Chávez vendedor de propuestas
Hemos leído en algún titular de un diario de la localidad "Chávez vendedor de ilusiones". A pesar de ser respetuoso de las ideas de los demás no coincidimos con el referido titular, pues consideramos no se ajusta a la verdad o realidad. Entre las razones que podemos esgrimir es que el presidente Chávez en sus intervenciones formula propuestas precisas, concretas y totalmente realizables o posibles, que es precisamente la noción contraria al concepto de una ilusión. Nos preguntamos, entonces, constituye una ilusión construir con la participación del gobierno venezolano una refinería que la línea de un gaseoducto se constituya en nuestro país, si no estoy equivocado, y creo que no, esto es perfectamente viable. No es posible la integración de los países latinoamericanos, los cuales tenemos problemas sociales comunes a fin de que con fundamentos en esa unión, podamos ir resolviendo nuestros problemas. Constituye una ilusión que Venezuela ponga a disposición del pueblo panameño su petróleo, el cual se obtendría mediante un financiamiento a largo plazo con intereses blandos, a fin de que el combustible se adquiriera mucho más barato lo cual generaría la disminución del alto costo de la vida. Señalamos con todo fundamento que este titular no se compadece con la verdad ni la realidad y obedece a personas que no hacen y dejan hacer a otros, estimulados por intereses políticos ideológicos, ojalá no influyan sobre nuestros gobernantes encargados de decidir sobre las propuestas formuladas por el primer mandatario de Venezuela, que de manera real y concreta beneficiarían a nuestro país entorno al problema energético que confrontamos y que afecta a la sociedad panameña en su conjunto.
Indicó que para erradicar este flagelo es necesario que los capitalinos tomen conciencia de lo perjudicial que es la producción de altos índices de ruido y contribuyan en esta lucha para que puedan gozar de una mejor calidad de vida.
Además, la campaña busca orientar a los ciudadanos sobre lo grave de este problema que afecta la salud, el ambiente y perturba la convivencia pacífica de las personas.
El ruido está presente en nuestras conversaciones diarias, convivencias, conductas y actitudes.
Analida Pitty de Arango, presidenta del Colegio Nacional de Fonoaudiólogos, reiteró el interés de ese gremio, desde hace muchos años, de establecer una campaña permanente que promueva un cambio de actitud para producir menos ruido.
Se debe, según dijo, cambiar ese estereotipo que identifica a los panameños como "ruidosos, gente que habla muy alto, bulleros, gritones".
Destacó que el ruido es un contaminante ambiental y los daños que causa son irreversibles. Sus efectos son acumulativos.
Desafortunadamente hemos establecido una cultura del ruido y todas nuestras actividades están relacionadas con éste.
"En Panamá ya no hablamos, gritamos ", destacó Pitty de Arango. Pero, el asunto va más allá. La especialista lo asocia a una adicción.
Las autoridades esperan que los panameños tomen conciencia y que en unos años, la realidad de nuestro país con respecto a este fenómeno haya cambiado notoriamente.
El ruido es todo sonido desagradable que puede producir molestias y daños al sistema auditivo de los seres humanos.
Según la OMS, el nivel de sonidos permisibles es de 70 decibeles, por lo que toda fuente sonora superior al límite perturbará el desempeño normal del individuo. Según especialistas, la contaminación acústica en las ciudades va cada día en aumento.
Indicó que para erradicar este flagelo es necesario que los capitalinos tomen conciencia de lo perjudicial que es la producción de altos índices de ruido y contribuyan en esta lucha para que puedan gozar de una mejor calidad de vida.
Además, la campaña busca orientar a los ciudadanos sobre lo grave de este problema que afecta la salud, el ambiente y perturba la convivencia pacífica de las personas.
El ruido está presente en nuestras conversaciones diarias, convivencias, conductas y actitudes.
Analida Pitty de Arango, presidenta del Colegio Nacional de Fonoaudiólogos, reiteró el interés de ese gremio, desde hace muchos años, de establecer una campaña permanente que promueva un cambio de actitud para producir menos ruido.
Se debe, según dijo, cambiar ese estereotipo que identifica a los panameños como "ruidosos, gente que habla muy alto, bulleros, gritones".
Destacó que el ruido es un contaminante ambiental y los daños que causa son irreversibles. Sus efectos son acumulativos.
Desafortunadamente hemos establecido una cultura del ruido y todas nuestras actividades están relacionadas con éste.
"En Panamá ya no hablamos, gritamos ", destacó Pitty de Arango. Pero, el asunto va más allá. La especialista lo asocia a una adicción.
Las autoridades esperan que los panameños tomen conciencia y que en unos años, la realidad de nuestro país con respecto a este fenómeno haya cambiado notoriamente.
El ruido es todo sonido desagradable que puede producir molestias y daños al sistema auditivo de los seres humanos.
Según la OMS, el nivel de sonidos permisibles es de 70 decibeles, por lo que toda fuente sonora superior al límite perturbará el desempeño normal del individuo. Según especialistas, la contaminación acústica en las ciudades va cada día en aumento.