Código Penal benigno
Insistimos en que el Código Penal debe ser revisado y no dejarlo como está.
Es hora de legislar conforme corresponde a los tiempos y a las circunstancias.
No se debe continuar dejándolo con exagerada benignidad ante la perversidad.
Los horrendos crímenes que a diario estamos viendo y cuanto delito grave se comete en nuestro país en el momento actual, obligan a proteger a la comunidad que cada día se va haciendo más temerosa.
Tal es el incremento de la delincuencia y tan horrendos y alarmantes han sido algunos crímenes que ya abundan las personas que están pidiendo la pena de muerte para sus autores.
Algunos sociólogos, penalistas, psicólogos y defensores de los derechos humanos arguyen que ella no hace desaparecer el delito. Más aún, señalan que su aplicación va siendo tan rechazada que hay varios países que la han suprimido. Eso es cierto, pero el crimen ha recrudecido en el mundo de tal forma que varios países de los que la abolieron la han restablecido.
En nuestro país no existe ni estamos abogando porque se la adopte, pero es bueno que vayamos pensando en la cadena perpetua tras hacer una clasificación de los delitos por los cuales se impondría.
A más de ello, tendrían los así condenados que trabajar en granjas agrícolas de nuevas cárceles con la adecuada extensión de tierra para que en parte compensen las tres comidas diarias con que el Estado los alimentará por el resto de sus días.
Y cuando los candidatos a la presidencia de la república durante su campaña hayan hecho sus discursos y expuestos sus planes de trabajo no votemos por ninguno de los que no se hayan comprometido, en caso de salir electo, a remitir a la Asamblea Nacional de Diputados un proyecto de ley para establecer la pena perpetua en Panamá por delitos que se califiquen graves por lo atroces.
Eso constituirá un gran alivio para la población.
Es hora de legislar conforme corresponde a los tiempos y a las circunstancias.
No se debe continuar dejándolo con exagerada benignidad ante la perversidad.
Los horrendos crímenes que a diario estamos viendo y cuanto delito grave se comete en nuestro país en el momento actual, obligan a proteger a la comunidad que cada día se va haciendo más temerosa.
Tal es el incremento de la delincuencia y tan horrendos y alarmantes han sido algunos crímenes que ya abundan las personas que están pidiendo la pena de muerte para sus autores.
Algunos sociólogos, penalistas, psicólogos y defensores de los derechos humanos arguyen que ella no hace desaparecer el delito. Más aún, señalan que su aplicación va siendo tan rechazada que hay varios países que la han suprimido. Eso es cierto, pero el crimen ha recrudecido en el mundo de tal forma que varios países de los que la abolieron la han restablecido.
En nuestro país no existe ni estamos abogando porque se la adopte, pero es bueno que vayamos pensando en la cadena perpetua tras hacer una clasificación de los delitos por los cuales se impondría.
A más de ello, tendrían los así condenados que trabajar en granjas agrícolas de nuevas cárceles con la adecuada extensión de tierra para que en parte compensen las tres comidas diarias con que el Estado los alimentará por el resto de sus días.
Y cuando los candidatos a la presidencia de la república durante su campaña hayan hecho sus discursos y expuestos sus planes de trabajo no votemos por ninguno de los que no se hayan comprometido, en caso de salir electo, a remitir a la Asamblea Nacional de Diputados un proyecto de ley para establecer la pena perpetua en Panamá por delitos que se califiquen graves por lo atroces.
Eso constituirá un gran alivio para la población.