¿Ciudadanía rehén?
El concepto de salud no depende de que la mayoría se encuentre libre de enfermedades. La democracia es un tipo de régimen político que es el más apropiado para el respeto de las libertades y la apertura de oportunidades de desarrollo de los individuos, aunque estos sean manipulados a fin de que en determinado momento respalden causas autoritarias.
La verdad de la democracia es superior a los sondeos de percepción, confeccionados por los adláteres del poder. No importa lo que digan las encuestas: a Ana Matilde Gómez no se le hizo justicia; antes bien ha sido víctima del abuso y del atropello. En unos pocos años veremos cómo el Estado Panameño es nuevamente condenado por tribunales internacionales por violar los derechos fundamentales de sus nacionales. Que esta realidad solo sea comprendida a cabalidad por una parte minoritaria de la población no le resta un ápice de verdad.
Tampoco le resta credibilidad a la concentración civilista que se realizó en fecha reciente la presencia de quienes fungieron como dirigentes políticos del brazo civil de los militares en las oscuras épocas de la dictadura. Cancelada esa época, todos son bienvenidos a manifestarse en contra del abuso del poder del Estado. Los que ahora no lo entienden, lo entenderán más adelante. La ciudadanía no puede quedar rehén de las causas de los partidos. Los ciudadanos comprometidos con la democracia, por encima de los vínculos con los colectivos políticos, hemos sido, somos y seremos la mayoría.