquen para desempeñar los cargos, deben tener absoluta preferencia.
Con la buena voluntad que dice tener el Poder Ejecutivo, se le puede encontrar una pronta solución a tan escabroso problema.
Cuando la economía se encuentra deprimida y la empresa privada no puede darle solución inmediata al desempleo, al gobierno le corresponde hacer inversiones en el sector público para paliar la situación.
En el pobre Colón, San Miguelito y La Chorrera, es de urgente necesidad reparar todas las calles, el sistema de alcantarillado y la infraestructura hospitalaria.
El gobierno debe asignar los recursos para que dichas obras sean ejecutadas de manera eficiente por la empresa privada. El MOP sólo debe supervisarlas.
De igual manera se debe impulsar la construcción de viviendas para las personas de escasos recursos, incentivando la empresa privada, que hará las inversiones, con intereses preferenciales y exonerarla del impuesto sobre la importación de materiales que en dichas obras se utilicen.
Es preferible darle solución a tan agudo problema que el Estado jamás podrá resolver, que percibir los ingresos fiscales que dicha actividad generaría.
Una cosa se debe tener muy clara, y es que la gente desempleada de las comunidades que protestaron, que califiquen para desempeñar los cargos, deben tener absoluta preferencia.