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Clarifiquemos la memoria, Dra. Villalaz


Al asumir la responsabilidad de la Secretaría General del Partido Popular, ayer Democracia Cristiana, hice un compromiso personal de no dejar nada en la opinión pública o publicada referente a nuestro partido sin una respuesta. En virtud de que, para mí, los políticos, y quienes estamos en estas actividades, tenemos el deber moral de ser prístinos en nuestras actuaciones, sin temor a las consecuencias, aún cuando ellas sean adversas.
En mi pueblo Tolé, mis maestros me enseñaron que a una dama jamás se le ofende, ni siquiera con el pétalo de una flor, por ello ofrezco mis anticipadas disculpas si mis opiniones y apreciaciones de alguna manera hieren a la distinguida profesional de la medicina Dra. Marisín Villalaz de Arias, a quien reconozco su militancia pasada como Presidenta de la Asociación Médica Nacional, y figura prestante del Partido MOLIRENA luchando, al igual que otros panameños, contra la dictadura, a quien contesto no como dama que merece todo mi respeto, sino como política.
A través de los años, Marisín Villalaz de Arias ha mantenido buenas relaciones con los "verdes", como ahora nos llama, sin embargo de un tiempo a esta parte, se ha permitido no sólo criticarnos, lo cual no está mal si ello nos permite corregir errores, sino hacerlo con gran incoherencia, contagiándose tal vez de ese mal, que se va haciendo epidémico en alguna gente, que al trasnocharse pensando en sus carencias, se despiertan en la madrugada y arremeten contra Ricardo Arias Calderón o contra el Partido Popular, creyendo que así pueden mermar de alguna manera nuestra estructura.
En su último artículo, publicado en El Panamá América (sábado 28 de septiembre), nos crítica por la nueva relación que existe actualmente como partidos de oposición entre los "verdes" y el PRD. Y con respecto a las críticas a la presidenta Mireya Moscoso, afirma que " para hablar se necesita mucha lengua y poca memoria". Lo asombroso es que a nadie se le aplica la norma tan bien como a la Dra. Villalaz de Arias.
Ha hablado, olvidándose que antes de 1994 ella abandonó MOLIRENA, insatisfecha porque no la habían distinguido como ella pensaba que se lo merecía, ni dentro del partido ni del gobierno del presidente Endara. Luego se unió a Solidaridad, donde algunos dirigentes o eran ex - PRD o habían participado en los gobiernos de la dictadura e, incluso, apoyando a Noriega hasta casi el final.
Ha hablado, olvidándose que tan pronto pasó la elección del "94, su partido y ella entraron a participar en el gobierno del Dr. Ernesto Pérez Balladares al que defendió públicamente y del cual aceptó ser nombrada en el Parlamento Centroamericano. El Partido Solidaridad del que no se ha desvinculado en ningún momento, apoyó el intento de reelección del Dr. Ernesto Pérez Balladares y fue parte de la alianza que candidatizó a Martín Torrijos contra Mireya Moscoso.
Pasado pocos días de la victoria electoral de Mireya Moscoso, Solidaridad, su partido, entró a formar parte del oficialismo; desde luego por los consabidos cargos públicos y obvios favores, dando así una muestra palpable que se cambiaron, se cambian y se cambiarán tantas veces como sea necesario para seguir en "la papa", sin que ello le cause rubor a la distinguida galena.
Por ello coincidimos y le regresamos aquello de que cuando se prueba el poder no sólo causa nostalgia el perderlo, sino que hay quienes están dispuestos a tratar de permanecer en él a costa de lo que sea, aunque ello signifique claudicar a cualquier principio o valor. Ha hablado, olvidándose que para hacer la nueva mayoría de la Asamblea, incluyendo su partido Solidaridad, se han unido a las más cuestionadas figuras del PRD. ¡Qué diferente ha sido la trayectoria del Legislador Laurentino Cortizo! quien, a pesar de ser miembro de Solidaridad, ha sabido mantener su coherencia política personal. ¡ Duele que una profesional como la Dra. Villalaz de Arias no haya hecho lo mismo!.
Para ofender irresponsablemente al prójimo se necesita no sólo que uno tenga poca memoria, sino que el resto de la sociedad padezca de amnesia. Por lo demás, cuando la Dra. dice que los "verdes" rompieron " pactos ya hechos" (es decir el pacto de La Pintada) y "negaron la gobernabilidad a la Presidenta", no le hace falta memoria, le hace falta verdad.
Usted fue asesora en la Asamblea Legislativa mientras duró el pacto de La Pintada, y quién sabe regrese ahora bajo el pacto de Boquete; no puede argumentar falta de memoria sobre la realidad de cómo los arnulfistas prepararon y consumaron el fin del pacto de La Pintada y con qué no muy santos métodos lograron el pacto de Boquete. Lo que hace falta para poder hablar con autoridad moral no es memoria solamente, la propia y la ajena, falta más todavía ... vergüenza.

101 años de Panamá América

 
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