Competencia y canasta bsica
Hace tiempo quedó claro que los controles de precios y la protección arancelaria encarecen los productos o los hacen sumergirse en el merca
La creación de la Autoridad de Protección al Consumidor como sucesora de la mediocre CLICAC, fue vista con cierto escepticismo. Sin embargo, tenemos que resaltar la labor del Lic. Pedro Meilán, quien con gran equidad, firmeza y creatividad coadyuva al mejor funcionamiento del mercado a favor de los consumidores.
En el pasado se publicaban listados de las empresas que violaban los límites de precios y aquellas que se concertaban en contra del consumidor. Eso hay que seguirlo haciendo. Pero la nueva iniciativa de publicar, no sólo quién vende más caro, sino quién vende más barato los productos de la "Canasta Básica Familiar", es una idea genial.
Transparentar el mercado a través de la información que recoge la Autoridad de Protección al Consumidor y su publicación periódica en cuadros que, con nombre propio, establecen a qué precio se vende el conjunto de productos, en los principales establecimientos, todos agrupados por corregimiento, debe generar una positiva competencia para aparecer en cada informe resaltado con la barra amarilla de ser el más barato.
Ese estímulo positivo seguramente hará más por bajar los precios a favor del pueblo, que todas las arengas y los tranques de calle de los nihilistas improductivos que anhelan para Panamá el modelo que fracasó en el Segundo Mundo, porque fue un error tan costoso que arruinó a los pueblos que lo sufrieron.
La creación de la Autoridad de Protección al Consumidor como sucesora de la mediocre CLICAC, fue vista con cierto escepticismo. Sin embargo, tenemos que resaltar la labor del Lic. Pedro Meilán, quien con gran equidad, firmeza y creatividad coadyuva al mejor funcionamiento del mercado a favor de los consumidores.
En el pasado se publicaban listados de las empresas que violaban los límites de precios y aquellas que se concertaban en contra del consumidor. Eso hay que seguirlo haciendo. Pero la nueva iniciativa de publicar, no sólo quién vende más caro, sino quién vende más barato los productos de la "Canasta Básica Familiar", es una idea genial.
Transparentar el mercado a través de la información que recoge la Autoridad de Protección al Consumidor y su publicación periódica en cuadros que, con nombre propio, establecen a qué precio se vende el conjunto de productos, en los principales establecimientos, todos agrupados por corregimiento, debe generar una positiva competencia para aparecer en cada informe resaltado con la barra amarilla de ser el más barato.
Ese estímulo positivo seguramente hará más por bajar los precios a favor del pueblo, que todas las arengas y los tranques de calle de los nihilistas improductivos que anhelan para Panamá el modelo que fracasó en el Segundo Mundo, porque fue un error tan costoso que arruinó a los pueblos que lo sufrieron.