Comisión de Credenciales
El país censuró acremente a la Comisión de Credenciales del anterior período legislativo de nuestra Asamblea Nacional por haberse burlado de los ciudadanos cínicamente.
Se les remitieron a los comisionados de entonces, tres denuncias, provenientes de tres fuentes distintas, contra cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Con sorprendente descaro decidieron archivar los expedientes. No hubo investigación y quedamos en un limbo.
La actitud asumida entonces por los señores miembros de la Comisión de Credenciales, pareció haber sido un subrepticio mensaje para los magistrados de la Corte Suprema sobre la constitución de un pecaminoso pacto de mutua protección, ya que nuestra Constitución Nacional tiene establecido que los diputados de la Asamblea Nacional solo puede ser juzgados por la Corte, y viceversa.
El mencionado supuesto pacto entendemos que es desesperadamente importante para buen número de diputados de la asamblea, abiertamente delincuentes unos, y otros, ocultos aún, pero allí están.
Es de esperar que ahora que tenemos un nuevo presidente en la persona del honorable Elías Castillo y una nueva Comisión de Credenciales, él, en gesto de valentía y rectitud se esmere en que los expedientes enterrados se desentierren y que sí se investiguen las respectivas denuncias. El civismo debe imperar sobre el compañerismo.
Respeto y justicia en casa, serían ejemplares y esperanzadoras para la comunidad.
Dicho sea de paso, esperamos que mediante un cambio constitucional se modifique la modalidad de juzgar a los diputados en la Corte Suprema y a los magistrados en la Asamblea Nacional.
No debemos permitir ni podemos resistir que esa pareja siga bailando el mismo vals.
Se les remitieron a los comisionados de entonces, tres denuncias, provenientes de tres fuentes distintas, contra cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Con sorprendente descaro decidieron archivar los expedientes. No hubo investigación y quedamos en un limbo.
La actitud asumida entonces por los señores miembros de la Comisión de Credenciales, pareció haber sido un subrepticio mensaje para los magistrados de la Corte Suprema sobre la constitución de un pecaminoso pacto de mutua protección, ya que nuestra Constitución Nacional tiene establecido que los diputados de la Asamblea Nacional solo puede ser juzgados por la Corte, y viceversa.
El mencionado supuesto pacto entendemos que es desesperadamente importante para buen número de diputados de la asamblea, abiertamente delincuentes unos, y otros, ocultos aún, pero allí están.
Es de esperar que ahora que tenemos un nuevo presidente en la persona del honorable Elías Castillo y una nueva Comisión de Credenciales, él, en gesto de valentía y rectitud se esmere en que los expedientes enterrados se desentierren y que sí se investiguen las respectivas denuncias. El civismo debe imperar sobre el compañerismo.
Respeto y justicia en casa, serían ejemplares y esperanzadoras para la comunidad.
Dicho sea de paso, esperamos que mediante un cambio constitucional se modifique la modalidad de juzgar a los diputados en la Corte Suprema y a los magistrados en la Asamblea Nacional.
No debemos permitir ni podemos resistir que esa pareja siga bailando el mismo vals.