default

"Cómanse los huevos, pero no maten la gallina"


LA ACTITUD intransigente de un pequeño grupo de dirigentes del sector del transporte en Colón está poniendo en serio peligro la visita de turistas a esa provincia y a nuestro país. Ante los conflictos en Israel, Palestina, Irak y en general en todo el área del Mediterráneo Oriental obligaron a que los "paquetes" ofrecido por los Cruceros cambiaran sus rutas. Las autoridades panameñas encabezadas por Liriola Pittí -una de las mejores funcionarias del pasado gobierno- iniciaron una serie de negociaciones para lograr que esos barcos de turistas incluyeran a Panamá en sus nuevos itinerarios. Este esfuerzo y visión de futuro de la Sra. Pittí le valieron el reconocimiento colectivo. El éxito, muy pronto, culminó sus esfuerzos. En un año el turismo aumentó sustancialmente y ahora, en el 2004, él superará ampliamente el millón de visitantes. No obstante, en Panamá hay dirigentes y en Colón, por supuesto que también, que no ven más allá de sus propias narices e intereses personales. Con su torpe actitud están poniendo en peligro una actividad que puede afectar a tantos panameños y colonenses que necesitan trabajar. Algunos dirigentes que representan a los trabajadores son en muchos casos los que están llevando al debilitamiento del sindicalismo en nuestro país. La disminución progresiva de trabajadores inscritos en los sindicatos guarda relación directa con la intransigencia y el llamado a la violencia que hacen quienes se denominan voceros de la clase trabajadora.
Lo de ayer en Colón lo veremos muy pronto en Panamá y, es la CSS el próximo blanco de sus acciones. No hay la menor duda que el Seguro Social tiene exceso de personal, la mayoría de ellos "botellas" y algunas de las mismas son personas relacionadas con esa dirigencia. Ya comenzaron a darse los primeros muestras de su oposición a que en la CSS se inicien medidas correctivas como primer paso en lo que deben ser las reformas integrales que salven a la institución de una inminente quiebra. Su solución está y eso lo saben todos los representantes de los distintos sectores en el "sacrificio compartido" con el objeto de mitigar los perjuicios de cualquier medida rectificadora pueda tener sobre todo en las clases más pobres.
Los dirigentes colonenses deben, al igual que los de las otras áreas del país, mirar el ejemplo del lamentable caso de las bananeras chiricanas. Asumieron los dirigentes sindicales de esta área agrícola una actitud de permanente intransigencia con la empresa; la forzaron a retirarse del negocio y se formó una cooperativa con la ayuda irresponsable y complaciente de las autoridades. Se dilapidó, por supuesto, dinero; mucho del mismo "desapareció" en medio de acusaciones entre los propios dirigentes sindicales de malos manejos. En síntesis se perdió dinero y trabajo para muchos miles de obreros que hoy están desempleados reflexionando sobre los errores cometidos en sus actitudes de sumisión a una dirigencia corrupta.
Fungí como Gerente de la Cervecería Nacional por 21 años. Esta es una de las empresas panameñas con mayor sentido social y constituyó en nuestro país un modelo de las relaciones obrero-patronales. No hay duda de que se produjeron, en ocasiones, desacuerdos en esas relaciones, muchas de las cuales fueron provocadas por malos asesoramientos en una época en que el populismo privó en la política del Estado panameño. Sin embargo, la dirigencia sindical con mayoría de edad -es uno de los sindicatos más antiguos del país- y gran sentido de responsabilidad nunca trató de "matar a la gallina y sólo aspiraron a "comerse los huevos". Es decir, mejorar sus condiciones laborales en las negociaciones de las "convenciones colectivas". Los ejecutivos de la Cervecería Nacional -que creímos y creemos en la importancia de un sindicalismo serio, fuerte e independiente- y sus empleados -más de 1,200- mantuvieron siempre un diálogo permanente y los conflictos eran discutidos y resueltos antes de que las mismas se convirtieran en crisis. Lamentablemente hoy día se busca primero la violencia y después el diálogo. Ojalá que prevalezca la sensatez y no la intransigencia, en especial en el caso de la Caja de Seguro Social y en la discusión de las reformas que son imprescindibles introducirle. La CSS es un patrimonio de todos los panameños. Es la empresa privada más grande de nuestro país y la de mayor alcance social.
(*) Periodista venezolana.
www.aipenet.com

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América