Condiciones de la autopista Arraiján-La Chorrera
Luego de inaugurarse hace más de 24 años la autopista Arraijan - La Chorrera, los contribuyentes y usuarios de esta vía vemos el estado de abandono en que se encuentra toda su infraestructura. Tanto el ministro Ricaurte Vásquez, del MEF, la Lic. Florencia Ríos, de la Dirección General de Ingresos (DGI); y el titular del MOP, Carlos Vallarino, deben ponerse de acuerdo para conseguir fondos y realizar los trabajos de mantenimiento pronto en el sector que une al interior con la capital.
Los ingresos que a diario recibe la DGI por el pago de la contribución especial de peaje, obliga a los usuarios preguntar, ¿de qué vale tener un peaje especial? La autopista ya se pagó y tiene ingresos aproximados de B/3.5 mil millones al año que el Estado recibe. Los que transitamos por el área no vemos cuándo el gobierno piensa iniciar los trabajos para reemplazar toda la loza de concreto rota y la de asfalto, instalar un nuevo sistema de alumbrado que mejore la visibilidad de la calzada en los 24 kilómetros de la autopista, pintar los hombros de la calzada, instalar los "ojo de gato" para ayudar la visión nocturna del conductor, el corte de la hierba en el centro y en los hombros hasta el límite de la cerca que ya no existe. Hace falta las barreras protectoras del centro para prevenir el cruce de vehículos evitando los accidentes de tránsito que tantas vidas ya ha cobrado y la presencia del Tránsito y Protección Civil.
En cuanto a las casetas de cobro, las mismas no han sido reformadas desde su inauguración y requiere un nuevo diseño para proteger a los funcionarios que a diario reciben los reclamos de los usuarios por la falta de mantenimiento. Su salud está afectada por la cantidad de humo que sale del sistema de escape de los vehículos inhalando durante sus ocho horas de trabajo monóxido de carbono. ¿Quién les recompensa su estado de salud? Parece existir una insensibilidad por parte de la DGI en proteger a sus empleados. Además, los sanitarios son una vergüenza para la administración cuando turistas piden usar los baños y ven sus condiciones. Es un total desastre las viejas instalaciones y por cierto, el personal tiene salarios que no se les ajusta por años. También se perdió un generador que prestaba servicio auxiliar al sufrir apagón donde ahí se maneja dinero.
Mientras UNION FENOSA es responsable en cambiar bombillos quemados, no existe un sistema de inspección eficiente para que esto suceda. La suerte de los usuarios en la autopista descansa en la destreza de los conductores. También falta un sistema de teléfonos para llamadas de emergencia en la autopista. Ante este estado de abandono sería bueno conocer si el Estado piensa privatizar la autopista para mejorar su seguridad.
Existe el decreto alcaldicio No. 005 del 19 de abril 1994 de La Chorrera que prohíbe el ascenso o descenso de pasajeros en la autopista. También lo dice el Reglamento del Tránsito, articulo 82 acápite c". Sin embargo, la falta de asignación de agentes permanentes para vigilar hace que la letra sea muerta. Los transportistas hacen de las suyas porque saben que no hay inspectores que apliquen sanciones.
Además es necesario equipo para motivar como kong (juegos ideales para el adiestramiento), taco (pedazo de madera); ropa y calzado adecuado para entrenar (gorra, tenis, o botas de campo, pantalón cómodo, silbato, playera o sudadera, overall); si tiene manos delicadas guantes.
Los ingresos que a diario recibe la DGI por el pago de la contribución especial de peaje, obliga a los usuarios preguntar, ¿de qué vale tener un peaje especial? La autopista ya se pagó y tiene ingresos aproximados de B/3.5 mil millones al año que el Estado recibe. Los que transitamos por el área no vemos cuándo el gobierno piensa iniciar los trabajos para reemplazar toda la loza de concreto rota y la de asfalto, instalar un nuevo sistema de alumbrado que mejore la visibilidad de la calzada en los 24 kilómetros de la autopista, pintar los hombros de la calzada, instalar los "ojo de gato" para ayudar la visión nocturna del conductor, el corte de la hierba en el centro y en los hombros hasta el límite de la cerca que ya no existe. Hace falta las barreras protectoras del centro para prevenir el cruce de vehículos evitando los accidentes de tránsito que tantas vidas ya ha cobrado y la presencia del Tránsito y Protección Civil.
En cuanto a las casetas de cobro, las mismas no han sido reformadas desde su inauguración y requiere un nuevo diseño para proteger a los funcionarios que a diario reciben los reclamos de los usuarios por la falta de mantenimiento. Su salud está afectada por la cantidad de humo que sale del sistema de escape de los vehículos inhalando durante sus ocho horas de trabajo monóxido de carbono. ¿Quién les recompensa su estado de salud? Parece existir una insensibilidad por parte de la DGI en proteger a sus empleados. Además, los sanitarios son una vergüenza para la administración cuando turistas piden usar los baños y ven sus condiciones. Es un total desastre las viejas instalaciones y por cierto, el personal tiene salarios que no se les ajusta por años. También se perdió un generador que prestaba servicio auxiliar al sufrir apagón donde ahí se maneja dinero.
Mientras UNION FENOSA es responsable en cambiar bombillos quemados, no existe un sistema de inspección eficiente para que esto suceda. La suerte de los usuarios en la autopista descansa en la destreza de los conductores. También falta un sistema de teléfonos para llamadas de emergencia en la autopista. Ante este estado de abandono sería bueno conocer si el Estado piensa privatizar la autopista para mejorar su seguridad.
Existe el decreto alcaldicio No. 005 del 19 de abril 1994 de La Chorrera que prohíbe el ascenso o descenso de pasajeros en la autopista. También lo dice el Reglamento del Tránsito, articulo 82 acápite c". Sin embargo, la falta de asignación de agentes permanentes para vigilar hace que la letra sea muerta. Los transportistas hacen de las suyas porque saben que no hay inspectores que apliquen sanciones.
Además es necesario equipo para motivar como kong (juegos ideales para el adiestramiento), taco (pedazo de madera); ropa y calzado adecuado para entrenar (gorra, tenis, o botas de campo, pantalón cómodo, silbato, playera o sudadera, overall); si tiene manos delicadas guantes.