Chávez, el enterrador
La amistad de los pueblos latinoamericanos está siendo sepultada bajo una avalancha de insultos e intrigas orquestadas por Hugo Chávez, acolitado por Correa y Ortega. Chávez, quien tanto vocifera sobre la idea bolivariana, es el enterrador de la misma. Antes de su llegada a la presidencia de Venezuela, los gobiernos americanos habían establecido cierto ritmo de colaboración que con tiempo y paciencia todos esperábamos diera como resultado acuerdos comerciales, ecológicos y políticos que trajeran beneficios para nuestros pueblos. Todo esto se ha venido al suelo. Chávez comenzó por retirar a Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Ahora, en vez de comercio, amistad y progreso, se oyen insultos y acusaciones.
El respaldo económico y estratégico de Chávez a las FARC, comprobado por la información encontrada en los computadores del narcoguerrillero Reyes, es una puñalada a la paz entre los pueblos americanos. Estamos en la antesala de una confrontación armada. Porque en el ambiente hay tanta beligerancia que la más mínima chispa prende fuego entre Colombia y Venezuela y, quién sabe quien más se apunte a pescar en este rió revuelto.
Los asesinos de las FARC han encontrado un amigo en el presidente de Venezuela que les aporta dinero y protección. Esto afecta a toda las Américas, desde Canadá hasta la Patagonia, pues la paz en el área es asunto de todos, no solo de los pueblos directamente afectados. Una confrontación entre Colombia y Venezuela podría afectar e involucrar el Continente con gran facilidad.
En la reciente Cumbre de Lima, la Comunidad Europea, de una manera responsable y consecuente con acuerdos internacionales, dejó entrever su disconformidad con cualquier gobierno que apoye a terroristas y no dudó en su rechazo y condena a las FARC. Lástima que Francia eche leña al fuego entre Colombia y Venezuela, autorizando a Chávez para actuar en su nombre, en el caso del secuestro de Ingrid Betancourt, dicen, por tratarse de un caso humanitario, no político. ¿A quién pretenden engañar? El secuestro de Ingrid Betancur es totalmente político. Por desgracia, ella se ha convertido en la ficha número uno para golpear la democracia colombiana y el gobierno de Uribe, además de darles resonancia internacional a los terroristas de las FARC. La democrática Francia se alía con Chávez, el aliado de los terroristas, ¡que aberración! La interferencia de Francia solo ha probado ser negativa para la paz de la región y, aun, para la misma secuestrada. Hay un consenso entre los gobiernos europeos y americanos serios, no populistas, sobre el peligro inherente de este conflicto. Nadie quiere ayudar a enterrar el sueño de Bolívar.
* Analista política colombiana.
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