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Cicala


Mario Cicala S.J muerto en Viterbo, Italia en 1771, es el autor de una obra histórica en italiano y recientemente traducida por el R.P. Julián Bravo, S.J y el Coronel Marcos Gandara Enríquez, ambos de Ecuador.
Jesús Sariego, S.J. hasta hace poco maestro de novicios por más de cinco años en el noviciado de los Jesuitas de Pedregal me comentaba sobre las diversas historias escritas por PP. Jesuitas de los siglos pasados donde hacían mención de Panamá. Le hablaba de Astrain, de Mercado, de Recio, de Joannen donde cada uno según su estilo describía qué era, cómo eran las gentes de Panamá y ciertamente, al menos interesado en la Historia lo interesan curiosamente para saber cómo éramos y cómo hemos mejorado o empeorado. Sariego me habló de Cicala a quien le resultó muy "castizo".
El Padre Cicala en su obra que no es expresamente de Panamá le dedica varias páginas de las que iré entresacando lo que me parezca digno de compartir con mis asiduos lectores. Ya que no todo va a ser política stricto sensu aunque todo es política lato sensu.
Habla Cicala en su acápite III "sobre las propiedades y prerrogativas naturales, de los vicios y virtudes de los panameños".
Recordemos que está hablando en los 1700s.
Habla de "Las propiedades y prerrogativas naturales de los panameños", "De su elocuencia y locuacidad natural", "De su afabilidad y al mismo tiempo generosa liberalidad", "De su singularísima gratitud", "De las particularidades" "De los vicios dominantes en aquella ciudad" "Del juego de gallos" "De las virtudes que florecen en aquella ciudad "De la virtud característica de los panameños, es decir, la limosna".
¿Por qué acometo este dar a conocer lo escrito, sobre todo lo que alude a lo bueno que vio el presbítero en Panamá? Pues, obviamente, porque no falta la tendencia muy arraigada a apostrofarnos mutuamente diciendo tenía que ser panameño como aquellos turistas panameños que, en otro país, a la distancia, los reconocieron otros panameños y no por sus buenos modales... Cicala por el contrario nos conforta.
Ipsissimis verbis "Sus mismas palabras".
"Aquel cielo y clima de Panamá parece diferente de todos los demás climas de América Meridional". Los habitantes de Panamá (se puede decir lo mismo de todo su distrito y territorio) son todos en gran manera vivaces, de ingenio muy perspicaz, agudo, pronto y profundo, tanto los hombres como las mujeres ( quizás con mayor eminencia en éstas que en aquéllos), tanto en la gente noble como en la plebeya. Todos confiesan que el clima de Panamá produce prodigiosos ingenios con una aptitud universal para todas las ciencias. En la ciudad de Lima los jóvenes panameños trasladados allá para estudiar en los colegios y seminarios no eran llamados de otra manera que con el singular vocablo de " Preciosísimas perlas de Panamá" Tuve 42 discípulos en la escuela de Gramática y de ellos solamente dos jovencitos fueron de ingenio lento y obtuso, todo los demás eran de sorprendente capacidad"....(continuará)

101 años de Panamá América

 
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