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Conciencia ecológica


La falta de conciencia ecologista es algo que se nota en todos los sectores sociales de los países del mundo. A nosotros nos costó. Le agradecemos a la Providencia Divina. Nos colocó en un trabajo donde se nos exigía investigar y reflexionar sobre los impactos del proyecto minero de Cerro Colorado. Los indígenas estaban mucho más avanzados en este sentido. Sin embargo, tanto para ellos como para nosotros, es difícil sensibilizar sobre esta problemática.
Con el reciente desastre que significó el huracán Mitch, investigadores de la talla de Greg Grisham y David Haskel nos ponen en evidencia que los huracanes (como Mitch) y el llamado "efecto invernadero" no obedecen sólo a causas naturales sino que, en buena parte, son fenómenos causados por el ser humano.
En un artículo titulado: "Mitch: ¿Desastre natural o masacre?", Greg Grisham explica que los huracanes son motores ventiladores que anulan desequilibrios términos en la atmósfera, suministrando aires calientes ecuatoriales hacia los polares, y que, por otro lado, el dióxido de carbono producido por el consumo de carburantes, es responsable de casi todo el efecto invernadero, el cual calienta el Ecuador y así aumenta la frecuencia y/o intensidad de los huracanes.
Por su parte, David Haskel, en su artículo titulado "Ecología", también explica cómo se produce el efecto invernadero que es causa de mareas y huracanes. Dice así: "Primero, automóviles y fábricas emiten gran cantidad de gases que se acumulan en la atmósfera; después, esos gases causan el efecto invernadero: impiden que el calor del sol se disipe en la superficie de la tierra, originando un clima cálido que estalla en mareas y huracanes".
Los problemas ecológicos han dejado de ser objetos de estudio de los académicos para convertirse en preocupación de millares de personas, especialmente de las clases populares. Mitch y el fenómeno del Niño son dos ejemplares producto de esa situación en parte provocada por nosotros mismos. Mitch causó en Centroamérica más de 20 mil personas muertas o desaparecidas, dejando dos millones de damnificados, destruyó puentes y carreteras, casas, hospitales y cosechas, dejando miles de millones de dólares en pérdidas. El Niño causó centenares de muertos o desaparecidos en Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil y Perú a causa de inundaciones que arruinaron tierras de cultivos, mientras que en otras áreas a causa de la sequía, se produjeron grandes incendios que acabaron con extensiones de bosques que eran vitales para purificar el aire contaminado fundamentalmente por los automóviles y las fábricas.
Categóricamente, Greg Grisham afirma que Mitch fue generado por el consumo de carburantes. Por lo tanto, "en lugar de recibir ayudas", los damnificados "deben ser indemnizados" por los países ricos, ya que es un flagrante caso de negligencia por parte de éstos. Existen tribunales internacionales y pruebas científicas para obligar a los responsables del cambio climático (los países ricos) a recompensar directamente a sus víctimas. Por eso, Grisham nos dice: "La vida respira. Principalmente la vegetal inhala dióxido de carbono y exhala oxígeno; e inversamente, la vida animal respira inhalando oxígeno y exhalando dióxido de carbono. Con sólo saber esto podemos concluir que hay un cierto equilibrio que mantener entre poblaciones vegetales y animales. Resulta que el hombre, transformando tanto el reino vegetal como animal, ha creado, mantiene y aumenta un desequilibrio artificial, el llamado efecto invernadero. Además, el motor industrial del hombre también respira como los animales, inhalando oxígeno y exhalando dióxido de carbono, pero ¡ mil veces más! No hacen falta cumbres de científicos para determinar si el clima está o no desequilibrado. La industria moderna viola la misma ley termodinámica en que fue basada, la de la entropía".
Entre las industrias, la minera es de las más sucias. Sin embargo, aparece como primordial dentro de los planes económicos de nuestros gobernantes centroamericanos, alentados por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Así, en Panamá el 45 % del territorio nacional está ofrecido para minería, mientras se habla de "desarrollo sostenible" y de proyectos como Frontera Agrícola y el "Corredor Biológico Mesoamericano", al cual le quieren traspalar una Autopista Minera Mesoamericana, cuando científicos de la ONU, ante la problemática ecológica, pronostican que: 1. El recurso agua y la producción de alimentos se verán afectados; 2. La reducción de las cosechas será grave en zonas tropicales y subtropicales, y , 3. Los potenciales impactos sanitarios incluyen cólera, fiebre, dengue, malaria y envenenamientos por biotoxinas.

101 años de Panamá América

 
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