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Carta a la Procuradora


Señora Procuradora: En calidad de ciudadano panameño, mayor de edad, me dirijo a usted públicamente, con una inquietud que deseo me aclare, si está dentro de su competencia administrativa y jurídica. Existe, en el ambiente nacional, una incertidumbre en cuanto a la supuesta violación que hacen funcionarios públicos a la Constitución y las leyes de la República. Con marcada regularidad los medios de comunicación dan a conocer, a la opinión pública, las aparentes violaciones que ciertos funcionarios cometen contra lo establecido legalmente. Tal es el caso específico de la Sra. Mireya Moscoso, Presidenta Constitucional de la República de Panamá, quién ha aparecido en actos políticos en horas laborables.
Ante esta situación, me permito preguntarle: ¿la señora presidenta está violando la ley que regula esta materia? Al respecto, sería bueno conocer algunos detalles, como por ejemplo: ¿Tiene el Presidente(a) de Panamá horario de trabajo establecido por la Constitución, el cuál deba cumplir? ¿Es el Presidente(a) de la nación las 24 horas del día? ¿Puede, cualquier día de la semana y a cualquier hora, participar en actos políticos o sólo después de las 4:30 de la tarde, cuando concluye la jornada laboral del Estado panameño?
Procuradora, comprendo que no existe impedimento legal para que la señora Moscoso sea Presidenta de la República y al mismo tiempo presidenta de un partido político. Pero, ¿puede actuar políticamente dirigiendo una sesión o convención del Partido Arnulfista, del cual es su máxima figura, estando en función como mandataria de este país? Este y otros cuestionamientos, incluso respecto de los señores ministros de Estado, se hacen los panameños al ver que, a la hora y el día que sea, algunos funcionarios, que no se rigen por horarios de trabajo, actúan y participan de actos políticos.
Espero que para tranquilidad y comprensión de quien le cuestiona, y una gran parte de la población que desconoce los argumentos legales, estas dudas sean aclaradas para poder emitir nuestras futuras opiniones con pleno conocimiento. Al agradecerle su atención y esperando que pueda contestarnos las preguntas formuladas, de manera oficial o extra oficial; incluso, de ser posible, por este mismo medio de comunicación; a manera de docencia; hago propicia la ocasión para saludarla y expresarle el testimonio de mi más alta y distinguida consideración.
José Antonio Amador Velarde
Pensionado de la CSS
(joseamadorvelarde@hotmail.com)
Esas son las preguntas que deberíamos hacernos y las respuestas que deberíamos buscar.
Podría seleccionarse un equipo de educadores y ciudadanos voluntarios de honestidad y responsabilidad probadas (jubilados o activos), que impulse los cambios necesarios, asumiendo un rol de “Cruzados de la reforma y fortalecimiento de los valores éticos y morales en la niñez y la juventud”. Ese puede ser un camino pero, para ello se requiere carácter, valentía y respaldo irrestricto del resto de la ciudadanía. No es lo único que se podría hacer pero, a largo plazo, quizá sería lo más efectivo y constructivo.
Los cambios que se requieren, antes que cambios constitucionales, son cambios de actitud y de valores y para lograrlo hay que comenzar ya. ¡Ahora mismo! En definitiva, permítanme insistir en que cuando criticamos y rechazamos lo malo deberíamos aportar propuestas sobre cómo corregirlo o erradicarlo y sugerir quién o quiénes podrían encargarse de tal tarea.

101 años de Panamá América

 
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