Cierre de inscripciones, voto castigo, reformas y la mujer
No hay duda que se le pasó al Fiscal Electoral advertir que el TE es el primario responsable del torpe cierre de la inscripción arnulfista y, en lo que a mi concierne, esa descarada violación al derecho humano a la libre asociación de la Constitución y Convención Americana pueden mantenerla por sécula, pues con ello evitan que se sumen ingenuos a un colectivo tan antidemocrático que veda de uno de sus más importantes órganos a los adultos menores de 30 años.
Con el voto castigo el elector expresa su desagrado con la actividad gubernamental, negándole su voto al que busca reelegirse o al partido gobernante. Indudablemente las condiciones económicas son las principales generadoras del punitivo, de ahí que en un país como Panamá, sujeto a una alta tasa de desempleo, insatisfacción de las necesidades básicas de una numerosa población, alto costo de los servicios públicos, aumento de la delincuencia, descarado nepotismo, exacerbadas remuneraciones a privilegiados, desveladas corruptelas, fachendosas actitudes de funcionarios, regalías fiscales, inseguridad jurídica, abusos a los derechos humanos, cárceles deprimentes, nombramientos inmorales, etc., resulta iluso esperar que no se castigue electoralmente al partido gobernante, y no serán las majestuosidades de obras mal racionalizadas las que lo impidan.
En Panamá se dan circunstancias electorales que imponen a los electores una difícil decisión en el 2004 al darse el probable de dos alianzas en pos de esa presidencia que, asida de poder omnipotente, concede, regala, quita y se desquita, y, en síntesis, hace lo que lo que le venga en gana. Tal bipolarización, a mi juicio, favorecerá a la alianza de oposición; sencillamente porque el voto castigo es tan ciego como el amor adolescente. Valga comentar que visualizo, y más que ello palpo entre la gente, que una tercera candidatura cobijaría a una aplastante mayoría electiva que ve en el par de tradicionales la seguidilla de las sinvergüencerías que los agobian.
Recientemente facilité, vía correo electrónico, a mujeres educadas y políticamente discriminadas de nuestro haber político un informe, científicamente fundado, del Parlamento de la Unión Europea titulado: "El Impacto Diferencial de los Sistemas Electorales en la Representación Política de las Mujeres", con ello quise advertirlas sobre la importancia que tiene su participación en los asuntos electorales Tras revisar las estadísticas que ofrece el estudio y revisión de los sistemas que generan una pobre representatividad de las féminas, no fue difícil advertir sus similitudes con el nefasto que rige en Panamá.
Guardé esperanzas desde el término de las elecciones de 1999 que se diera una amplia discusión nacional sobre las reformas electorales, pero el TE las enclaustró en una Comisión donde prevaleció el interés de los magistrados y gamonales partidistas por encima de la Nación. Sobre la extremadamente tardía presentación a la Asamblea del pésimo proyecto, sospecho que se han puesto de acuerdo el Ejecutivo y TE, de manera que al cierre de la legislatura se apruebe a tambor batiente. Y es que considero hipócrita el clamor esporádico del TE, para que se remitiere oportunamente, pues sus magistrados son los más interesados en que se apruebe como está.
Sin espacio para explicar las canonjías que los gamonales y magistrados del TE se deparan en el proyecto de marras, basta decir que incrementan el ventajista premio del subsidio post electoral que el absoluto TE entrega al representante legal de los partidos, dígase a sus presidentes o presidentas.
El 135 de la Constitución dicta que el Estado podrá contribuir a los gastos que incurran los partidos y personas naturales (de libre postulación) en los procesos electorales, asegurando la igualdad de las erogaciones; pero resulta que los de libre postulación y partidos gastan, en conjunto y únicamente, desde la apertura del proceso electoral hasta su cierre, y no después.
De ahí que la inconstitucional premiación post electoral en erogaciones desiguales, se calcula en base a los votos de cada partido subsistente y candidatos por la libre que "ganaron"; por lo tanto, la repre del Arnulfista está recibiendo 2 millones 860 dólares, mientras que la del PRD 3 millones 138 mil, sin dejar de mencionar la regalía de 166 mil a la absurdamente depuesta alcaldesa chorrerana y 14 mil al representante de David. En síntesis, cada voto vale $7.77 como aporte de cada votante.
¿Acaso no le extrañaba que ningún partido osare protestar el fraude legislativo y arbitrariedades del Tribunal Electoral?
Con el voto castigo el elector expresa su desagrado con la actividad gubernamental, negándole su voto al que busca reelegirse o al partido gobernante. Indudablemente las condiciones económicas son las principales generadoras del punitivo, de ahí que en un país como Panamá, sujeto a una alta tasa de desempleo, insatisfacción de las necesidades básicas de una numerosa población, alto costo de los servicios públicos, aumento de la delincuencia, descarado nepotismo, exacerbadas remuneraciones a privilegiados, desveladas corruptelas, fachendosas actitudes de funcionarios, regalías fiscales, inseguridad jurídica, abusos a los derechos humanos, cárceles deprimentes, nombramientos inmorales, etc., resulta iluso esperar que no se castigue electoralmente al partido gobernante, y no serán las majestuosidades de obras mal racionalizadas las que lo impidan.
En Panamá se dan circunstancias electorales que imponen a los electores una difícil decisión en el 2004 al darse el probable de dos alianzas en pos de esa presidencia que, asida de poder omnipotente, concede, regala, quita y se desquita, y, en síntesis, hace lo que lo que le venga en gana. Tal bipolarización, a mi juicio, favorecerá a la alianza de oposición; sencillamente porque el voto castigo es tan ciego como el amor adolescente. Valga comentar que visualizo, y más que ello palpo entre la gente, que una tercera candidatura cobijaría a una aplastante mayoría electiva que ve en el par de tradicionales la seguidilla de las sinvergüencerías que los agobian.
Recientemente facilité, vía correo electrónico, a mujeres educadas y políticamente discriminadas de nuestro haber político un informe, científicamente fundado, del Parlamento de la Unión Europea titulado: "El Impacto Diferencial de los Sistemas Electorales en la Representación Política de las Mujeres", con ello quise advertirlas sobre la importancia que tiene su participación en los asuntos electorales Tras revisar las estadísticas que ofrece el estudio y revisión de los sistemas que generan una pobre representatividad de las féminas, no fue difícil advertir sus similitudes con el nefasto que rige en Panamá.
Guardé esperanzas desde el término de las elecciones de 1999 que se diera una amplia discusión nacional sobre las reformas electorales, pero el TE las enclaustró en una Comisión donde prevaleció el interés de los magistrados y gamonales partidistas por encima de la Nación. Sobre la extremadamente tardía presentación a la Asamblea del pésimo proyecto, sospecho que se han puesto de acuerdo el Ejecutivo y TE, de manera que al cierre de la legislatura se apruebe a tambor batiente. Y es que considero hipócrita el clamor esporádico del TE, para que se remitiere oportunamente, pues sus magistrados son los más interesados en que se apruebe como está.
Sin espacio para explicar las canonjías que los gamonales y magistrados del TE se deparan en el proyecto de marras, basta decir que incrementan el ventajista premio del subsidio post electoral que el absoluto TE entrega al representante legal de los partidos, dígase a sus presidentes o presidentas.
El 135 de la Constitución dicta que el Estado podrá contribuir a los gastos que incurran los partidos y personas naturales (de libre postulación) en los procesos electorales, asegurando la igualdad de las erogaciones; pero resulta que los de libre postulación y partidos gastan, en conjunto y únicamente, desde la apertura del proceso electoral hasta su cierre, y no después.
De ahí que la inconstitucional premiación post electoral en erogaciones desiguales, se calcula en base a los votos de cada partido subsistente y candidatos por la libre que "ganaron"; por lo tanto, la repre del Arnulfista está recibiendo 2 millones 860 dólares, mientras que la del PRD 3 millones 138 mil, sin dejar de mencionar la regalía de 166 mil a la absurdamente depuesta alcaldesa chorrerana y 14 mil al representante de David. En síntesis, cada voto vale $7.77 como aporte de cada votante.
¿Acaso no le extrañaba que ningún partido osare protestar el fraude legislativo y arbitrariedades del Tribunal Electoral?