Con Canal, pero sin justicia
Panamá tendrá el Canal. Pero, si es como dice el PRD, que se lo debemos a Omar Torrijos, entonces el costo para el pueblo panameño ha sido la entronización de la injusticia en nuestra Nación.
Todo lo que hizo el dictador militar para mantenerse en el poder durante las negociaciones sobre el Canal, negar los derechos constitucionales y humanos de la ciudadanía, gobernar por decreto, eliminar la libertad de expresión, ejercer el poder mediante el uso de la represión, el chantaje, la tortura y asesinatos, promover la corrupción, el endeudamiento escandaloso de la Nación y el saqueo de las arcas públicas, representa un estado flagrante de injusticia.
Muerto Torrijos, quienes lo rodeaban, los militares y sus socios civiles del PRD, retuvieron el poder valiéndose de los mismos desmanes que éste utilizó. Imperó la injusticia. A tal extremo llegó la criminalidad y la corrupción de quienes heredaron el poder de Torrijos, que presos de una locura colectiva, fueron directamente responsables de la invasión de Panamá por Estados Unidos.
Después de la invasión, los dirigentes del PRD, Ernesto Pérez Balladares y Jorge Ritter estuvieron dispuestos a acabar con el partido para fundar uno nuevo. Pero, gracias al presidente Guillermo Endara y los partidos de su gobierno, el PRD logró sobrevivir como partido. Pocos de los socios civiles de los militares, tan responsables como ellos por el flagrante estado de injusticia impuesto por las armas desde 1968, pagaron por sus delitos.
El presidente Endara, en vez de establecer una Comisión de Verdad y Justicia, como se hizo en otras naciones liberadas de una dictadura, abogó por una "Comisión de Reconciliación Nacional", arguyendo que para lograr la paz interna era necesario otorgar el perdón a los ex funcionarios del régimen de Noriega acusados de delitos políticos (La Prensa 29 de marzo de 1990).
Justicia no pudo ser el objetivo de esa comisión, ya que contó con la representación del PRD, el brazo político de la dictadura militar, en la persona de Alma Montenegro de Fletcher. Hoy, en el Gobierno de Mireya Moscoso, continúa desempeñándose como Procuradora de la Nación, quien en el gobierno de Pérez Balladares, fue a la misma vez, Procuradora y presidenta de la Fundación Omar Torrijos, organización que promueve la imagen del dictador.
Endara, no contento con lo anterior, indultó a 542 civiles que colaboraron con el régimen de Noriega, incluyendo los miembros de la Asamblea Nacional de Representantes que proclamaron jefe de Estado a Noriega en 1989, y los ex presidentes impuestos por Noriega, Eric Arturo Delvalle, Francisco Rodríguez y Manuel Solís Palma. Su benevolencia permitió al PRD, con alforjas repletas de dinero, cuyos orígenes no podían explicar, ganar las elecciones de 1994.
Como vemos, no son los militares y sus socios civiles del PRD los únicos culpables de que en este país se haya entronizado un sistema de administración de "injusticia". En la dictadura que duró más de dos décadas, muchos en la oposición, timoratos u oportunistas, fueron cómplices ocultos. Otros perdieron la conciencia, el criterio y los valores que mantienen a la justicia.
En vísperas de la entrega del Canal, perdura el estado de injusticia ya que, como he señalado anteriormente, el PRD controla la administración de la justicia en esta nación (El Panamá América, 26 de octubre de 1999).
Hace poco, la Dirección de Responsabilidad Patrimonial (DRP) levantó las medidas cautelares al mayor de las ex Fuerzas de Defensa, Gonzalo González, alias "Chalo", al pagar éste B/.203,404.40 para resarcir al Estado por una lesión patrimonial que le causó (El Panamá América, 29 de octubre de 1999).
En 1995, siendo "Chalo" González prófugo de la justicia panameña, fue condenado a la pena máxima que establece la ley por el papel que jugó en "la masacre de Albrook", es decir, la tortura y ejecución de nueve militares que se levantaron contra Noriega en octubre de 1989.
Recordemos lo que en esa masacre hicieron al subteniente Ismael Ortega. Su viuda ha contado que cuando le devolvieron el cadáver, estaba perforado por balas, con un lado del cráneo totalmente desbaratado. En sus manos tenía marcas de cadenas y en el ano una quemadura que parecía haber sido hecha con un hierro caliente. En la planta de los pies tenía pedazos de vidrios incrustados (La Prensa, 14 de junio de 1992).
El 30 agosto de este año, "Chalo" González fue indultado por Pérez Balladares, quien anteriormente había indultado a cientos de ex militares o copartidarios acusados de cometer delitos contra la libertad, el honor, la fe pública, la administración pública y la administración de justicia. Ahora, gracias a la DRP, "Chalo" González puede disfrutar de la fortuna que adquirió durante la dictadura.
Eso es justicia? No. Es una afrenta al pueblo panameño. Además, demuestra tanto a los criminales locales como los que llegan a Panamá del exterior, que si se ponen de acuerdo con quienes controlan la administración de la injusticia, pueden hacer lo que quieran con impunidad.
El estado flagrante de injusticia que instauró Omar Torrijos se mantiene porque muchos han perdido la conciencia y el criterio. Por ejemplo, en las elecciones pasadas, ¿cómo aceptó Ricardo Martinelli que Otilio Miranda fuera candidato a legislador por Cambio Democrático en la provincia de Chiriquí?
Indultado por Pérez Balladares, compadre y amigo íntimo de Noriega, Otilio Miranda ha sido el socio solapado de ciertos magnates. Otilio Miranda no sólo es dueño de una mansión tipo pagoda al lado de La Escondida en Potrerillos Arriba, sino que, según buena fuente, le debe al Estado seis millones de balboas por delitos contra el patrimonio de la Nación. Pero, de haber ganado en las elecciones para legislador, Otilio Miranda hubiera gozando de inmunidad. Hay que preguntarles a los magistrados y al fiscal del Tribunal Electoral, todos nombrados o ratificados durante el régimen de Pérez Balladares, ¿cómo es posible que semejante sujeto pudo ser candidato a legislador?
Ahora se corre el rumor de que se presiona a la presidenta Mireya Moscoso para que nombre a Otilio Miranda como Embajador de Panamá en Venezuela o Cónsul de Panamá en la República Dominicana. Esto sucede después de que, en la búsqueda de los restos del padre Héctor Gallego, Otilio Miranda fue relacionado con la tétrica casa de tortura en Bella Vista. Aunque negó haber sido su propietario o arrendatario, aceptó que estuvo allí varias veces, supuestamente, buscando una ayuda para su comunidad. Dijo: "Fui amigo y tuve algunas relaciones con los militares, pero jamás participé ni conocía siquiera sus actividades militares" (La Prensa, 11 de octubre de 1999).
El que se atrevió a decir lo anterior, no sólo ha sido amigo íntimo, vecino y compadre de Noriega, sino que es también padre del notorio capitán Lenín Miranda, perteneciente al grupo seleccionado por Noriega para ser entrenado en Cuba e Israel por Mike Harari, con el propósito de ser utilizado como "elemento desestabilizador", para efectuar asaltos a comercios, atentados y operativos especiales como la quema de La Mansión Danté y la destrucción de El Machetazo (La Prensa, 30 de abril de 1990).
El padrino actual de Otilio Miranda, ¿será Martinelli, hoy ministro del Canal, o será algún magnate que fue su socio solapado? ¿Qué tiene Otilio Miranda para que lo ayuden a ocupar una posición, ya sea en la Asamblea Legislativa o el cuerpo diplomático, en la cual representa al pueblo panameño?
Estamos frente a una encrucijada que determinará no sólo nuestro futuro. De nosotros depende la suerte de los niños recién nacidos que hoy duermen en el regazo de sus madres. Si no exigimos justicia hoy, esos niños tendrán Canal, pero vivirán en un infierno porque se perpetuará el legado fatal de la dictadura militar: la criminalidad, la corrupción, la inmunidad y la impunidad.
Tenemos la obligación impostergable de denunciar todas las maniobras sucias del PRD, de descubrir ante la luz pública a todos los socios solapados del PRD y a los sujetos faltos de conciencia y criterio que son responsables de que se perpetúe el flagrante estado de injusticia que se inició con el golpe militar de 1968. Hermana, hermano: dame la mano. Para que esta Patria no siga sufriendo a perpetuidad bajo el yugo de la injusticia, ¡tenemos que luchar contra las fuerzas del mal hasta vencer!.
Todo lo que hizo el dictador militar para mantenerse en el poder durante las negociaciones sobre el Canal, negar los derechos constitucionales y humanos de la ciudadanía, gobernar por decreto, eliminar la libertad de expresión, ejercer el poder mediante el uso de la represión, el chantaje, la tortura y asesinatos, promover la corrupción, el endeudamiento escandaloso de la Nación y el saqueo de las arcas públicas, representa un estado flagrante de injusticia.
Muerto Torrijos, quienes lo rodeaban, los militares y sus socios civiles del PRD, retuvieron el poder valiéndose de los mismos desmanes que éste utilizó. Imperó la injusticia. A tal extremo llegó la criminalidad y la corrupción de quienes heredaron el poder de Torrijos, que presos de una locura colectiva, fueron directamente responsables de la invasión de Panamá por Estados Unidos.
Después de la invasión, los dirigentes del PRD, Ernesto Pérez Balladares y Jorge Ritter estuvieron dispuestos a acabar con el partido para fundar uno nuevo. Pero, gracias al presidente Guillermo Endara y los partidos de su gobierno, el PRD logró sobrevivir como partido. Pocos de los socios civiles de los militares, tan responsables como ellos por el flagrante estado de injusticia impuesto por las armas desde 1968, pagaron por sus delitos.
El presidente Endara, en vez de establecer una Comisión de Verdad y Justicia, como se hizo en otras naciones liberadas de una dictadura, abogó por una "Comisión de Reconciliación Nacional", arguyendo que para lograr la paz interna era necesario otorgar el perdón a los ex funcionarios del régimen de Noriega acusados de delitos políticos (La Prensa 29 de marzo de 1990).
Justicia no pudo ser el objetivo de esa comisión, ya que contó con la representación del PRD, el brazo político de la dictadura militar, en la persona de Alma Montenegro de Fletcher. Hoy, en el Gobierno de Mireya Moscoso, continúa desempeñándose como Procuradora de la Nación, quien en el gobierno de Pérez Balladares, fue a la misma vez, Procuradora y presidenta de la Fundación Omar Torrijos, organización que promueve la imagen del dictador.
Endara, no contento con lo anterior, indultó a 542 civiles que colaboraron con el régimen de Noriega, incluyendo los miembros de la Asamblea Nacional de Representantes que proclamaron jefe de Estado a Noriega en 1989, y los ex presidentes impuestos por Noriega, Eric Arturo Delvalle, Francisco Rodríguez y Manuel Solís Palma. Su benevolencia permitió al PRD, con alforjas repletas de dinero, cuyos orígenes no podían explicar, ganar las elecciones de 1994.
Como vemos, no son los militares y sus socios civiles del PRD los únicos culpables de que en este país se haya entronizado un sistema de administración de "injusticia". En la dictadura que duró más de dos décadas, muchos en la oposición, timoratos u oportunistas, fueron cómplices ocultos. Otros perdieron la conciencia, el criterio y los valores que mantienen a la justicia.
En vísperas de la entrega del Canal, perdura el estado de injusticia ya que, como he señalado anteriormente, el PRD controla la administración de la justicia en esta nación (El Panamá América, 26 de octubre de 1999).
Hace poco, la Dirección de Responsabilidad Patrimonial (DRP) levantó las medidas cautelares al mayor de las ex Fuerzas de Defensa, Gonzalo González, alias "Chalo", al pagar éste B/.203,404.40 para resarcir al Estado por una lesión patrimonial que le causó (El Panamá América, 29 de octubre de 1999).
En 1995, siendo "Chalo" González prófugo de la justicia panameña, fue condenado a la pena máxima que establece la ley por el papel que jugó en "la masacre de Albrook", es decir, la tortura y ejecución de nueve militares que se levantaron contra Noriega en octubre de 1989.
Recordemos lo que en esa masacre hicieron al subteniente Ismael Ortega. Su viuda ha contado que cuando le devolvieron el cadáver, estaba perforado por balas, con un lado del cráneo totalmente desbaratado. En sus manos tenía marcas de cadenas y en el ano una quemadura que parecía haber sido hecha con un hierro caliente. En la planta de los pies tenía pedazos de vidrios incrustados (La Prensa, 14 de junio de 1992).
El 30 agosto de este año, "Chalo" González fue indultado por Pérez Balladares, quien anteriormente había indultado a cientos de ex militares o copartidarios acusados de cometer delitos contra la libertad, el honor, la fe pública, la administración pública y la administración de justicia. Ahora, gracias a la DRP, "Chalo" González puede disfrutar de la fortuna que adquirió durante la dictadura.
Eso es justicia? No. Es una afrenta al pueblo panameño. Además, demuestra tanto a los criminales locales como los que llegan a Panamá del exterior, que si se ponen de acuerdo con quienes controlan la administración de la injusticia, pueden hacer lo que quieran con impunidad.
El estado flagrante de injusticia que instauró Omar Torrijos se mantiene porque muchos han perdido la conciencia y el criterio. Por ejemplo, en las elecciones pasadas, ¿cómo aceptó Ricardo Martinelli que Otilio Miranda fuera candidato a legislador por Cambio Democrático en la provincia de Chiriquí?
Indultado por Pérez Balladares, compadre y amigo íntimo de Noriega, Otilio Miranda ha sido el socio solapado de ciertos magnates. Otilio Miranda no sólo es dueño de una mansión tipo pagoda al lado de La Escondida en Potrerillos Arriba, sino que, según buena fuente, le debe al Estado seis millones de balboas por delitos contra el patrimonio de la Nación. Pero, de haber ganado en las elecciones para legislador, Otilio Miranda hubiera gozando de inmunidad. Hay que preguntarles a los magistrados y al fiscal del Tribunal Electoral, todos nombrados o ratificados durante el régimen de Pérez Balladares, ¿cómo es posible que semejante sujeto pudo ser candidato a legislador?
Ahora se corre el rumor de que se presiona a la presidenta Mireya Moscoso para que nombre a Otilio Miranda como Embajador de Panamá en Venezuela o Cónsul de Panamá en la República Dominicana. Esto sucede después de que, en la búsqueda de los restos del padre Héctor Gallego, Otilio Miranda fue relacionado con la tétrica casa de tortura en Bella Vista. Aunque negó haber sido su propietario o arrendatario, aceptó que estuvo allí varias veces, supuestamente, buscando una ayuda para su comunidad. Dijo: "Fui amigo y tuve algunas relaciones con los militares, pero jamás participé ni conocía siquiera sus actividades militares" (La Prensa, 11 de octubre de 1999).
El que se atrevió a decir lo anterior, no sólo ha sido amigo íntimo, vecino y compadre de Noriega, sino que es también padre del notorio capitán Lenín Miranda, perteneciente al grupo seleccionado por Noriega para ser entrenado en Cuba e Israel por Mike Harari, con el propósito de ser utilizado como "elemento desestabilizador", para efectuar asaltos a comercios, atentados y operativos especiales como la quema de La Mansión Danté y la destrucción de El Machetazo (La Prensa, 30 de abril de 1990).
El padrino actual de Otilio Miranda, ¿será Martinelli, hoy ministro del Canal, o será algún magnate que fue su socio solapado? ¿Qué tiene Otilio Miranda para que lo ayuden a ocupar una posición, ya sea en la Asamblea Legislativa o el cuerpo diplomático, en la cual representa al pueblo panameño?
Estamos frente a una encrucijada que determinará no sólo nuestro futuro. De nosotros depende la suerte de los niños recién nacidos que hoy duermen en el regazo de sus madres. Si no exigimos justicia hoy, esos niños tendrán Canal, pero vivirán en un infierno porque se perpetuará el legado fatal de la dictadura militar: la criminalidad, la corrupción, la inmunidad y la impunidad.
Tenemos la obligación impostergable de denunciar todas las maniobras sucias del PRD, de descubrir ante la luz pública a todos los socios solapados del PRD y a los sujetos faltos de conciencia y criterio que son responsables de que se perpetúe el flagrante estado de injusticia que se inició con el golpe militar de 1968. Hermana, hermano: dame la mano. Para que esta Patria no siga sufriendo a perpetuidad bajo el yugo de la injusticia, ¡tenemos que luchar contra las fuerzas del mal hasta vencer!.