default

Comarquismo excluyente


HACE ALGÚN tiempo me pronuncié contra la errónea política de promover el comarquismo, creando regiones políticas dentro de las provincias, en las que por razones de cultura se desconoce y se rechaza a la autoridad nacional. Las divisiones territoriales no han servido, sino para enraizar el abandono, agudizar la pobreza y para delimitar áreas donde se oponen al desarrollo, establecen sus propias leyes y se resisten a la integración. So pretexto de conservar la tradición, hemos alimentado la proliferación de hijos cuyos padres, por ser caciques, se creen con el derecho a someter a sus caprichos a las damas de la etnia.
Los Ngöbe Buglé constituyen hoy día un problema de salubridad que debemos encarar con firmeza y rapidez. El ostracismo a que han sido sometidos por mucho tiempo, empieza a cobrar las víctimas y sólo con la muerte de inocentes criaturas, parece haberse llamado la atención sobre las dificultades y condiciones infrahumanas en que viven. En vez de segregarlos a través de las comarcas, tenemos que integrarlos para que, como panameños, sean beneficiarios de las oportunidades educativas, de salud, de vivienda y de producción que el país ofrece a los demás. Se han mantenido arrinconados en tierras áridas, distanciados del progreso y convencidos de que su pobreza es insuperable.
La inserción de algunos de ellos en la zafra del café, en los cultivos de tierras altas, sin escolaridad a sus hijos, sin controles de su salud, y en muchos casos, minados por el alcoholismo, es un cuadro recurrente que se identifica por el trasiego de trabajadores temporales, que al terminar sus faenas regresan a su comarca sin dinero, confiados en que nuevamente serán contratados para otras labores en lugares diferentes. Los problemas siguen siendo los mismos, quizás más graves; pero mientras continuemos con ese comarquismo excluyente, estaremos propiciando condiciones de vida desastrosas para esos grupos.
Es indispensable que se produzca una reubicación en áreas donde puedan acceder a las fuentes de trabajo, procurando un sedentarismo que les permita educar a sus hijos, atenderlos en los centros de salud y sobre todo, liberar del abuso de caciques y jefes, a las jóvenes que, desde muy temprana edad, son madres abandonadas con hijos desprovistos de lo necesario para subsistir.
No es fácil la tarea a realizar, pero así como se ha emprendido una campaña para eliminar las escuelas ranchos, debemos aspirar también a la eliminación de las viviendas ranchos y que ellos sientan que también tienen derecho a las condiciones mínimas de bienestar en su familia.
No comparto la política de crear comarcas que nada resuelven, que sirven sólo para excluir y desintegrar en vez de integrar, que se convierten en áreas donde no funciona el estamento público, porque el capricho de un rey o cacique impide que se acepten las directrices de las autoridades nacionales, imperando la ley comarcal.
La atención ha de ser permanente y no por concentraciones periódicas, que tienen un fin político, en vez de soluciones continuadas.
Tenemos que superar en breve tiempo el problema de la mortalidad y sostener una política de integración para erradicar la exclusión que han representado las comarcas en sus habitantes.
"Este es un tema que necesitamos se atienda".
Lo que lamentó es que no fueron incluido en el saneamiento de la bahía.
  • Según el Informe de Desarrollo Humano publicado en el 2004, casi la mitad de la población no dispone de los servicios de saneamiento de aguas servidas.

  • La Ley No. 77 de 2001 indica que si se paga de B/.1 a B/.10 por el consumo de agua potable; por recolección, tratamiento y disposición final se debe cobrar una tarifa de aproximadamente B/.1 a B/.5.


María Icela Meléndez, directora de Asuntos Ecológicos de la Defensoría del Pueblo, dijo que el mayor número de quejas es sobre problemas con aguas residuales.
La entidad al admitir las denuncias realiza las inspecciones, emite una resolución y solicita el informe al IDAAN, explica.
Luego el IDAAN les comunica que no hay presupuesto para el funcionamiento y mantenimiento de los sistemas de aguas servidas.
Además, que muchas plantas no son transferidas porque no cumplen las normas de aguas residuales.
En atención a la problemática, hay esfuerzos como la promulgación de reglamentos técnicos sobre las descargas directas de efluentes líquidos a sistemas de recolección de aguas residuales y a su vez a cuerpos de agua.
Ocurre que hay contaminación de ríos y mares.
Según Meléndez, para cumplir con las nuevas normas de aguas residuales, se requiere de sistemas de tratamientos eficaces, ya que los sistemas con tanques sépticos difícilmente podrán cumplir, pues dependen de la capacidad de absorción del suelo, y son utilizados en lugares poco poblados.
Fidel Peña: "El transporte es pésimo hasta La Cabima, mi esposa trabaja desde la 1:00 p.m. hasta las 9:00 p.m. y llega a la casa aproximadamente a las 11:20 p.m."
Delmys Vásquez: "Tengo más de una hora de estar aquí, estamos de acuerdo que hay que mejorar, pero todos los días llego tarde al trabajo, tengo miedo que me despidan".
Andrés Hill: "Son irresponsables, tengo una hora de estar aquí. Demoran mucho, eso ocurre todos los dias. El servicio de transporte es pésimo, no alcanzan los buses, más en la noche".
Lilia Sánchez: "Vivo en Las Colinas de Las Cumbres, viajamos parados todos los días. Salgo a las cuatro de la tarde y llegó a las nueve de la noche a mi a casa, siempre que aparezca algún bus".

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América