Comparación
¿Por qué el 37% de los panameños cree que el 2008 será peor que el año pasado? Esto nos sitúa como la nación más pesimista de América Latina.
Encontrar la respuesta a esta actitud de pesimismo que tiene los panameños y panameñas presenta muchas aristas:
En primer lugar, la falta de principios y valores de nuestra sociedad; segundo, el consumismo y elevado costo de la vida; y en tercer lugar, las promesas incumplidas de la clase política que ha perdido credibilidad, convicción en sus discursos y que no genera confianza en la ciudadanía.
Esos tres puntos son, en mi concepto, las principales razones de que exista ese índice alto de pesimismo entre los panameños.
Esa situación puede traer consecuencias nefastas para nuestro país, si no sabemos discernir sobre nuestro futuro.
Tenemos que ir de lo particular a lo general para encontrar la respuesta a esa negatividad que tiene el panameño y panameña.
Para encontrar una solución, cada persona deber hacerse un examen de conciencia sobre el estilo de vida que lleva, y enumerar sus virtudes y sus defectos.
Si usted tiene una falla en sus valores morales, espirituales y culturales, es hora de hacer una conversión en su forma de vida, porque esa carencia le puede llevar a caer en un vacío y ser presa del consumismo, el hedonismo, el materialismo y el esoterismo, lo cual lo hace ir por el camino equivocado.
El consumismo y el materialismo que estamos viviendo nos lleva al individualismo, a pensar más en mi “Yo”, lo que nos conduce a olvidarnos de nuestro prójimo, a no tener tiempo para pensar qué pasa en nuestra entorno viendo, dice el Papa Benedicto XVI, “cuanto más se enriquecen los hombres, tanto más llenan todo de sí mismos y menos puede entrar el otro”.
Ese egoísmo e individualismo es el que conduce a que tengamos malos gobernantes, personas que solamente piensan en sus intereses y el de sus círculos más cercanos, prometiendo esperanzas y mejores días, los cuales no se concretizan, robándose la esperanza y la fe de todo un pueblo.
Pero ante esa situación, no podemos rendirnos y caer en el pesimismo; tenemos que tener la fe y la esperanza en un mañana que empieza con nuestra vida interior.
Si aprendemos a discernir, seremos capaces de saber elegir lo que es bueno para uno mismo, para la familia y para nuestra sociedad; ya no serás víctima del engaño y la mentira, romperás las cadenas de las tinieblas y verás al final de la tormenta: la Paz, la Esperanza y el Amor.
Te recomiendo que leas en la Biblia la Carta a Timoteo, que nos invita a ser solidarios con nuestro prójimo, ser leales con nuestra patria y a orar por nuestros gobernantes y dirigentes políticos para que podamos llevar una vida tranquila y en paz con toda piedad y dignidad.
Feliz Año 2008