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Carta abierta con respeto


Al señor Director Luciani:
Le envío esta carta abierta con respeto, con el fin de plantearle algunas anomalías que he presenciado de cerca o de lejos en la institución que usted dignamente dirige. Luego de casi 30 años de laborar en el Seguro Social como médico, 12 como Jefe de Servicio y un año como Asesora Médica del director Jorge Endara, creo tener algún conocimiento del manejo del mismo, sobre todo en el programa de Enfermedad y Maternidad. Siempre he insistido en que no funciona bien la Caja, porque el sistema que se utiliza no sirve y ha existido poca voluntad para enmendarlo y buscar alguno que haya sido puesto en práctica en otros países, con éxito, y adaptarlo a Panamá.
Aunque ustedes digan que no, hay problemas en el Seguro; es inconcebible que los pacientes en la clínica de San Francisco tengan que esperar cuatro horas para retirar un medicamento en la farmacia, aparentemente por falta de personal. Es una zona llena de jubilados y ellos debieron esperar a pesar de la edad y su estado de salud. Aunque no queramos ver la realidad, la sección de diálisis funciona deficientemente, lo que ha traído protesta de los pacientes que deben utilizar dicho servicio. Me pregunto si continúan los pacientes llegando a las cuatro de la madrugada para conseguir un cupo y que, muchas veces cuando les toca el turno, se acabaron.
Algunos médicos siguen llegando tarde, lo que contradice el juramento hipocrático donde nos comprometemos a cumplir con los pacientes. Si éstos tienen cita a las siete de la mañana, pues que lleguen a esa hora y no a las 9 ó 10, haciendo esperar hasta tres horas. Ir a la Especializada a visitar un paciente es una odisea. A veces los ascensores no funcionan y los parientes deben subir varios pisos por la escalera. No es posible que a esta altura existan casi los mismos salones de operaciones que le permitan a los médicos operar una sola vez a la semana. En esta forma, si algún examen falta o hay cualquier inconveniente, ese paciente debe permanecer hospitalizado otra semana más a ver si la próxima puede ser sometido a la operación. Esto, Sr. Director, trae un congestionamiento por el uso prolongado de las camas que hacen que otros pacientes deban esperar hasta un año para ser operados. ¿Y si son pacientes de cáncer? Se mueren antes de tiempo. Conozco un caso que tuvo un infarto de miocardio y permaneció hospitalizado tres meses esperando ser operado. Este paciente tuvo suerte, porque conozco otro que iba en iguales condiciones, pero tuvo otro infarto y falleció.
Buscar salud para los pobres se dificulta con este sistema que tenemos, la falta de salones de operaciones, de medicamentos y de reactivos para los exámenes de laboratorio, prolonga esa estada de los pacientes con el perjuicio para la institución.
Y qué decir de la falta de medicamentos cuando los hipertensos, los cardíacos, los diabéticos y otros deben interrumpir sus tratamientos que deben tomar de por vida, porque en la farmacia les dicen que el medicamento está agotado. Son medicamentos caros que no pueden ser adquiridos afuera por la mayoría. Así mismo, algunas veces, hay una sola medicina para tal enfermedad y no todos los pacientes se benefician de ello. Hay que mejorar el sistema de compras para que nada falte. Qué me cuenta de tener que tomarse una Resonancia Magnética. Para un cupo lleva meses y mientras tanto, el paciente empeora en su enfermedad o muere sin habérsela tomado.
Estos y muchos otros problemas tienen urgencia de ser solucionados, pero no hay visos de hacerlo. Está el mismo espacio físico de hace millones de años y, mientras tanto, agregaron a los beneficiarios que debían ser atendidos por Salud y que recargan la deficiencia en la atención. Es cierto que el Seguro es un pozo sin fondo; pero si le agregamos la falta de casi todo, se trabaja con las uñas y se pierde la eficiencia y la voluntad de trabajar para el beneficio del paciente. Ojalá arreglen estos y otros más que por falta de espacio no sigo enumerando. Si se asesora bien, sacará al Seguro adelante.

101 años de Panamá América

 
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