Choques en América
El presidente venezolano suele lanzar ataques fuertes contra otros mandatarios. Así él gana primeras planas y aparece como alguien quien no le tiene miedo a nadie. Empero, eso también le puede quitar autoridad cuando le acusa a la gobernanta socialcristiana alemana de provenir de la derecha nazi para luego retractarse y besarla, o cuando constantemente se trompea o abraza con su homólogo colombiano.
Para los "bolivarianos", ello muestra coraje y flexibilidad táctica, aunque para muchos antichavistas eso evidencia signos de inestabilidad emocional. Lo cierto es que esos aparentes giros muestran la esencia del "socialismo del Siglo XXI". Por una parte trata de apaciguar a los sectores sociales disconformes con posturas altisonantes y antiimperialistas, mientras que por otro aprovecha de una retórica radical para presionar y desarrollar sus intereses y el de los empresarios que les acompañan.
Tras la pugna en torno a la computadora de Reyes está el choque entre la estrategia pro-TLC del presidente colombiano Alvaro Uribe y una de corte proteccionista de los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela; y Rafael Correa, de Ecuador.