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Cero + cero = cinco


Es imposible decir que las cosas están bien cuando en verdad están mal. Estamos muy grandecitos para que nos digan que hay un repunte de nuestra economía, cuando en las comparaciones que se hacen, no aparece la verdad de estas predicciones.
No puede decirse que un primer semestre raquítico en términos de crecimiento económico puede proyectar una economía que creció un 2.6% en el primer trimestre y apenas 1.2% en el segundo, no puede decirse que aprobar 14.5 millones de dólares para la promoción del turismo indica mejores días para dicha industria, porque esta suma contrasta con los 1.8 millones de dólares de 1999. Y por lo tanto, concluir que no es suficiente.
No debe decirse que el comercio, que emplea unas 147,000 personas y que registró un crecimiento de 5.8% en el segundo trimestre, puede presentarse como algo positivo ante un crecimiento negativo anual de ese sector de un 6% en este año.
Ni tampoco puede decirse que la construcción con 65,000 empleados registró un crecimiento de 22.7%, cuando se dice que lo real proyectado será del 1% en el 2000.
Ni tampoco puede decirse que se pueden incluir 500 millones de dólares más en el nuevo presupuesto de Estado, cuando no se sabe de dónde vendrán los ingresos o se hablen de los mismos de manera dubitativa, alegre o irresponsable.
Lo que nos debe sobrecoger de alto sentido de responsabilidad es el conocimiento de tener una deuda de 7,600 millones de dólares, lo que equivale al 75% y más del producto interno bruto.
Todos quisiéramos alegrarnos de los principios de una recuperación económica y social en Panamá. Malos panameños serán aquellos que por razones políticas o de cualquier otra naturaleza, alimentaran estos deseos. En el país no solamente hay gobierno y oposición. En el país hay panameños y todos nos debemos al bienestar y progreso del país. Pero necesitamos ejemplos de sobriedad, responsabilidad y civismo para que se dé la cooperación y el impulso ciudadano. Mientras haya un gobierno confuso, congestionado por la corrupción y la impunidad, no habrá levadura que levante el ánimo nacional. Es importante que el gobierno tome cabal conocimiento de la cada vez más desequilibrada vivencia nacional.

101 años de Panamá América

 
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