default

Casos insólitos


Un país como el nuestro, cosmopolita, formado por un crisol de razas y las mentalidades más disímiles, también cuenta con los casos más insólitos, dignos de récords internacionales.
Sabemos que la actual Corte Suprema ha tenido algunas actuaciones extrañas, conocidas; pero, cuando nos percatamos que un ex presidente de la República aconseja al próximo mandatario que elimine los magistrados de dicha Corte, creo que quiere decir que de un plumazo, contraviniendo la Constitución y la democracia, sentimos pesar. De suceder eso, los poderes del Estado quedarían destrozados y unidos sus fragmentos en vez de separados. Los magistrados han sido nombrados por un período de tiempo y debemos soportarlos, por lo que no estoy de acuerdo con la sugerencia.
Da qué pensar la misma; eso nos indica que, pasados los años, aún recuerdan la dictadura donde todo se hacía a la brava, sin tener en cuenta las leyes o las reglas. No han borrado su origen político y cómo se criaron en el PRD a la sombra de los militares.
Ahora escuché algo de que la Corte acogió el caso del Legislador 79. No me importa a quién le corresponda; pero, tengo entendido que esa es labor del Tribunal Electoral y no es apelable ante la Corte. ¿Qué sucede con tantos errores? Por otro lado, no ha terminado la pugna en la Junta Directiva del Seguro Social por la forma irregular en que fueron aceptadas seis ternas cuando sólo deben llegar cuatro. Se les ha dicho en todas las formas lo inaudito de esta violación e insisten. Quiero pensar que es ignorancia y no corrupción, lo que no los exime de delinquir.
Me llama la atención el hecho de que la presidenta del Ejecutivo haya prorrogado por todo el mes de agosto las sesiones extraordinarias y enviado repetidamente la ley de sanciones a menores sin lograr, siquiera, el quórum en la Asamblea. Esos legisladores que bastante pelecharon de los privilegios que les dio este gobierno, ahora aplican "rey muerto, rey puesto"; a algunos los escuchas en los medios de comunicación oponiéndose a la ley de su Presidenta. ¡Qué poca dignidad! Además, tenemos las calles de la ciudad y las carreteras del país intransitables, llenas de huecos que parecen piscina con el perjuicio para las automóviles. Dicen haber gastado mil millones de dólares en Obras Públicas, en obras invisibles porque ni el ensanche de Aguadulce-Santiago han podido llevar a cabo. Pero, dicen que no ha habido gobierno que haya gastado más en ello. Creo que han engañado a la Sra. Presidenta haciéndole creer que todo va bien y no la transitan por las malas calles ni por las malas carreteras para que no se dé cuenta. Si recuerdan la famosa ley Faúndes para evitar que sigan trabajando después de 75 años (dedicada al magistrado), ésta ha perjudicado a varios. Luego vino la ley Alberto Vallarino que evitó que aceptara correr para la presidencia de la República; ahora es la ley Ricardito para que los adoptados antes de cierta edad, sean panameños por nacimiento.
Realmente, no creo que exista otro país en el mundo donde las leyes tienen nombre propio y no se legisla para todo un país.
Podríamos continuar citando casos insólitos, pero no hay espacio. Los panameños nos hemos acostumbrado a las irregularidades, a que los medios de comunicación gritan y se enardecen como llamarada de capullo y se apagan enseguida, olvidando los sucesos y dejándolos pasar para que nadie los recuerde. Y en realidad, aquí no pasa nada. Antes, en otra época de mi vida, acercarnos a un policía era sentirse seguro. Ahora, los policías participan de los delitos. Decir que alguien era Magistrado de la Corte era hablar de alguien grande, ahora no es igual. Los abogados nos defendían en caso de problemas, ahora ellos están presos por fraude o por homicidio.
Señor, mientras continuemos así, el país no progresará y nos hundiremos más en el lodo de la corrupción para acabar con todo lo instituido y constituido. ¿A dónde debemos empezar para formar mejores panameños? Ojalá recapacitemos para no repetir historias y tener que arrepentirnos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América