Colón, ciudad de oportunidades
Colón, ciudad conocida por su trazado, majestuosas avenidas, edificios con arquitectura francesa y norteamericana, después de la II Guerra Mundial entró en una grave depresión económica hasta la actualidad, por la falta de una visión apropiada a las condiciones de la Costa Atlántica.
Pero, sin duda, en Colón se abre hoy un camino de esperanza: la ampliación del sistema portuario, el desarrollo de proyectos complementarios a la Zona Libre, como son la Isla Margarita y el conocido proyecto CEMIS; el desarrollo de la carretera El Llano Cartí hasta Santa Isabel; las mejoras a la carretera de Costa Arriba y Abajo; lo que permiten una nueva visión de desarrollo sostenible.
Colón desde 1948, con la fundación de su Zona Libre, siempre fue vista como el desarrollo exclusivo del área franca; en consecuencia, la visión fue limitada, orientada a una sola actividad, lo que originó en la población desaliento.
La nueva visión de desarrollo implica un escenario de posibilidades, diversificado y amplio, donde el colonense tendrá todo tipo de oportunidades para el empleo y la riqueza. La nueva perspectiva de desarrollo se inicia con la carretera de Costa Arriba, que permitirá el polo turístico de las playas del Atlántico, con la expansión del sistema multimodal de comunicación y un auge de la zona franca con los nuevos servicios. Estas nuevas condiciones tienen como característica la principal riqueza del lugar, que son sus recursos humanos. Son los colonenses quienes transformarán la provincia hacia un desarrollo sostenible.
Colón ha estado limitado por las condiciones en que ha crecido su economía, dependiendo del exterior y limitada a la Zona Libre y los puertos. Cambiará Colón porque tenemos una visión diferente, porque su población es capaz, porque el nuevo gobierno está comprometido con utilizar plenamente su posición geográfica, la riqueza del Atlántico. Ello nos dará una economía más variada. Se termina el hecho de "Colón para los que explotan Zona Libre y los puertos"; tenemos un nuevo Colón para los colonenses. Ese cambio se debe a que la visión de país no puede estar basada exclusivamente en la economía del Canal. Todo lo contrario, somos capaces de crear nuevas condiciones, explotando racionalmente nuestra riqueza de los recursos humanos y las nuevas oportunidades de la globalización.
Desde hace tres años el desarrollo de los puertos para cruceros está cambiando el panorama, y con orgullo de panameño podemos decir que son los propios ciudadanos los que están respaldando la llegada de visitantes por los puertos de cruceros. Hay una nueva actitud que se fortalecerá en la medida en que la sociedad comprenda que con una nueva visión Colón será lo que fue, una provincia con progreso. Es el orgullo de los colonenses que nos permite una visión diferente.
La inversión que existe en Colón es muy diversa, desde un proyecto piloto de Revitalización Urbana y Alivio de la Pobreza; la construcción de las cuatro vías Panamá-Colón; la ampliación de los puertos; el desarrollo de un polo turístico en Costa Arriba; el proyecto de Zona Franca y el desarrollo industrial en Isla Margarita y el CEMIS. En fin, es la inversión privada la que dará crecimiento importante a la provincia y la infraestructura básica del gobierno.
La revitalización urbana permitirá ordenar y mejorar el aspecto de la ciudad.
Con relación al CEMIS, es indispensable que pasemos del morbo y la incertidumbre, a la ejecución que permita el uso más racional de la posición geográfica de Colón. No podemos continuar con el morbo que al final resta competitividad cuando en el Pacífico se inicia el proyecto Howard. Por lo tanto, seguir viviendo del oscurantismo de lo que fue no fue, es un problema de la justicia; pero la justicia del trabajo para los ciudadanos es apremiante. Por ello, que los jueces resuelvan lo judicial y que los inversionistas comiencen a invertir.
En la nueva visión, el turismo será un sector dinámico y tomará todo el territorio colonense. Para ello, en el IPAT tienen conciencia que el desafío es grande, pero que es la cultura y el desarrollo de servicios de calidad la única manera de aprovechar las ventajas de Colón.
La transformación de Colón ha tomado tiempo y grandes esfuerzos. Es el momento de resolver el empleo y la distribución de la riqueza. Queda al Gobierno facilitar la inversión privada y desarrollar pronto una nueva actitud en los empleados públicos. Se acabaron los tiempos del lamento, por los tiempos del trabajo sin más dilación.
(yesimaria@hotmail.com)
Pero, sin duda, en Colón se abre hoy un camino de esperanza: la ampliación del sistema portuario, el desarrollo de proyectos complementarios a la Zona Libre, como son la Isla Margarita y el conocido proyecto CEMIS; el desarrollo de la carretera El Llano Cartí hasta Santa Isabel; las mejoras a la carretera de Costa Arriba y Abajo; lo que permiten una nueva visión de desarrollo sostenible.
Colón desde 1948, con la fundación de su Zona Libre, siempre fue vista como el desarrollo exclusivo del área franca; en consecuencia, la visión fue limitada, orientada a una sola actividad, lo que originó en la población desaliento.
La nueva visión de desarrollo implica un escenario de posibilidades, diversificado y amplio, donde el colonense tendrá todo tipo de oportunidades para el empleo y la riqueza. La nueva perspectiva de desarrollo se inicia con la carretera de Costa Arriba, que permitirá el polo turístico de las playas del Atlántico, con la expansión del sistema multimodal de comunicación y un auge de la zona franca con los nuevos servicios. Estas nuevas condiciones tienen como característica la principal riqueza del lugar, que son sus recursos humanos. Son los colonenses quienes transformarán la provincia hacia un desarrollo sostenible.
Colón ha estado limitado por las condiciones en que ha crecido su economía, dependiendo del exterior y limitada a la Zona Libre y los puertos. Cambiará Colón porque tenemos una visión diferente, porque su población es capaz, porque el nuevo gobierno está comprometido con utilizar plenamente su posición geográfica, la riqueza del Atlántico. Ello nos dará una economía más variada. Se termina el hecho de "Colón para los que explotan Zona Libre y los puertos"; tenemos un nuevo Colón para los colonenses. Ese cambio se debe a que la visión de país no puede estar basada exclusivamente en la economía del Canal. Todo lo contrario, somos capaces de crear nuevas condiciones, explotando racionalmente nuestra riqueza de los recursos humanos y las nuevas oportunidades de la globalización.
Desde hace tres años el desarrollo de los puertos para cruceros está cambiando el panorama, y con orgullo de panameño podemos decir que son los propios ciudadanos los que están respaldando la llegada de visitantes por los puertos de cruceros. Hay una nueva actitud que se fortalecerá en la medida en que la sociedad comprenda que con una nueva visión Colón será lo que fue, una provincia con progreso. Es el orgullo de los colonenses que nos permite una visión diferente.
La inversión que existe en Colón es muy diversa, desde un proyecto piloto de Revitalización Urbana y Alivio de la Pobreza; la construcción de las cuatro vías Panamá-Colón; la ampliación de los puertos; el desarrollo de un polo turístico en Costa Arriba; el proyecto de Zona Franca y el desarrollo industrial en Isla Margarita y el CEMIS. En fin, es la inversión privada la que dará crecimiento importante a la provincia y la infraestructura básica del gobierno.
La revitalización urbana permitirá ordenar y mejorar el aspecto de la ciudad.
Con relación al CEMIS, es indispensable que pasemos del morbo y la incertidumbre, a la ejecución que permita el uso más racional de la posición geográfica de Colón. No podemos continuar con el morbo que al final resta competitividad cuando en el Pacífico se inicia el proyecto Howard. Por lo tanto, seguir viviendo del oscurantismo de lo que fue no fue, es un problema de la justicia; pero la justicia del trabajo para los ciudadanos es apremiante. Por ello, que los jueces resuelvan lo judicial y que los inversionistas comiencen a invertir.
En la nueva visión, el turismo será un sector dinámico y tomará todo el territorio colonense. Para ello, en el IPAT tienen conciencia que el desafío es grande, pero que es la cultura y el desarrollo de servicios de calidad la única manera de aprovechar las ventajas de Colón.
La transformación de Colón ha tomado tiempo y grandes esfuerzos. Es el momento de resolver el empleo y la distribución de la riqueza. Queda al Gobierno facilitar la inversión privada y desarrollar pronto una nueva actitud en los empleados públicos. Se acabaron los tiempos del lamento, por los tiempos del trabajo sin más dilación.
(yesimaria@hotmail.com)