Cómo da vueltas la vida
En abril de 1999, en su discurso de cierre de campaña en la Plaza 5 de Mayo, un joven candidato buscó tardíamente distanciarse del gobierno que prohijaba su candidatura. "Yo no soy el continuismo de nada ni de nadie", dijo un joven Martin Torrijos buscando sacudirse la sombra de Pérez Balladares. Curiosamente, entre esas escogidas palabras que los candidatos a la Presidencia de la República destinan para la culminación de su campaña, Torrijos, quien fungió como Viceministro de Gobierno y Justicia, se refirió en términos críticos y mordaces al entonces Ministro de Educación, el mismo con el que habría compartido el Consejo de Gabinete en varias ocasiones en las que sirvió como titular.
En aquel discurso, Torrijos dijo que su Ministro de Educación tendría "la capacidad de acercarse a los docentes" y no sería como el actual jefe de esa cartera. El repentino ataque tomó por sorpresa a muchos, entre ésos al ministro mismo. Diez años después, Balbina Herrera, la candidata oficialista, dice "Yo soy el verdadero cambio". ¿Escogerá ella también vilipendiar al titular de Educación para marcar una diferencia con el gobierno de Martín? Quizá sea más fácil para ella, pues ministros de Educación sólo hubo uno en el gobierno de Pérez Balladares, mientras que Balbina puede escoger uno o varios de los cuatro que han servido la cartera en el actual gobierno. Bastaría con que la candidata perredista prometiera que sólo habrá un ministro de Educación en su gobierno. Muchos, de seguro, le darían la bienvenida a la promesa.