Casas condenadas, un dilema salir de ellas
A pesar de la construcción de nuevos edificios para personas de escasos recursos en diferentes puntos de la ciudad, el problema de las casas condenadas aún no se logra erradicar. Miles de panameños aún residen en estos viejos caserones, los que no cuentan con las mínimas medidas de salubridad para albergar a una persona.
En corregimientos como El Chorrillo, Santa Ana, Curundú, San Felipe, Río Abajo, Calidonia, Parque Lefevre, entre otros, son donde más se encuentran estos viejos caseríos. Si bien es cierto, en corregimientos como El Chorrillo y Calidonia se han edificado nuevas estructuras como el edificios Centenario, de El Marañón, que alberga a 300 familias, aún hace falta hacer más.
Actualmente miles de personas aún residen en estos inmuebles sin esperanza de ser reubicados, debido a que no cuentan con un ingreso permanente para pagar un apartamento nuevo de los que construye el gobierno en los sectores antes mencionados.
Sin embargo, hay otras que aseguran tener capacidad de pago y haber solicitado uno de estos apartamentos, pero nunca los llaman. Etelvina Grajales, residente en El Chorrillo, sostuvo que está en capacidad de afrontar la responsabilidad que implica adquirir uno de estos apartamentos, sin embargo, nunca la han llamado, a pesar que trabaja y es permanente desde hace tres años.
"No se si el problema es que no pertenezco a ningún partido político, pero hasta la fecha no he encontrado respuesta a la solicitud de un departamento", dijo. "He ido a todas partes, a la junta comunal, he conversado con todos los legisladores del circuito 8-7 y hasta la fecha nada...", dijo.
Del Ministerio de Vivienda (MIVI) informaron que el problema radica en que muchas personas que residen en casas condenadas quieren que el gobierno les regale el departamento, ignorando que allí son ubicadas aquellas personas que están en disposición de pagar.
Explicaron que quienes aspiran a adquirir uno de los apartamentos deben llenar una serie de requisitos y de clasificar son llamados posteriormente. "El problema es que hay muchas personas que pueden pagar una nueva vivienda, sin embargo, aspiran a que el Estado se las regale", dijo la fuente. Reconoció que la mayoría de las personas que residen en estos viejos caserones realmente enfrentan una situación económica precaria, por lo que se le dificulta la obtención de una vivienda.
Informó que el MIVI continúa construyendo nuevos edificios para personas de escasos recursos, sin embargo, el problema de las casas condenadas persiste. Sobre el tema de Grajales, le aconsejaron que se apersone al ministerio, a fin de que se le tome los datos y se le busque una solución a su problema.
Mientras tanto, un informe del MIVI destaca que del mes de septiembre de 1999, a julio de 2003 se logró el desalojo y su posterior eliminación de 54 casas condenadas en los corregimientos de San Felipe, Santa Ana, El Chorrillo y Calidonia. Agrega que de éstas, 26 fueron de San Felipe, 19 en Santa Ana, 6 en El Chorrillo y 3 en Calidonia. No obstante, aún son muchos los inmuebles condenados que se encuentran habitados.
En corregimientos como El Chorrillo, Santa Ana, Curundú, San Felipe, Río Abajo, Calidonia, Parque Lefevre, entre otros, son donde más se encuentran estos viejos caseríos. Si bien es cierto, en corregimientos como El Chorrillo y Calidonia se han edificado nuevas estructuras como el edificios Centenario, de El Marañón, que alberga a 300 familias, aún hace falta hacer más.
Actualmente miles de personas aún residen en estos inmuebles sin esperanza de ser reubicados, debido a que no cuentan con un ingreso permanente para pagar un apartamento nuevo de los que construye el gobierno en los sectores antes mencionados.
Sin embargo, hay otras que aseguran tener capacidad de pago y haber solicitado uno de estos apartamentos, pero nunca los llaman. Etelvina Grajales, residente en El Chorrillo, sostuvo que está en capacidad de afrontar la responsabilidad que implica adquirir uno de estos apartamentos, sin embargo, nunca la han llamado, a pesar que trabaja y es permanente desde hace tres años.
"No se si el problema es que no pertenezco a ningún partido político, pero hasta la fecha no he encontrado respuesta a la solicitud de un departamento", dijo. "He ido a todas partes, a la junta comunal, he conversado con todos los legisladores del circuito 8-7 y hasta la fecha nada...", dijo.
Del Ministerio de Vivienda (MIVI) informaron que el problema radica en que muchas personas que residen en casas condenadas quieren que el gobierno les regale el departamento, ignorando que allí son ubicadas aquellas personas que están en disposición de pagar.
Explicaron que quienes aspiran a adquirir uno de los apartamentos deben llenar una serie de requisitos y de clasificar son llamados posteriormente. "El problema es que hay muchas personas que pueden pagar una nueva vivienda, sin embargo, aspiran a que el Estado se las regale", dijo la fuente. Reconoció que la mayoría de las personas que residen en estos viejos caserones realmente enfrentan una situación económica precaria, por lo que se le dificulta la obtención de una vivienda.
Informó que el MIVI continúa construyendo nuevos edificios para personas de escasos recursos, sin embargo, el problema de las casas condenadas persiste. Sobre el tema de Grajales, le aconsejaron que se apersone al ministerio, a fin de que se le tome los datos y se le busque una solución a su problema.
Mientras tanto, un informe del MIVI destaca que del mes de septiembre de 1999, a julio de 2003 se logró el desalojo y su posterior eliminación de 54 casas condenadas en los corregimientos de San Felipe, Santa Ana, El Chorrillo y Calidonia. Agrega que de éstas, 26 fueron de San Felipe, 19 en Santa Ana, 6 en El Chorrillo y 3 en Calidonia. No obstante, aún son muchos los inmuebles condenados que se encuentran habitados.