Células de vandalismo
La gran Cadena Televisiva de México realizó investigación periodística de prioritario interés, no sólo para Centroamérica, con resultados que acaban de ser corroborados por el Canal 23 de Miami. Dichos reportajes que, con justa razón, inquietan a nivel continental determinan que los tentáculos de Al Qaeda, la abyecta red terrorista cuyo máximo cabecilla es el execrable Osama bin Laden, han dejado de operar subterráneamente en latitudes americanas, para empezar a salir a la superficie y mostrar evidencias que, por sectarismo político o imprevisión, jamás deben ser menospreciadas, aún más si se analiza la seriedad de aquellas fuentes informativas.
Los datos en referencia señalan que Adnan Gulshari Al Shukrijumah, conocido y peligroso líder del fundamentalismo islámico, junto a dos árabes jordanos de igual tendencia criminal, deportados de México, fue detectado en Tegucigalpa, en un café internet, desde donde realizó contactos a Canadá, Francia, Alemania y se comunicó con teléfonos celulares que, seguramente, corresponden a sus compinches residentes en tierras hondureñas que le habrían alertado para que inmediatamente se esconda, en vista del rastreo de las autoridades. Se cree que éste y sus acompañantes se movilizaron al menos por México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Panamá, estableciendo alianzas con elementos de Mara Salvatrucha y la M-19, de ominoso accionar en latitudes de América Central, sin descartar contactos con mafiosos aztecas y colombianos, para utilizar las rutas que emplean los narcotraficantes y los pandilleros transnacionales, a fin de poder trasladar, junto a los cargamentos de droga ilícita, substancias de alto poder explosivo. Entre otros, los principales objetivos serían la base militar norteamericana de Palmerola, localizada a 98 kilómetros de la capital hondureña y el Canal de Panamá, de sin igual importancia para el comercio, la economía y las relaciones planetarias, a igual que utilizar los prohibidos caminos del crimen organizado para llegar a Norteamérica, con letales propósitos.
Las células del más repugnante vandalismo, que estarían estructuradas y listas a lanzar sus zarpazos, deben ser, a la brevedad, localizadas y neutralizadas, para lo cual no tiene que faltar la recíproca ayuda internacional.
La talentosa joven que lleva dentro sus costumbres y tradiciones, señala que el fervor patriótico por nuestras raíces se está perdiendo, por lo que es necesario que la juventud retome la verdadera identidad como panameños.
Saskya recomienda que para incentivar el folclor en las personas, se debe empezar desde las escuelas, para rescatar las tradiciones.
"Debemos implementar una materia de folclor obligatoria en las escuelas y colegios que realce el sentido de lo qué es Patria", enfatizó.
Anteriormente se utilizaban tembleques de flores naturales. Un clavel sobre la oreja, bajo el ala del sombrero o pequeños jazmines blancos era lo más representativo por las mujeres de aquellos tiempos.
Los primeros que se empleaban eran los fabricados de escamas de pescado, convirtiéndose así en los más tradicionales. Se tiñen de colores para dar mayor vistosidad a la cabellera y al traje típico nacional.
Con el paso de los años, los tembleques han sido transformados debido a la aparición de materiales como perlas, canutillos, gusanillos de metal, cintas o telas de sedas, y satín.
Entre los menos usados están los cristales de roca y las flores de vidrio.
En la actualidad hay una variedad de tembleques como los pimpollos y gusanillos. Además, los hay de animales, ya que representan la flora y fauna de Panamá.
Hurtado en un pequeño puesto en la bajada de Salsipuedes, ofrece a los clientes gran variedad de artículos de nuestro folclore como cutarras, pollerones, peinetas, sombreros, zapatos, prendas de la pollera, incluso machetes de madera.
En este lugar se encuentran todos lo que se necesita para ataviarse con el vestido típico panameño en este mes de la Patria, cuando hay mayor demanda de este tipo de accesorios.
En Salsipuedes se puede observar mucha actividad todo el día, incluyendo los fines de semana.
El área se ha convertido en un lugar de referencia para los padres de familia que buscan todo el conjunto que necesitan sus hijos para hacer sus presentaciones en grupos folclóricos, tanto en niveles de escuela primaria como secundaria.
Los tembleques de colores son utilizados con la Pollera Montuna y la pollera blanca. Para su realización se utilizan materiales como canutillos, chaquirones, chaquiras, cintas y telas como la horganza, seda o satín. También se realizan con escamas de pescado teñidas de diversos colores.
Los datos en referencia señalan que Adnan Gulshari Al Shukrijumah, conocido y peligroso líder del fundamentalismo islámico, junto a dos árabes jordanos de igual tendencia criminal, deportados de México, fue detectado en Tegucigalpa, en un café internet, desde donde realizó contactos a Canadá, Francia, Alemania y se comunicó con teléfonos celulares que, seguramente, corresponden a sus compinches residentes en tierras hondureñas que le habrían alertado para que inmediatamente se esconda, en vista del rastreo de las autoridades. Se cree que éste y sus acompañantes se movilizaron al menos por México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Panamá, estableciendo alianzas con elementos de Mara Salvatrucha y la M-19, de ominoso accionar en latitudes de América Central, sin descartar contactos con mafiosos aztecas y colombianos, para utilizar las rutas que emplean los narcotraficantes y los pandilleros transnacionales, a fin de poder trasladar, junto a los cargamentos de droga ilícita, substancias de alto poder explosivo. Entre otros, los principales objetivos serían la base militar norteamericana de Palmerola, localizada a 98 kilómetros de la capital hondureña y el Canal de Panamá, de sin igual importancia para el comercio, la economía y las relaciones planetarias, a igual que utilizar los prohibidos caminos del crimen organizado para llegar a Norteamérica, con letales propósitos.
Las células del más repugnante vandalismo, que estarían estructuradas y listas a lanzar sus zarpazos, deben ser, a la brevedad, localizadas y neutralizadas, para lo cual no tiene que faltar la recíproca ayuda internacional.
La talentosa joven que lleva dentro sus costumbres y tradiciones, señala que el fervor patriótico por nuestras raíces se está perdiendo, por lo que es necesario que la juventud retome la verdadera identidad como panameños.
Saskya recomienda que para incentivar el folclor en las personas, se debe empezar desde las escuelas, para rescatar las tradiciones.
"Debemos implementar una materia de folclor obligatoria en las escuelas y colegios que realce el sentido de lo qué es Patria", enfatizó.
Anteriormente se utilizaban tembleques de flores naturales. Un clavel sobre la oreja, bajo el ala del sombrero o pequeños jazmines blancos era lo más representativo por las mujeres de aquellos tiempos.
Los primeros que se empleaban eran los fabricados de escamas de pescado, convirtiéndose así en los más tradicionales. Se tiñen de colores para dar mayor vistosidad a la cabellera y al traje típico nacional.
Con el paso de los años, los tembleques han sido transformados debido a la aparición de materiales como perlas, canutillos, gusanillos de metal, cintas o telas de sedas, y satín.
Entre los menos usados están los cristales de roca y las flores de vidrio.
En la actualidad hay una variedad de tembleques como los pimpollos y gusanillos. Además, los hay de animales, ya que representan la flora y fauna de Panamá.
Hurtado en un pequeño puesto en la bajada de Salsipuedes, ofrece a los clientes gran variedad de artículos de nuestro folclore como cutarras, pollerones, peinetas, sombreros, zapatos, prendas de la pollera, incluso machetes de madera.
En este lugar se encuentran todos lo que se necesita para ataviarse con el vestido típico panameño en este mes de la Patria, cuando hay mayor demanda de este tipo de accesorios.
En Salsipuedes se puede observar mucha actividad todo el día, incluyendo los fines de semana.
El área se ha convertido en un lugar de referencia para los padres de familia que buscan todo el conjunto que necesitan sus hijos para hacer sus presentaciones en grupos folclóricos, tanto en niveles de escuela primaria como secundaria.
Los tembleques de colores son utilizados con la Pollera Montuna y la pollera blanca. Para su realización se utilizan materiales como canutillos, chaquirones, chaquiras, cintas y telas como la horganza, seda o satín. También se realizan con escamas de pescado teñidas de diversos colores.