Conductas que preocupan
¿Qué está sucediendo en el Ministerio de Viviendas?... Plagio, el Parvis (La extraña situación del Parvis, mayo 31, 1999, El Panamá América) y denuncias sucesivas. Otra experiencia notable se relaciona con una entrevista, cuyo contenido fue publicado el 5 de septiembre de 2001 en este diario. Un extracto del capítulo Antecedente de mi libro: Planificación del Desarrollo en Panamá, fue citado indebidamente para justificar mi concurrencia a la creación de un Viceministerio de Urbanismo. Nada más alejado de la verdad. He expresado numerosas veces opinión contraria, con amplios antecedentes, en el sentido que el Ministerio de la Vivienda debería cesar en sus funciones de urbanismo, para atender mejor el agudo y complejo problema de la vivienda.
Conforme a la Constitución, la tarea del ordenamiento territorial municipal le corresponde a los entes distritales (ver Descentralización Administrativa, págs. 86-89, Planificación del Desarrollo en Panamá). Son varias las fuentes que vienen expresando preocupación por los frecuentes cambios en los usos del suelo, referentes al incremento exagerado de la densidad de población en distintos sectores de la ciudad, autorizados por el Ministerio de Vivienda. En lotes donde se ubicaban una o dos viviendas habitadas por cinco o diez personas se han concedido permisos para permitir la construcción de condominios de numerosas plantas (pisos), para dar albergue a una población incrementada significativamente en 200, 500 y hasta 600 personas. Al contar con un plan metropolitano costoso de reciente aprobación, que no preveía esos cambios drásticos, se interrumpe la coherencia del mismo.
Así se ignoran otros factores socioeconómicos conexos de obligatoria consideración para proteger los entornos ambientales y el carácter de los vecindarios. La generación y circulación vehicular incrementa y se intensifica, la limitada capacidad de los servicios de utilidad pública existentes son deficientes para responder con eficiencia a la demanda incrementada; el aumento del déficit de espacios para la interacción social, así como los aspectos nocivos que contaminan el ambiente. Estos son sólo algunos de los elementos que alimentan los cambios improvisados y están encaminados a invalidar la utilidad del Plan Metropolitano de Panamá.
Aquellas acciones y decisiones resultan ser costosas para la comunidad, en términos sociales y materiales, al tiempo de reportar beneficios multiplicados para unos pocos. Son decisiones que han demostrado ser negociados lucrativos, por lo que son seguros generadores de actos de corrupción (Ver Densidad de población: Su incidencia en el Desarrollo Urbano, págs. 143 al 146, Planificación del Desarrollo en Panamá).
Las numerosas acusaciones sobre actos de corrupción en el país preocupan, y aquellos personajes que pudieran estar involucrados honrarían poco el privilegio de participar en las tareas de gobierno, y mucho menos en actividades docentes. Existe un serio problema ético-moral en Panamá, que preocupa.
Es irresponsable comenzar una guerra sin pensar detenidamente en lo que nos estamos metiendo. Hasta hoy, lo único que hemos oído en Washington son razones para sacar a Saddam Hussein.
*Columnista del Washington Times, fue subsecretario del Tesoro y es coautor de "Chile: dos visiones. La era Allende-Pinochet" (Universidad Andrés Bello, 2000).
(c)www.aipenet.com
Wilmut, quien se opone a la clonación humana, apoya el uso de células primordiales provenientes de adultos humanos y material genético aún de otras especies.
En tanto el padre Orlando Rivera, asesor de Pastoral Familiar en la Arquidiócesis de Panamá, manifiesta que la Iglesia parte de un principio ético y moral en el cual siempre y cuando se respete la naturaleza, no habría objeción ética para los trabajos sobre investigación genética.
"Si la investigación va en búsqueda de respetar la vida humana, debe respetar la unicidad del individuo como un sujeto, no como un objeto", reafirmó.
"En este sentido, lo que se quiere defender es la dignidad de la vida humana desde el inicio en la concepción hasta su final natural", advirtió el sacerdote.
Referente al uso de las células que se obtienen de los embriones, dijo que ponen en riesgo la vida de éste. "La Iglesia considera al embrión como el punto de partida de una vida humana. Para nosotros embrión es igual a vida humana".
"Si se respeta la dignidad de la vida y de la persona humana, ya desde un principio está todo allí, no se le va agregar a ese embrión otro elemento para que sea persona, ya es persona".
En este punto el mundo se divide en dos: los que piensan que hay vida desde el momento de la fecundación y quienes defienden la tesis después de los 14 días, cuando se dan las primeras manifestaciones del sistema nervioso.
El sacerdote manifiesta que si los científicos dicen que en esos 14 días previos "lo que hay es un montón de células, bueno, agrupemos un montón de células y esperemos 14 días para ver qué pasa, a ver si se va a formar un ser humano".
Explicó que en la naturaleza misma hay un caso de clonación a nivel de humanos que son los gemelos, pero cada uno es distinto; aun cuando tienen el mismo código genético, hay elementos que los diferencian en su personalidad.
La palabra clonación despierta en algunos fascinación, en otros, temor e inclusive horror. La Organización de Naciones Unidas (ONU) iniciará el próximo año la discusión de un tratado internacional para prohibir la clonación de seres humanos.
Delegaciones de Francia y Alemania ante la ONU lideran la iniciativa, que ya tiene respaldo de más de 50 países, entre ellos Argelia, Bangladesh, Brasil, Canadá, China, Irlanda, Italia, Gran Bretaña, Jordania, Rusia y Suecia.
Los países donde existe una mayor oposición a la clonación como España y Alemania, lo evidencian con su legislación.
En Alemania es una prueba fehaciente visualizan que la grave amenaza a la dignidad humana que constituye la clonación reproductiva es razón suficiente para procurar un instrumento jurídico obligatorio.
Por ahora los científicos panameños no tienen intenciones de incursionar en esta práctica. Las autoridades de salud no aceptan la clonación de seres humanos ni de ningún tipo y según el ministro Fernando Gracia, es un tema que habrá que analizar en su momento, cuando llegue.
El Dr. Carlos Díaz Urriola, director del Centro Fertility Group Panama, explica que los dueños de laboratorios de fertilidad tienen que recurrir a consultorías extranjeras, para su aprobación, específicamente a la Red Latinoamericana, "pero en Panamá nadie se ha dignado en crear ningún mecanismo para hacer válido los laboratorios".
"Lo que pasa es que los laboratorios se rigen por la calidad ética de los dueños de los laboratorios y de los propios directores de los centros, por los resultados que uno da, los embarazos que uno obtiene y la certificación de los estudios que uno ha realizado y los congresos en que ha participado", enfatizó.
Entonces, ¿todo está en las manos de un médico? "Eticamente nosotros (los especialistas) sabemos quién es quién; quién hace las cosas bien y quién no. Por ejemplo, si llega el Dr. Carlos Moreno - jefe del Centro de Investigación en Reproducción del Hospital Santo Tomás- y quiere abrir su laboratorio, yo sé dónde se estrenó, conozco de dónde viene y eso nadie va a ponerle ninguna objeción".
Díaz Urriola comenta que cuando él empezó a trabajar en esta rama no hubo ningún problema porque obtuvo embarazos y pruebas fehacientes, inclusive el ministro de Salud de ese momento, el Dr. Guillermo Rolla Pimentel, atendió a una conferencia donde él planteaba los primeros casos y lo avaló. "Tengo las cartas, pero no hay un mecanismo, una organización que avale; sólo la credibilidad y el paciente la tiene por los resultados que uno brinda".
Díaz Urriola fue abordado porque además de tener más de 15 años de experiencia en esta especialidad, fue estudiante del Dr. Elkin Lucena. Estudió en el Centro Colombiano de Fertilidad y Esterilidad (CECOLFES).
Sobre CECOLFES, Díaz Urriola comentó que ha tenido ciertas informaciones de que ha variado en relación a cuando él estudió, con una beca de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ya que era un centro didáctico universitario, pero "en estos momentos no sé en qué está".
En Fertility Group Panama se trabaja en fertilidad in vitro, con manejo y elección de embriones, así como con inyección citoplasmática de espermatozoides en óvulos humanos con fines única y exclusivamente terapéuticos, no de investigación ni clonación, para resolverle el problema a la pareja, y no con investigaciones por embarazo de cerdos ni para hacer experimentos con clonaciones.
Dijo que para incursionar en este campo se necesita una regulación porque las decisiones científicas tienen que ser sometidas a criterio ético de grupo.
Criticó la intención del Dr.Lucena y las catalogó como "puro marketing". Indicó: "...el mercado se le acabó en su país, creo, y encontró aquí a la persona que es semilla fértil para hacer ese tipo de cosas".
El especialista fue presidente de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de la Sección de Infertilidad. Los primeros bebés probetas que trajo al mundo ya van para secundaria.
Conforme a la Constitución, la tarea del ordenamiento territorial municipal le corresponde a los entes distritales (ver Descentralización Administrativa, págs. 86-89, Planificación del Desarrollo en Panamá). Son varias las fuentes que vienen expresando preocupación por los frecuentes cambios en los usos del suelo, referentes al incremento exagerado de la densidad de población en distintos sectores de la ciudad, autorizados por el Ministerio de Vivienda. En lotes donde se ubicaban una o dos viviendas habitadas por cinco o diez personas se han concedido permisos para permitir la construcción de condominios de numerosas plantas (pisos), para dar albergue a una población incrementada significativamente en 200, 500 y hasta 600 personas. Al contar con un plan metropolitano costoso de reciente aprobación, que no preveía esos cambios drásticos, se interrumpe la coherencia del mismo.
Así se ignoran otros factores socioeconómicos conexos de obligatoria consideración para proteger los entornos ambientales y el carácter de los vecindarios. La generación y circulación vehicular incrementa y se intensifica, la limitada capacidad de los servicios de utilidad pública existentes son deficientes para responder con eficiencia a la demanda incrementada; el aumento del déficit de espacios para la interacción social, así como los aspectos nocivos que contaminan el ambiente. Estos son sólo algunos de los elementos que alimentan los cambios improvisados y están encaminados a invalidar la utilidad del Plan Metropolitano de Panamá.
Aquellas acciones y decisiones resultan ser costosas para la comunidad, en términos sociales y materiales, al tiempo de reportar beneficios multiplicados para unos pocos. Son decisiones que han demostrado ser negociados lucrativos, por lo que son seguros generadores de actos de corrupción (Ver Densidad de población: Su incidencia en el Desarrollo Urbano, págs. 143 al 146, Planificación del Desarrollo en Panamá).
Las numerosas acusaciones sobre actos de corrupción en el país preocupan, y aquellos personajes que pudieran estar involucrados honrarían poco el privilegio de participar en las tareas de gobierno, y mucho menos en actividades docentes. Existe un serio problema ético-moral en Panamá, que preocupa.
Es irresponsable comenzar una guerra sin pensar detenidamente en lo que nos estamos metiendo. Hasta hoy, lo único que hemos oído en Washington son razones para sacar a Saddam Hussein.
*Columnista del Washington Times, fue subsecretario del Tesoro y es coautor de "Chile: dos visiones. La era Allende-Pinochet" (Universidad Andrés Bello, 2000).
(c)www.aipenet.com
Wilmut, quien se opone a la clonación humana, apoya el uso de células primordiales provenientes de adultos humanos y material genético aún de otras especies.
En tanto el padre Orlando Rivera, asesor de Pastoral Familiar en la Arquidiócesis de Panamá, manifiesta que la Iglesia parte de un principio ético y moral en el cual siempre y cuando se respete la naturaleza, no habría objeción ética para los trabajos sobre investigación genética.
"Si la investigación va en búsqueda de respetar la vida humana, debe respetar la unicidad del individuo como un sujeto, no como un objeto", reafirmó.
"En este sentido, lo que se quiere defender es la dignidad de la vida humana desde el inicio en la concepción hasta su final natural", advirtió el sacerdote.
Referente al uso de las células que se obtienen de los embriones, dijo que ponen en riesgo la vida de éste. "La Iglesia considera al embrión como el punto de partida de una vida humana. Para nosotros embrión es igual a vida humana".
"Si se respeta la dignidad de la vida y de la persona humana, ya desde un principio está todo allí, no se le va agregar a ese embrión otro elemento para que sea persona, ya es persona".
En este punto el mundo se divide en dos: los que piensan que hay vida desde el momento de la fecundación y quienes defienden la tesis después de los 14 días, cuando se dan las primeras manifestaciones del sistema nervioso.
El sacerdote manifiesta que si los científicos dicen que en esos 14 días previos "lo que hay es un montón de células, bueno, agrupemos un montón de células y esperemos 14 días para ver qué pasa, a ver si se va a formar un ser humano".
Explicó que en la naturaleza misma hay un caso de clonación a nivel de humanos que son los gemelos, pero cada uno es distinto; aun cuando tienen el mismo código genético, hay elementos que los diferencian en su personalidad.
La palabra clonación despierta en algunos fascinación, en otros, temor e inclusive horror. La Organización de Naciones Unidas (ONU) iniciará el próximo año la discusión de un tratado internacional para prohibir la clonación de seres humanos.
Delegaciones de Francia y Alemania ante la ONU lideran la iniciativa, que ya tiene respaldo de más de 50 países, entre ellos Argelia, Bangladesh, Brasil, Canadá, China, Irlanda, Italia, Gran Bretaña, Jordania, Rusia y Suecia.
Los países donde existe una mayor oposición a la clonación como España y Alemania, lo evidencian con su legislación.
En Alemania es una prueba fehaciente visualizan que la grave amenaza a la dignidad humana que constituye la clonación reproductiva es razón suficiente para procurar un instrumento jurídico obligatorio.
Por ahora los científicos panameños no tienen intenciones de incursionar en esta práctica. Las autoridades de salud no aceptan la clonación de seres humanos ni de ningún tipo y según el ministro Fernando Gracia, es un tema que habrá que analizar en su momento, cuando llegue.
El Dr. Carlos Díaz Urriola, director del Centro Fertility Group Panama, explica que los dueños de laboratorios de fertilidad tienen que recurrir a consultorías extranjeras, para su aprobación, específicamente a la Red Latinoamericana, "pero en Panamá nadie se ha dignado en crear ningún mecanismo para hacer válido los laboratorios".
"Lo que pasa es que los laboratorios se rigen por la calidad ética de los dueños de los laboratorios y de los propios directores de los centros, por los resultados que uno da, los embarazos que uno obtiene y la certificación de los estudios que uno ha realizado y los congresos en que ha participado", enfatizó.
Entonces, ¿todo está en las manos de un médico? "Eticamente nosotros (los especialistas) sabemos quién es quién; quién hace las cosas bien y quién no. Por ejemplo, si llega el Dr. Carlos Moreno - jefe del Centro de Investigación en Reproducción del Hospital Santo Tomás- y quiere abrir su laboratorio, yo sé dónde se estrenó, conozco de dónde viene y eso nadie va a ponerle ninguna objeción".
Díaz Urriola comenta que cuando él empezó a trabajar en esta rama no hubo ningún problema porque obtuvo embarazos y pruebas fehacientes, inclusive el ministro de Salud de ese momento, el Dr. Guillermo Rolla Pimentel, atendió a una conferencia donde él planteaba los primeros casos y lo avaló. "Tengo las cartas, pero no hay un mecanismo, una organización que avale; sólo la credibilidad y el paciente la tiene por los resultados que uno brinda".
Díaz Urriola fue abordado porque además de tener más de 15 años de experiencia en esta especialidad, fue estudiante del Dr. Elkin Lucena. Estudió en el Centro Colombiano de Fertilidad y Esterilidad (CECOLFES).
Sobre CECOLFES, Díaz Urriola comentó que ha tenido ciertas informaciones de que ha variado en relación a cuando él estudió, con una beca de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ya que era un centro didáctico universitario, pero "en estos momentos no sé en qué está".
En Fertility Group Panama se trabaja en fertilidad in vitro, con manejo y elección de embriones, así como con inyección citoplasmática de espermatozoides en óvulos humanos con fines única y exclusivamente terapéuticos, no de investigación ni clonación, para resolverle el problema a la pareja, y no con investigaciones por embarazo de cerdos ni para hacer experimentos con clonaciones.
Dijo que para incursionar en este campo se necesita una regulación porque las decisiones científicas tienen que ser sometidas a criterio ético de grupo.
Criticó la intención del Dr.Lucena y las catalogó como "puro marketing". Indicó: "...el mercado se le acabó en su país, creo, y encontró aquí a la persona que es semilla fértil para hacer ese tipo de cosas".
El especialista fue presidente de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de la Sección de Infertilidad. Los primeros bebés probetas que trajo al mundo ya van para secundaria.