Cierres de calles ¿ son necesarios?
El ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, advirtió ayer que no tolerará más cierre de calles y adelantó que el Gobierno tomará las medidas necesarias para mantener la seguridad y tranquilidad de la ciudadanía, cuando se realicen ese tipo de "actos ilegales".
Las anteriores fueron declaraciones dadas por el titular de Gobierno y Justicia en marzo del 2000.
Pero, los cierre de calles no se han detenido con la afectación de terceros, que ven como pierden tiempo y dinero.
El ministro Spadafora también señaló en aquella ocasión que presentaría un proyecto de ley para aumentar las penas contra los que cierren calles.
Pero, la secretaría general del Organo Legislativo, informó que en esa instancia no se ha presentado ningún proyecto de ley en ese sentido ni por el Ejecutivo ni por un Legislador.
El exministro de Gobierno y Justicia, Raúl Montenegro fue el que presentó un proyecto en ese sentido, pero el mismo fue archivado tras no ser ddiscutido por el Organo Legislativo, según informaron fuentes de la secretaría del Poder Legislativo.
No obstante, dirigentes de grupos interbarriales se manifestaron a favor de los cierres de calles porque son la única alternativa para que las autoridades atiendan sus inquietudes.
Orlando Morales, presidente del Comité Interbarrial de Las Mañanitas, se manifestó en contra de la aprobación de más sanciones contra los que cierren calles.
Indicó que cualquier medida en ese sentido significaría un atentado contra la libertad de expresión del pueblo y una restrinción al derecho a manifestarse.
De acuerdo con el dirigente interbarrial, ningún gobierno puede poner límites a las protestas porque cuando son oposición les conviene y cuando son gobierno las rechazan.
Destacó que la mayoría de protestas de los grupos populares del país son pacíficas.
Interrogado sobre los perjuicios a terceros queocasionan los cierres de calles, Morales contestó que lastimosamente la única manera de llamar la atención de las autoridades es trancando las vías.
Señaló que la mayoría de las veces las organizaciones advierten sobre lo que está sucediendo y posteriormente cierran la vía como última alternativa porque las autoridades hacen caso omiso a los reclamos.
Morales manifestó que se opone categóricamente a las manifestaciones con violencia porque eso no conduce a nada, pero si apoya los cierres de calles de manera pacífica.
Por su parte, Gloria Castillo, del Comité Cívico por el Derecho a la Vida (COCIDEVI), que representa a los moradores del corregimiento de Juan Díaz, manifestó que los cierres de calles demuestran la "incapacidad" de los gobiernos por resolver los problemas sociales de la población.
Advirtió que entre más cierre de calles hayan más se demuestran que estamos ante unas autoridades incapaces de responder a las necesidades de la población.
Castillo también coincidió en que los cierres de vías de forma pacífica son la única manera de llamar la atención publicamente a las autoridades.
Aunque advirtió que la población antes de cerrar una calle, regularmente siempre agota todas las instancias posibles.
Manifestó que lástimosamente hay que llegar a los cierres de calles para encontrar una respuesta de las autoridades.
John Bennett, del Comité Cívico del Tránsito de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE) advirtió que la democracia no es sinónimo de libertinaje por lo que tiene que existir un orden o de lo contrario todos vamos a sufrir las consecuencias.
Bennett señaló que no es menos cierto que los cierres de calles son producto de que no hay respuesta por parte de las autoridades.
El dirigente cívico denunció que en la medida en que esos cierres de calles se vaya haciendo de manera "viciosa" los panameños "no vamos a salir del atolladero".
De acuerdo con el empresario el problema central radica en que hay una "manipulación política" con los cierres de calles.
"Hay veces en que se permiten los cierres de calles por que es el interés de algún gobernante de turno, pero entonces mañana ya no me conviente y no las quiero permitir", denunció el dirigente.
Agregó que los cierres de vías son visto por los gobernantes como " hoy te doy palo y mañana te ayudo".
Advirtió que la inconsistencia de las autoridades en este caso son parte grande del problema.
Las anteriores fueron declaraciones dadas por el titular de Gobierno y Justicia en marzo del 2000.
Pero, los cierre de calles no se han detenido con la afectación de terceros, que ven como pierden tiempo y dinero.
El ministro Spadafora también señaló en aquella ocasión que presentaría un proyecto de ley para aumentar las penas contra los que cierren calles.
Pero, la secretaría general del Organo Legislativo, informó que en esa instancia no se ha presentado ningún proyecto de ley en ese sentido ni por el Ejecutivo ni por un Legislador.
El exministro de Gobierno y Justicia, Raúl Montenegro fue el que presentó un proyecto en ese sentido, pero el mismo fue archivado tras no ser ddiscutido por el Organo Legislativo, según informaron fuentes de la secretaría del Poder Legislativo.
No obstante, dirigentes de grupos interbarriales se manifestaron a favor de los cierres de calles porque son la única alternativa para que las autoridades atiendan sus inquietudes.
Orlando Morales, presidente del Comité Interbarrial de Las Mañanitas, se manifestó en contra de la aprobación de más sanciones contra los que cierren calles.
Indicó que cualquier medida en ese sentido significaría un atentado contra la libertad de expresión del pueblo y una restrinción al derecho a manifestarse.
De acuerdo con el dirigente interbarrial, ningún gobierno puede poner límites a las protestas porque cuando son oposición les conviene y cuando son gobierno las rechazan.
Destacó que la mayoría de protestas de los grupos populares del país son pacíficas.
Interrogado sobre los perjuicios a terceros queocasionan los cierres de calles, Morales contestó que lastimosamente la única manera de llamar la atención de las autoridades es trancando las vías.
Señaló que la mayoría de las veces las organizaciones advierten sobre lo que está sucediendo y posteriormente cierran la vía como última alternativa porque las autoridades hacen caso omiso a los reclamos.
Morales manifestó que se opone categóricamente a las manifestaciones con violencia porque eso no conduce a nada, pero si apoya los cierres de calles de manera pacífica.
Por su parte, Gloria Castillo, del Comité Cívico por el Derecho a la Vida (COCIDEVI), que representa a los moradores del corregimiento de Juan Díaz, manifestó que los cierres de calles demuestran la "incapacidad" de los gobiernos por resolver los problemas sociales de la población.
Advirtió que entre más cierre de calles hayan más se demuestran que estamos ante unas autoridades incapaces de responder a las necesidades de la población.
Castillo también coincidió en que los cierres de vías de forma pacífica son la única manera de llamar la atención publicamente a las autoridades.
Aunque advirtió que la población antes de cerrar una calle, regularmente siempre agota todas las instancias posibles.
Manifestó que lástimosamente hay que llegar a los cierres de calles para encontrar una respuesta de las autoridades.
John Bennett, del Comité Cívico del Tránsito de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE) advirtió que la democracia no es sinónimo de libertinaje por lo que tiene que existir un orden o de lo contrario todos vamos a sufrir las consecuencias.
Bennett señaló que no es menos cierto que los cierres de calles son producto de que no hay respuesta por parte de las autoridades.
El dirigente cívico denunció que en la medida en que esos cierres de calles se vaya haciendo de manera "viciosa" los panameños "no vamos a salir del atolladero".
De acuerdo con el empresario el problema central radica en que hay una "manipulación política" con los cierres de calles.
"Hay veces en que se permiten los cierres de calles por que es el interés de algún gobernante de turno, pero entonces mañana ya no me conviente y no las quiero permitir", denunció el dirigente.
Agregó que los cierres de vías son visto por los gobernantes como " hoy te doy palo y mañana te ayudo".
Advirtió que la inconsistencia de las autoridades en este caso son parte grande del problema.