Cierre de El Terraplén tiene fecha de cumpleaños
Esta decisión, aunque avalada por algunos mayoristas de El Terraplén, podría aumentar el desempleo en la capital, pues según señalaron, cientos de familias se benefician de esta actividad.
De acuerdo con Alex Díaz, jefe del Departamento de Control de Alimentos y Vigilancia Veterinaria de la Región Metropolitana de Salud, luego de inspeccionar el área en múltiples ocasiones, "hemos podido constatar que no existen las normas higiénicas para la venta y manejo de mariscos".
Denunció que los vendedores colocan el pescado en plena calle, por la que corre gran cantidad de aguas negras, lo que podría desatar una epidemia si no se toman los correctivos a tiempo.
Afirmó que los mayoristas no cuentan ni con agua para lavar los mariscos, ya que en ese mismo lugar "filetean los peces para venderlos al público al por mayor tanto al por menor".
Aseguró que luego de emitirse la resolución, que será extensiva a los dueños de locales que compran mariscos en El Terraplén, quienes incumplan la norma serán sancionados según lo establece el Código Sanitario. El funcionario manifestó que con esta medida se busca brindar seguridad a la población para que obtenga un producto inocuo a su salud.
Aunque algunos mayoristas consultados por El Panamá América admitieron el incumplimiento de las normas sanitarias, otros mostraron su escepticismo a la medida, pues señalan que no podrán pagar los B/.125 mensuales en concepto de arrendamiento en el Mercado de Mariscos.
Según el subgerente de Mercados de la comuna capitalina, Amado Cerrud, el cambio les favorecerá, pues se han construido 28 cubículos con agua potable, luz y baños para el "correcto manejo y desembarco del producto".
Agregó que en el área de El Terraplén se ha desarrollado esta actividad desde hace más de 50 años, sin embargo, con el paso del tiempo se han ido generando una serie de normas insalubres que ponen en riesgo la salud de los que allí adquieren mariscos.
Expresó que no pretenden jugar con el pan de los vendedores, ya que la situación económica en el país es difícil, por lo que les ofrecen la oportunidad de trasladarlos al Mercado de Mariscos y continuar con su actividad.
Sentenció que luego del cierre de El Terraplén, la Alcaldía de Panamá procederá a cercar el sector para impedir que los vendedores puedan volver a instalarse en el lugar y seguir con esta mala práctica.
Cerrud indicó que con la clausura del sector también se busca preservar la imagen de uno de los accesos al Casco Antiguo, ya que el área de El Terraplén está incluido dentro del proyecto turístico que tiene planeado desarrollar el Gobierno.
Sostuvo que "no permitiremos que so pretexto de desarrollar una actividad comercial que gira alrededor del Mercado Público y del muelle fiscal, se beneficie a unos pocos y perjudique a la gran mayoría".
Otro de los motivos que defienden las autoridades para poner fin al comercio y posterior reubicación de los vendedores de mariscos, es la intención de la AMP de trasladar los muelles fiscales a El Terraplén.
Santiago Escarti (mayorista): Sostiene que tiene más de cuatro años de estar ubicado en El Terraplén y posee los permisos correspondientes para desarrollar la actividad. Reconoció que ciertas áreas no cumplen con las medidas sanitarias y se mostró a favor del traslado hacia el Mercado de Mariscos.
José Plicet: (mayorista): Expresó su aprobación ante el posible traslado, pues indicó "que esta acción sería en beneficio de los consumidores y le daría una mejor imagen a la ciudad". Agregó que si se trabaja a conciencia la gente "saca para pagar un arrendamiento".
Diógenes Bethancourt (limpiador): "Soy constructor, pero como la cosa está dura, estoy trabajando en esto". A pesar de reconocer la falta de salubridad en el área, afirmó que las autoridades no los pueden echar, pues miles de personas obtienen el sustento diario de sus familias de esa actividad, lo que aumentaría el desempleo.
Faustino Murillo (limpiador): Indicó que tiene varios años de estar laborando en este lugar y que el traslado afectaría a muchas personas que tienen tiempo de estar en ese sitio, especialmente a él, pues sólo gana unos dólares por día para llevar el sustento al hogar y cumplir con las necesidades de su familia.