Carta del Arzobispo al Presidente de la Asamblea según Arias Calderón
El Dr. Ricardo Arias Calderón publicó, en la edición del pasado 23 de octubre, un artículo sobre la carta del Arzobispo al Presidente de la Asamblea Nacional, donde hace afirmaciones que merecen algunos comentarios:
1. Si bien es cierto existen familias que no están en condiciones humanas de cumplir con su rol en la educación sexual y reproductiva de sus hijos, es bueno aclarar que el principio por el que se aboga no es el de que los padres tienen que ser, necesariamente, quienes brinden esta educación; pero sí tienen el derecho de decidir el qué, el dónde, el por quién, el por qué y el cuándo de esta educación.
2. Dice que la afirmación del Arzobispo en el tema de la patria potestad "no corresponde a la realidad", pues en el artículo 6 del proyecto se establece que "estos derechos no pueden ir en menoscabo del ejercicio responsable de la patria potestad". Se cuida de decir que en el artículo 7 se define lo que entienden por "ejercicio responsable de la patria potestad". En ese artículo se establece únicamente la responsabilidad de los padres y madres de familia o tutores de "acompañar a sus hijos, hijas o acudidos menores de edad a solicitar servicios integrales de salud sexual y reproductiva, y es deber de éstos guiarlos en todas y cada una de sus decisiones". Como se observa, no existe la palabra derecho, limitándose ese principio al de meros acompañantes, tal y como lo señala nuestro Arzobispo.
3. Afirma que "la expresión que preocupa a monseñor Cedeño "en compañía de sus padres, madres, acudientes o tutores" que aparece dos veces -en los artículos 4 y 7- hace explícito que este acompañamiento se requiere para tener acceso a los servicios de salud en materia sexual y reproductiva". Ahora sí estoy convencida de que el Doctor no ha leído el proyecto de Ley 442 que está en discusión en la Asamblea; pues el artículo 4 se refiere a los principios, y el artículo 7 ya lo hemos analizado antes. Pero si se refiere a los numerales 4 y 7 del artículo 12, quiero recordarle que en ambos se establece el adverbio "PREFERIBLEMENTE en compañía de sus padres, madres, acudientes o tutores", lo que significa que se prefiere, no que se requiere.
4. Manifiesta que quienes nos oponemos al proyecto de ley hemos faltado a la verdad, hemos incurrido en acusaciones vituperativas y desvergonzadas, y otras cosas más. Con lo manifestado hasta ahora, el lector y la lectora podrán determinar si estamos faltando a la verdad o si estamos aclarando, de manera respetuosa, las confusiones que parece tener el Doctor. Por otro lado, a pesar de que tenemos clara la separación Iglesia-Estado, sabemos que, aunque Jesucristo dijo "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es Dios", también denunció a los hipócritas y sepulcros blanqueados de su tiempo. Aquí no se trata de si debemos o no pagarle los impuestos al César, sino de la defensa de nuestros principios.
En lo que sí estoy de acuerdo es en que "el Estado tiene una responsabilidad ineludible de fomentar las condiciones de desarrollo de las familias...". Y es que por ahí debió comenzarse, poniendo los bueyes delante de la carreta. Un Estado responsable no debe dar derechos a quienes no tienen la madurez suficiente; eso es como resolver el problema de tránsito entregándoles licencia a los menores sin haberles enseñado a manejar.