Colegiales hacen fiesta
El desorden del transporte en Panamá no se circunscribe a los conductores de taxis y a los denominados "diablos rojos". Existe un grupo al que las autoridades del tránsito han tratado de ordenar, pero también ha resultado imposible, se trata de los buses colegiales.
Este sector del transporte en Panamá, que tiene la responsabilidad de transportar de la residencia a las escuelas a miles de estudiantes diariamente, también incurre en situaciones anómalas.
Frecuentemente se observan a muchos de estos vehículos transportar a estudiantes con equipos de sonidos ensordecedores a pesar de las prohibiciones que existen en ese sentido.
Como si fuera poco, a pesar de las constantes acciones contra este gremio que llevan a cabo la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y la Dirección de Operaciones de Tránsito (DOT) de la Policía Nacional para minimizar las irregularidades, éstas persisten.
Con la llegada del fin del año lectivo, una vez más, los conductores de los "diablitos amarillos", como ya se les conoce, nuevamente proceden a instalar los estruendosos aparatos musicales, troneras y demás accesorios que están prohibidos por las autoridades.
No obstante, hay que reconocer que las acciones contra este sector por parte de los entes encargados de mantener el orden prácticamente han desaparecido en los últimos meses, situación que es aprovechada por los conductores de estos automóviles para hacer de las suyas.
Sobre este particular, el director de la ATTT, Pablo Quintero Luna manifestó que han recibido las quejas pertinentes sobre esta situación y que en las próximas semanas estarán adoptando las acciones pertinentes.
"No te puedo decir el día exacto en que actuaremos, porque se pierde el elemento sorpresa", expresó el director.
"Yo vivo cerca de donde convergen varios planteles oficiales y me he cerciorado que nuevamente están con los equipos de sonidos, las troneras, placas vencidas, falta de cinta reflectivas y demás accesorios que están prohibido", aseguró.
El subdirector de la ATTT, Ernesto Torres en reiteradas ocasiones ha manifestado que cada vez que efectúan los operativos contra este sector, algunas radioemisoras se dedican a informar a los conductores de la actividad, perdiendo así la sorpresa de la acción.
El funcionario ha indicado que estas emisoras no contribuyen en nada para mejorar el transporte en este país, pues estas acciones son sorpresas, de lo contrario la actividad no tendría el efecto esperado.
Entre las posibles sanciones por violar las normas figuran: uso de papel ahumado (B/ .20.00), falta de letras de "colegiales" a los lados del bus (B/. 30.00), licencia vencida (B/. 20.00), incumplimiento de restricciones (B/. 10.00), ruido innecesario (bocinas y equipos de sonido) (B/. 30.00), dedicarse al transporte público sin el certificado de operación (B/. 500.00), sin cinta reflectiva (B/. 15.00).
Este sector del transporte en Panamá, que tiene la responsabilidad de transportar de la residencia a las escuelas a miles de estudiantes diariamente, también incurre en situaciones anómalas.
Frecuentemente se observan a muchos de estos vehículos transportar a estudiantes con equipos de sonidos ensordecedores a pesar de las prohibiciones que existen en ese sentido.
Como si fuera poco, a pesar de las constantes acciones contra este gremio que llevan a cabo la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y la Dirección de Operaciones de Tránsito (DOT) de la Policía Nacional para minimizar las irregularidades, éstas persisten.
Con la llegada del fin del año lectivo, una vez más, los conductores de los "diablitos amarillos", como ya se les conoce, nuevamente proceden a instalar los estruendosos aparatos musicales, troneras y demás accesorios que están prohibidos por las autoridades.
No obstante, hay que reconocer que las acciones contra este sector por parte de los entes encargados de mantener el orden prácticamente han desaparecido en los últimos meses, situación que es aprovechada por los conductores de estos automóviles para hacer de las suyas.
Sobre este particular, el director de la ATTT, Pablo Quintero Luna manifestó que han recibido las quejas pertinentes sobre esta situación y que en las próximas semanas estarán adoptando las acciones pertinentes.
"No te puedo decir el día exacto en que actuaremos, porque se pierde el elemento sorpresa", expresó el director.
"Yo vivo cerca de donde convergen varios planteles oficiales y me he cerciorado que nuevamente están con los equipos de sonidos, las troneras, placas vencidas, falta de cinta reflectivas y demás accesorios que están prohibido", aseguró.
El subdirector de la ATTT, Ernesto Torres en reiteradas ocasiones ha manifestado que cada vez que efectúan los operativos contra este sector, algunas radioemisoras se dedican a informar a los conductores de la actividad, perdiendo así la sorpresa de la acción.
El funcionario ha indicado que estas emisoras no contribuyen en nada para mejorar el transporte en este país, pues estas acciones son sorpresas, de lo contrario la actividad no tendría el efecto esperado.
Entre las posibles sanciones por violar las normas figuran: uso de papel ahumado (B/ .20.00), falta de letras de "colegiales" a los lados del bus (B/. 30.00), licencia vencida (B/. 20.00), incumplimiento de restricciones (B/. 10.00), ruido innecesario (bocinas y equipos de sonido) (B/. 30.00), dedicarse al transporte público sin el certificado de operación (B/. 500.00), sin cinta reflectiva (B/. 15.00).