¿Compensación?
Esta palabra pronunciada por alguien a favor de los emperadores del mundo de los autobuses llamados Diablos Rojos aterra y amarga tanto a sus usuarios como a los no usuarios en todo el país..
Cuando la nueva directora de la ATTT les dijo que no tenían que ser tomados en cuenta en el proyecto de establecer el metro se crearon grandes expectativas en el pueblo panameño. No merecían otra respuesta los insaciables propietarios de los autobuses y alcahuetes de sus irresponsables y homicidas conductores.
Cuando los propietarios de los Diablos rojos amenazaron con un paro al gobierno nacional si no se les decía en término perentorio qué papel jugarían ellos en la instalación del metro como sistema de transporte, los medios de comunicación nos declaramos a favor del gobierno nacional. Más aún, lo instábamos a afrontar el reto.
Considerábamos, y seguimos considerando, que el pueblo panameño no puede aceptar que se trate de tomar en cuenta a esta odiosa casta para nada.
Si el gobierno desea mantener su bien ganado respaldo popular en las elecciones pasadas, tiene que afrontar el reto del paro y no negociar ni en lo más mínimo y menos aún, considerar compensación alguna para los dueños de buses. Ya han ganado muchísimo dinero y bebido bastante sangre para guardarles consideración alguna.