Confiemos en Diosen el 2009
Para año nuevo se observa una amalgama de comportamientos, de manera particular entre las personas que creemos en Dios. Por ejemplo, vamos a misa y oramos pidiendo a Dios mejores días; sin embargo, al salir de allí, a las doce de la media noche, estamos tirando las semillas de 12 uvas en un plato, o sacamos las maletas por las calles, entre otras supersticiones.
Por supuesto que tampoco faltará nuestra total atención a un sinnúmero de hechiceros, hoy llamados astrólogos, que vaticinarán cosas que jamás acontecerán. Es duro, pero este tipo de prácticas que parecen inocua atentan contra el primer mandamiento: Amarás a Dios sobre todas las cosas, por más que digamos que "no lo tomamos en serio". Y es que no podemos poner nuestra confianza en el Dios vivo y al mismo tiempo depender de ritos y objetos que están muertos.
Sabiamente la Iglesia Católica enseña que: "La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a "mediums" encierran una voluntad de poder sobre el tiempo y la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de grajearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados con el temor amoroso, que debemos solamente a Dios".
Basta ver la cantidad de brujos que se anuncian en los diarios, los programas especiales para espiritistas que se dieron este año, fuera de los acostumbrados hechiceros y adivinos que mantienen programas radiales y televisivos.
Que tal si este año que empieza nos proponemos mejor encontrarnos con quien sí tiene poder sobre las estrellas del firmamento, porque El las ha creado; por qué mejor nos volvemos a Dios y empecemos a practicar lo que nos enseñó a través de su hijo Jesús, y tal vez así veremos mejores días para Panamá, que yo sea el primero.
Confiemos en Dios, contra El nadie puede y dejemos esas ridículas prácticas supersticiosas. Recordemos las palabras del Arcángel Miguel al demonio cuando lo derrotó: "Quien como Dios".
Hagamos alianza con nuestro poderoso padre Dios, no esperemos tontamente a que un partido, un político o un hechicero nos resuelvan la vida. Feliz Año 2009.