Concesiones a oscuras
El resultado arrojado por los estudios de auditoría sobre la operación de las concesionarias de los Corredores Norte y Sur, las mexicanas PYCSA e ICA, no podía ser más revelador.
Las conclusiones, esbozadas de manera escueta y directa por el titular de la cartera de Economía y Finanzas, son que los términos en que se negociaron los contratos de concesión fueron, en el mejor de los casos, ambiguos, cuando no “leoninos” para el Estado panameño.
No otro podía ser el fruto producido por dos árboles sembrados en la absoluta oscuridad, sin verdadera participación de la sociedad, negociados aprovechando la aplanadora del PRD que en la Asamblea hizo entonces (años 1994 y 1995) lo que se le vino en gana y sin ningún tipo de consideración con la opinión pública ni con los más caros intereses de la patria.
El ministro Alberto Vallarino ha planteado el interés del Gobierno de sentarse en una mesa a renegociar los contratos con ambas empresas concesionarias, de manera que los términos sean claros, precisos, sin ambigüedades y razonablemente justos para el Estado y las concesionarias.
Abogamos por que, de darse, esa renegociación sea hecha de cara al sol y a la ciudadanía, que es la que ha resultado groseramente esquilmada por la acción inescrupulosa de quienes, en mala hora y en representación del Estado, permitieron semejante despojo a los intereses de la Nación.