Cimentando la confianza en la ACP
Entre los años 2000 al 2002, en calidad de consultor del Banco Mundial y de la FAO, dirigí un análisis del impacto de las actividades agropecuarias en la cuenca tradicional del Canal de Panamá, que luego se conoció como la Región Oriental. Allí tuve la oportunidad de interactuar con personal de mandos altos y medios de la ACP y me impactó su grado de profesionalismo, honestidad y consagración.
Seguidamente, en el 2002 fui distinguido como el "Erudito AMOS en la Universidad Columbus del Estado de Georgia, EE.UU. Este personaje es un profesional latinoamericano que se ha destacado en algún campo del saber y que, a juicio de esa Universidad, pude culturizar a la comunidad docente y las fuerzas vivas de la ciudad de Columbus sobre América Latina. El profesional escogido dicta un curso de un semestre y además debe relacionarse con entes y grupos comunitarios como clubes cívicos, el gobierno municipal, etc. Acordamos que el curso versaría sobre el cooperativismo y el desarrollo rural en Panamá y el mundo, y sobre el Canal.
Georgia está en el sur profundo de los EE.UU., de donde procedió una parte sustancial de los norteamericanos que vinieron a trabajar en la antigua Zona del Canal y que conocimos como "zonians". Este grupo rechazó en su momento, y sigue rechazando, la entrega del Canal a Panamá. Se me ha informado que las leyes que aplicó los EE.UU. en la antigua Zona del Canal fueron las del Estado de Georgia. Es decir, me había metido en la boca del lobo.
Para prepararme recurrí al Administrador de la ACP, quien giró instrucciones a los máximos jefes de Departamentos que me proporcionan toda la información que solicitase. Este instructivo se cumplió y yo partí armado con documentación sobre las últimas novedades y acontecimientos del Canal bajo administración panameña. Ya se empezaba a evidenciar objetivamente que Panamá estaba administrando el Canal mejor que los norteamericanos con consecuencias beneficiosas para todos los actores: Panamá, EE.UU., y otros usuarios. Esto probó ser valiosísimo.
Debo señalar que allá en Georgia se me trató con mucha deferencia y respeto tanto en la comunidad docente y educanda de la Universidad, como en entes de la sociedad en general y del Club Rotario, por ejemplo. Pero inevitablemente afloraron las posturas arraigadas de que el Canal lo habían construido los norteamericanos y sólo a ellos correspondía usufructuarlo, y que la China Popular administraba el Canal con la consecuente amenaza para EE.UU.. Pude rebatir con algún grado de éxito estas falsas percepciones gracias a las sólidas e irrebatibles informaciones que me habían proporcionado en la ACP.
Estas evidencias personales son ingredientes que cimentan mi confianza en la administración seria, eficiente y honorable de la ACP, que aunada a los méritos intrínsecos que de manera general encuentro en la propuesta, me inclinan a votar Sí.
(*)Oficial Superior Mundial (jubilado) de Cooperativismo y Desarrollo Rural de la FAO.
SIDA (ICW Latina), de la que ella es la secretaria de América Latina y del Caribe.
Patricia estuvo en Panamá como una de las organizadoras del 1º Congreso de Mujeres, Niñas y Adolescentes, totalmente gratuito, en donde participaron 250 mujeres de 21 países de América Latina y el Caribe.
El propósito de la actividad, que se realizó del 16 al 19 de octubre, fue hacer reflexionar al mundo sobre la enorme necesidad de expresarse y sobre participación que tienen las mujeres que viven con VIH/SIDA en América Latina y el Caribe.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que el año pasado se produjeron cinco millones de contagiados, mientras que más de 3 millones fallecieron por causa de enfermedades relacionadas con el SIDA.
El número de personas con VIH en el mundo ha aumentado de 37.5 millones en 2003, a 40.3 millones en 2005, de las que 3 millones están en América Latina.
Seguidamente, en el 2002 fui distinguido como el "Erudito AMOS en la Universidad Columbus del Estado de Georgia, EE.UU. Este personaje es un profesional latinoamericano que se ha destacado en algún campo del saber y que, a juicio de esa Universidad, pude culturizar a la comunidad docente y las fuerzas vivas de la ciudad de Columbus sobre América Latina. El profesional escogido dicta un curso de un semestre y además debe relacionarse con entes y grupos comunitarios como clubes cívicos, el gobierno municipal, etc. Acordamos que el curso versaría sobre el cooperativismo y el desarrollo rural en Panamá y el mundo, y sobre el Canal.
Georgia está en el sur profundo de los EE.UU., de donde procedió una parte sustancial de los norteamericanos que vinieron a trabajar en la antigua Zona del Canal y que conocimos como "zonians". Este grupo rechazó en su momento, y sigue rechazando, la entrega del Canal a Panamá. Se me ha informado que las leyes que aplicó los EE.UU. en la antigua Zona del Canal fueron las del Estado de Georgia. Es decir, me había metido en la boca del lobo.
Para prepararme recurrí al Administrador de la ACP, quien giró instrucciones a los máximos jefes de Departamentos que me proporcionan toda la información que solicitase. Este instructivo se cumplió y yo partí armado con documentación sobre las últimas novedades y acontecimientos del Canal bajo administración panameña. Ya se empezaba a evidenciar objetivamente que Panamá estaba administrando el Canal mejor que los norteamericanos con consecuencias beneficiosas para todos los actores: Panamá, EE.UU., y otros usuarios. Esto probó ser valiosísimo.
Debo señalar que allá en Georgia se me trató con mucha deferencia y respeto tanto en la comunidad docente y educanda de la Universidad, como en entes de la sociedad en general y del Club Rotario, por ejemplo. Pero inevitablemente afloraron las posturas arraigadas de que el Canal lo habían construido los norteamericanos y sólo a ellos correspondía usufructuarlo, y que la China Popular administraba el Canal con la consecuente amenaza para EE.UU.. Pude rebatir con algún grado de éxito estas falsas percepciones gracias a las sólidas e irrebatibles informaciones que me habían proporcionado en la ACP.
Estas evidencias personales son ingredientes que cimentan mi confianza en la administración seria, eficiente y honorable de la ACP, que aunada a los méritos intrínsecos que de manera general encuentro en la propuesta, me inclinan a votar Sí.
(*)Oficial Superior Mundial (jubilado) de Cooperativismo y Desarrollo Rural de la FAO.
SIDA (ICW Latina), de la que ella es la secretaria de América Latina y del Caribe.
Patricia estuvo en Panamá como una de las organizadoras del 1º Congreso de Mujeres, Niñas y Adolescentes, totalmente gratuito, en donde participaron 250 mujeres de 21 países de América Latina y el Caribe.
El propósito de la actividad, que se realizó del 16 al 19 de octubre, fue hacer reflexionar al mundo sobre la enorme necesidad de expresarse y sobre participación que tienen las mujeres que viven con VIH/SIDA en América Latina y el Caribe.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que el año pasado se produjeron cinco millones de contagiados, mientras que más de 3 millones fallecieron por causa de enfermedades relacionadas con el SIDA.
El número de personas con VIH en el mundo ha aumentado de 37.5 millones en 2003, a 40.3 millones en 2005, de las que 3 millones están en América Latina.