Chávez y su peligrosa política exterior
Toda América y el mundo sabe que el triunfo del poder público y político de Hugo Chávez en Venezuela se debió a la frustración del pueblo venezolano hacia los políticos tradicionales por su anarquía de nombres y apellidos.
Ese triunfo político se debió a la estrategia de explotar la conducta de los políticos en contra de las clases populares sedientas de justicia social. El triunfo de Chávez fue contundente y ratificado posteriormente ante sus propios adversarios internos. Sin embargo, ya sus problemas no son internos, sino externos por estar dándose a la tarea de subestimar y cuestionar la dignidad de algunos gobiernos y sus pueblos en cada Cumbre donde asiste al no coincidir con él en sus puntos de vista.
Su conducta contradice los principios del Libertador Bolívar de unir la América en una sola fuerza.
Tengo la plena convicción de que el pueblo de Venezuela lo apoyó en sus aspiraciones bajo la condición de gobernar al país dentro de un ambiente de paz y tranquilidad social, enmarcada en una sólida democracia. De no ser así, estaría empezando a traicionar la confianza de su pueblo. Recordemos que somos parte de un continente donde la mayoría vive y anhela la democracia como quiso siempre el libertador de las Américas.
Sería conveniente para la República Bolivariana de Venezuela que su gobierno maneje al país en paz. Es peligrosa y negativa la política exterior de Chávez al querer ganar protagonismo publicitario y regional en un continente que se viene manejando dentro de una democracia recuperada, después de haber pasado un terrible ciclo de atrasos, crímenes, atropellos a los derechos humanos, injusticias y estancamientos sociales.
Ese triunfo político se debió a la estrategia de explotar la conducta de los políticos en contra de las clases populares sedientas de justicia social. El triunfo de Chávez fue contundente y ratificado posteriormente ante sus propios adversarios internos. Sin embargo, ya sus problemas no son internos, sino externos por estar dándose a la tarea de subestimar y cuestionar la dignidad de algunos gobiernos y sus pueblos en cada Cumbre donde asiste al no coincidir con él en sus puntos de vista.
Su conducta contradice los principios del Libertador Bolívar de unir la América en una sola fuerza.
Tengo la plena convicción de que el pueblo de Venezuela lo apoyó en sus aspiraciones bajo la condición de gobernar al país dentro de un ambiente de paz y tranquilidad social, enmarcada en una sólida democracia. De no ser así, estaría empezando a traicionar la confianza de su pueblo. Recordemos que somos parte de un continente donde la mayoría vive y anhela la democracia como quiso siempre el libertador de las Américas.
Sería conveniente para la República Bolivariana de Venezuela que su gobierno maneje al país en paz. Es peligrosa y negativa la política exterior de Chávez al querer ganar protagonismo publicitario y regional en un continente que se viene manejando dentro de una democracia recuperada, después de haber pasado un terrible ciclo de atrasos, crímenes, atropellos a los derechos humanos, injusticias y estancamientos sociales.