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Comentando


1° Parece ser que la osamenta encontrada en el patio del cuartel militar, que durante la dictadura existió en Tocumen, no corresponde al padre Héctor Gallego, según los resultados que arrojó el examen de DNA. Ciertamente, el transcurso de tanto tiempo hace difícil la realización de dicho examen, pero nos extraña sobremanera que la certeza mostrada por la Iglesia, e incluso de algunos militares, como el ex General Paredes, de que efectivamente se trataban de los restos del Padre Gallego, ha quedado aparentemente desvirtuada. Declaraciones de distinguidos prelados jesuitas panameños han creado una sensación de duda sobre el proceso llevado a cabo al declarar que los cristianos de Panamá debemos "exigir" que se nos dé un detalle de todos los pasos y las personas que intervinieron en el proceso de investigación del ADN: "debemos exigir el detalle para poder presentar nuestros cuestionamientos, dudas, o aprobación del proceso...este es un caso tan grave, que tiene tantas implicaciones para la vida y la tranquilidad del país, que no se puede simplemente decir que estos son los resultados, en todos los casos donde intervienen altos personeros del gobierno, sobre todo militares, hay amenazas y presiones fuertes para que no se declare toda la verdad". El Procurador General de la Nación, por su parte, ha afirmado que "las pruebas de Acido Desoxirribonucleico (ADN) efectuadas a las osamentas encontradas en el antiguo cuartel de Los Pumas en Tocumen han cumplido con los parámetros establecidos en la ley y que si alguien puede decir una palabra equilibrada sobre las pruebas de ADN es el Arzobispo José Dimas Cedeño, persona autorizada para hablar del tema."
Personalmente creemos que tenemos que valernos de las circunstancias para incrementar los esfuerzos y continuar investigando este asesinato, que se me ocurre pensar, los panameños conocemos muy poco y que en definitiva, es un estigma para todos nosotros. Adicionalmente a ello, no debemos pasar por alto que ha sido encontrado un cementerio de restos humanos en el ex cuartel de Tocumen y que si las osamentas encontradas no fueron del padre Gallego, sí lo son de otros seres humanos, y por ello, deben responder tanto el encargado del cuartel en aquel entonces como todos los miembros del Estado Mayor, hayan estado estudiando, paseando, o lo que sea, cuando ocurrieron los hechos, pues ellos fueron los creadores del G2 y otros organismos de terror de los que se valieron para mantenerse en el poder. Quienes mataron al padre Gallego, para liberarse de él, no lo lograron pues Gallego vive y la incógnita que se mantiene sobre el paradero de su cuerpo ha hecho posible el descubrimiento de otros asesinatos de la dictadura que han permanecido impunes gracias a la pasividad de la ciudadanía. A veces pienso que Gallego no desea aparecer para ayudar a esclarecer los asesinatos cometidos en tiempo de la dictadura que han permanecido en la impunidad.
2° El lío de los chinos sigue. En un principio pensamos, y aun mantenemos sospechas, de que en el fondo lo que existe es un medio de presión de los norteamericanos para que el ex primer mandatario y sus copartidarios no presenten oposición al plan de seguridad nacional ni a la presencia de tropas norteamericanas en suelo patrio.
Hemos leído las diferentes declaraciones del Contralor General de la República en torno a la suspensión de su visa. También escuchamos su conferencia de prensa. Muy triste su situación y además delicada. Triste, porque parece que, salvo su familia, muy pocos son los que lo apoyan y delicada, porque si la suspensión de la visa para ingresar a los Estados Unidos fue la principal razón que tuvo el pasado gobierno para separar de su cargo a la ex encargada de la Seguridad Nacional, ¿qué decir entonces del Contralor General de la República que debe fiscalizar el manejo de las finanzas nacionales?
Por otro lado, no nos lucen afortunadas sus declaraciones divulgadas por La Prensa cuando expresó que "No hay visa en el mundo que me pueda hacer decir una mentira o hacerle daño a un amigo","Me piden información sobre Pérez Balladares. Si yo tuviese la información, que no la tengo, tampoco la daría". Me parece que las declaraciones del actual Contralor como que rayan con la figura del encubrimiento y nos preguntamos ¿qué confianza podemos tener los panameños en su manejo como Contralor General de la República si va a encubrir la comisión de faltas de sus amigos?
El Contralor también declaró, exculpándose de toda responsabilidad, que está totalmente dispuesto a someterse al polígrafo, aquí o en Estados Unidos. A tal efecto expresó : "¿Sobre qué estoy dispuesto a someterme a un polígrafo? Sobre si yo introduje o ayudé a introducir ciudadanos chinos a Estados Unidos, o si cometí cualquier otro delito. Sobre eso, claro que sí, estoy dispuesto a someterme a cualquier polígrafo"

101 años de Panamá América

 
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