Clayton inundada por aguas servidas
Residentes de la comunidad de Clayton, en el área revertida, están preocupados debido a que el sistema de conducción de las aguas servidas colapsó y el contenido de éste y sus consecuentes olores desagradables ya forman parte de los patios de algunas viviendas.
Muchas de las tuberías que datan de la primera mitad del siglo pasado, cuando las bases militares estadounidenses estaban acantonadas en Panamá, se han roto en distintos puntos y están llevando desechos sólidos hacia el río Cárdenas y a otras quebradas del sector.
Raisa Banfield, moradora del lugar, explicó que las plantas de tratamientos de desechos no están funcionando y los desperdicios están llegando inclusive al Canal de Panamá.
Banfield explicó que en Clayton habían lugares donde con frecuencia se observaban lagartos y tortugas, sin embargo, desde hace un tiempo, estas especies han desaparecido, principalmente debido a la contaminación.
Narró que otra de las consecuencias del colapso del sistema de alcantarillado es que en muchas residencias las aguas de los servicios sanitarios se regresan una vez son evacuadas. No obstante, dijo que sólo retornan en los servicios y no en los lavamanos, tinas ni fregadores.
A juicio de Banfield, a los residentes de Clayton les inquieta que en el área se prevén construcciones de viviendas y condominios, lo que agravaría más el dilema, pues los sistemas de drenajes de las nuevas edificaciones se conectarían a la ya existente.
Expresó que han mantenido conversaciones con el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), sin embargo, se les ha informado que no hay presupuesto para atender este inconveniente.
Detalló que por lo pronto no han mantenido comunicaciones con la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), pero no descartan involucrarla en este dilema.
No descartó la posibilidad de ejercer medidas de presión para que atiendan este malestar, sin embargo, aclaró que agotarán todas las instancias pertinentes.
Otro de los malestares que aquejan a los residentes de Clayton es el mal servicio de mantenimiento de las áreas verde.
Según Banfield las empresas subcontratadas por la ARI, que están encargadas de proporcionar el mantenimiento de las áreas verdes lo hacen una vez al mes, cuando este servicio se debe prestar dos veces al mes.
"Hay lotes que aún no se han vendidos y por ende pertenecen a la ARI, que presentan enormes matorrales...en ocasiones estos herbazales llegan hasta las aceras, impidiendo el libre tránsito de los peatones y lo más peligroso es que hay muchas serpientes", señaló Banfield.
Banfield precisó que las residencias de Clayton se venden por la ARI en precios que oscilan entre los 60 mil hasta los 120 mil balboas, con la salvedad de la ARI de que la venden como están.
Muchas de las tuberías que datan de la primera mitad del siglo pasado, cuando las bases militares estadounidenses estaban acantonadas en Panamá, se han roto en distintos puntos y están llevando desechos sólidos hacia el río Cárdenas y a otras quebradas del sector.
Raisa Banfield, moradora del lugar, explicó que las plantas de tratamientos de desechos no están funcionando y los desperdicios están llegando inclusive al Canal de Panamá.
Banfield explicó que en Clayton habían lugares donde con frecuencia se observaban lagartos y tortugas, sin embargo, desde hace un tiempo, estas especies han desaparecido, principalmente debido a la contaminación.
Narró que otra de las consecuencias del colapso del sistema de alcantarillado es que en muchas residencias las aguas de los servicios sanitarios se regresan una vez son evacuadas. No obstante, dijo que sólo retornan en los servicios y no en los lavamanos, tinas ni fregadores.
A juicio de Banfield, a los residentes de Clayton les inquieta que en el área se prevén construcciones de viviendas y condominios, lo que agravaría más el dilema, pues los sistemas de drenajes de las nuevas edificaciones se conectarían a la ya existente.
Expresó que han mantenido conversaciones con el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), sin embargo, se les ha informado que no hay presupuesto para atender este inconveniente.
Detalló que por lo pronto no han mantenido comunicaciones con la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), pero no descartan involucrarla en este dilema.
No descartó la posibilidad de ejercer medidas de presión para que atiendan este malestar, sin embargo, aclaró que agotarán todas las instancias pertinentes.
Otro de los malestares que aquejan a los residentes de Clayton es el mal servicio de mantenimiento de las áreas verde.
Según Banfield las empresas subcontratadas por la ARI, que están encargadas de proporcionar el mantenimiento de las áreas verdes lo hacen una vez al mes, cuando este servicio se debe prestar dos veces al mes.
"Hay lotes que aún no se han vendidos y por ende pertenecen a la ARI, que presentan enormes matorrales...en ocasiones estos herbazales llegan hasta las aceras, impidiendo el libre tránsito de los peatones y lo más peligroso es que hay muchas serpientes", señaló Banfield.
Banfield precisó que las residencias de Clayton se venden por la ARI en precios que oscilan entre los 60 mil hasta los 120 mil balboas, con la salvedad de la ARI de que la venden como están.