Confabulario
Kojak, capítulo 2.Nos informan desde el centro de mando de la Policía Nacional que Gustavito llegó a hacer “una inspección” y terminó pidiéndole la renuncia a tres comisionados. “El 1 de julio quiero sus cartas en mi escritorio”, les dijo.
Capacitación.Nos informan en tono muy serio que un funcionario escogido por Martinelli para que se encargue de temas de seguridad, se empuja a diario entre cuatro y seis horas de películas de guerra. La sala de su casa huele a pólvora hollywoodense.
Dulce venganza.En un restaurante en Penonomé se le escuchó decir a uno de los grandes del arnulfismo que los Molirenas no han visto nada de lo que les espera por haber “traicionado” a Varela el año pasado.
Desidia.En la Avenida Balboa, donde colapsaron acera y muro de una construcción, que mantiene parte de la vía cerrada, ayer se tomaron el día libre. Había maquinarias aquí y allá, pero ni un trabajador solucionando el problema.
Jubilados.Eladio advirtiéndole a Martinelli que se pare firme con los viejitos, o le darán mongo.
Los rojos.Gracioso que el bigotudo Genaro esté pidiendo al nuevo gobierno una Constituyente y reformas a todas las leyes de Panamá, “menos al Código Laboral”. Este es el clásico panameño, que quiere cambios pa’todos, menos pa’él.
Consejo de Seguridad.Suena un “poderoso” de Coclé para este organismo.
No se puede.“Stalin” Mulino revela que el gobierno de Martinelli no puede cumplir de una vez la promesa de eliminar las leyes de seguridad. Ya empezamos.