Comunidad longeva
En un valle existente en el Himalaya hay un pueblo fuera de serie que se distingue por su sistema de vida y la longevidad de sus habitantes: los Hounza, diminuta comunidad en medio de montañas de difícil traspaso. Allí no hay medios de transporte, ni prensa, ni moneda, ni impuestos ni tabaco.
Asombrosamente, no existen en ese humilde paraíso, ningún tipo de enfermedades. Generalmente ellos sobrepasan los cien años de existencia y los varones pueden engendrar hasta los 90. Las mujeres son muy bellas y conservan su esbeltez hasta los 50 años de edad y entre ellas no existe el problema de mantener la línea. Los viejos trabajan a la par de la gente joven y todos son magníficos caminadores.
Son predominantemente vegetarianos. Comen carne una sola vez a la semana, mucha fruta y algo de cereal. No beben alcohol, ni vino, té o café.
Al igual que las hormigas, almacenan alimentos para las llamadas primaveras del hambre. Para ello preparan una mezcla de frutos, especialmente con albaricoque y el grano de algunos cereales, todo lo cual lo machacan en agua formando una pasta. Luego separan la pasta del líquido. Llegando el período de la escasez de alimentos, consumen la pasta y al terminar viven hasta cerca de un mes bebiendo el agua.