default

¿Choque de civilizaciones?


Resúmenes mal digeridos del libro "The clash of civilizations" del profesor de Harvard, Samuel P. Hungtington, inducen a ciertos analistas y políticos a interpretar el ataque terrorista de la banda Al Qaeda contra edificios de Estados Unidos como parte de la lucha entre las civilizaciones occidental y oriental. Y a partir de la supuesta premisa de la existencia de ese conflicto, aquellos analistas concluyen que Estados Unidos debe encabezar la defensa de la civilización occidental y aplastar a Irak como símbolo del agresivo fanatismo islámico de raíz arábiga.
Para empezar, Estados Unidos no tiene la representación exclusiva de la cultura occidental, ni Al Qaeda con Osama bin Laden constituyen el epítome de la cultura islámica. Como señala Huntington en su libro, el problema central en las relaciones entre el Occidente y el resto de naciones, es, consecuentemente, la discordancia entre la variante norteamericana de la cultura occidental y sus esfuerzos por promover una cultura occidental universal y su incapacidad para lograrlo.
En vez de una división tajante entre cultura occidental cristiana y una cultura oriental musulmana, la historia de las civilizaciones revela una interacción permanente entre ambas hasta desembocar en fuentes comunes de las que se alimenta la civilización. ¿Cómo es que los musulmanes que inventaron el papel, la pólvora, el álgebra, e introdujeron el pensamiento de Aristóteles en Europa, en la Edad Media, de pronto los convierten en bárbaros antioccidentales? A través de España, la cultura latinoamericana ha asimilado lenguaje, tecnología, nociones políticas de origen arábigo, que son parte de nuestra tradición. No permitamos que la exacerbación del resentimiento contra Bin Laden y sus sicarios nos lleve al desprecio por la civilización arábica cuando, en verdad, hubo y hay terrorismo en Europa Occidental y Oriental, América Latina y en otros lugares del mundo. Detrás de la tesis de la lucha de occidentales civilizados contra fanáticos orientales puede esconderse el contrabando del armamentismo y el menosprecio por otras culturas.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América