Configuraciones artificiosas de corregimientos
La miopía en materia electoral de los directivos del arnulfismo y de los frágiles partidos de minoría que circundan el ambiente electoral con vacilantes posturas de conveniencia, se han constituido en víctimas del PRD en los dos últimos comicios y próximo por venir. Las dos elecciones han demostrado que el arnulfismo y PRD, lejos de autenticarse de mayoría, son de minoría más importantes o plurales; sin embargo, debido a un sistema electoral corruptor e ineptitud de los supinos jurídico-electorales del Tribunal Electoral (TE), se ha venido fomentando un nefasto favoritismo hacia un bipartidismo tras una genial y astuta eliminación de los partidos de minoría, de ahí que no debemos descartar que en el 2004 uno de los dos aventajados por las aberraciones logre el 50 + 1 en la presidencial para autoproclamarse de mayoría.
Los directivos del arnulfismo se han preocupado en obtener la victoria en los comicios presidenciales, sin importar su cuota en los legislativos y municipales. La estrategia parece lógica, si tomamos en cuenta el descomunal poder que concierta el Ejecutivo sobre el presupuesto e incontrolable potestad, sin que medie ley sobre ética gubernamental, para influir o nombrar afectos, familiares y cuantos se les ocurra en una multiplicidad de cargos para no hablar de las atractivas concesiones y prebendas que manipula.
La Ley Electoral, que no así la Constitución, ha fijado un exacerbado umbral de admisión para entorpecer la participación de las minorías organizadas en las consultas electorales, que se agrava sensiblemente con la fijación de elecciones por el sistema de pluralidad de votos en una sola vuelta, tope disimulado y fraudulento del medio cuociente en la fórmula de los plurinominales, permisividad de postulaciones multipartidistas, configuración artificiosa de corregimientos, fijación de diminutas circunscripciones en las de legisladores, etc.
El sistema electoral favorece ventajosamente al PRD que, pese a que es de minoría, ha probado en los pasados comicios tener pluralidad de votos. Reciente un legislador del PRD propuso y logró que se segregaran los corregimientos Belisario Porras y José Domingo Espinar en tres cada uno, para conformar en 10 los concejales que de hecho gobiernan a la ciudadanía de San Miguelito. La proposición fue acogida placentera e ingenuamente por el resto oficialista sin estudiar las repercusiones electorales de las nuevas delimitaciones, de ahí que sinteticemos los resultados de las elecciones de 1999 en los segregados: El Partido Arnulfista superó al PRD en el B. Porras por 3,041 votos, mientras que en el J. D. Espinar, el PRD al arnulfismo por 836; al estudiar los rendimientos de las mesas de votación dentro de las nuevas subdivisiones, de repetirse los patrones de 1999, la ventaja en el 2004 será para el PRD que aumenta considerablemente las posibilidades de lograr 4 de los 6 - la táctica se denomina gerrimandering.
San Miguelito es un buen ejemplo de una antidemocrática y no representativa elección de representantes que se fundamenta en el nefasto legado localista de la dictadura donde, tras la delimitación artificiosa o alegre que dibuja el Legislador, se produce un porcentaje altísimo de votos que no se toman en cuenta, así como también la conformación de consejos municipales que no son proporcionalmente consistentes con los votos obtenidos por las candidaturas y de "elegidos" por una diminuta minoría del electorado en los corregimientos.
Así tenemos que en San Miguelito, el PRD obtuvo 36 mil (26%) y el arnulfismo 35 mil (26%) de un total de 138 mil votos; o sea, ambos acumularon 71 mil (52%) votos, mientras que el resto de las candidaturas 67 mil (48%). No obstante, el alto caudal de las minorías, ninguna cuenta con representación en el Consejo Municipal, pues el PRD tiene 3 representantes y el arnulfismo 2, pero también se destaca que pese a que globalmente el Partido Arnulfista fue superado exiguamente por el PRD en 401 votos, este último tiene una concejalía de más.
Pero eso no es todo, el voto de 89 mil (63%) electores de 138 mil, no sirvieron para elegir a nadie o sea que ¡fueron al basurero! Por otra parte, el representante perredista en J. Espinar fue elegido por el 27% del electorado, mientras que el arnulfista de Victoriano Lorenzo por el 20% y, ninguno del resto por más del 32%.
Una revisión de los otros 73 distritos, nos brinda resultados aún más dramáticos. El desvariado esquema dictatorial creado, en su momento de gloria absoluta, por los estrategas del PRD ha producido curiosas disparidades en la magnitud de los concejos así que S. Miguelito con 130 mil votos se eligieron 5 concejales, mientras en Las Tablas 24 con 18 mil, sin dejar de mencionar que en este último en uno votaron cerca de 4 mil y en otro 105 (diríamos que una familia).
Respecto a los legisladores, en los 26 uninominales el Partido Arnulfista sumó 70 (16%) mil votos de 438 mil y se adjudicó 2 escaños, mientras que cuatro a Solidaridad con 33 mil (8%). Por otra parte, el PRD con 120 mil (27%) se adjudicó 10 (38% de los 26); de ahí que recomendamos que Justicia y Paz y los demás adquieran y lean nuestro libro sobre Derecho Electoral panameño, para que se enteren de las "ñamuras" y trampas del aberrante sistema antidemocrático que nos legó la dictadura y que tontamente consienten en mantener los otros partidos que el aventajado PRD.
Los directivos del arnulfismo se han preocupado en obtener la victoria en los comicios presidenciales, sin importar su cuota en los legislativos y municipales. La estrategia parece lógica, si tomamos en cuenta el descomunal poder que concierta el Ejecutivo sobre el presupuesto e incontrolable potestad, sin que medie ley sobre ética gubernamental, para influir o nombrar afectos, familiares y cuantos se les ocurra en una multiplicidad de cargos para no hablar de las atractivas concesiones y prebendas que manipula.
La Ley Electoral, que no así la Constitución, ha fijado un exacerbado umbral de admisión para entorpecer la participación de las minorías organizadas en las consultas electorales, que se agrava sensiblemente con la fijación de elecciones por el sistema de pluralidad de votos en una sola vuelta, tope disimulado y fraudulento del medio cuociente en la fórmula de los plurinominales, permisividad de postulaciones multipartidistas, configuración artificiosa de corregimientos, fijación de diminutas circunscripciones en las de legisladores, etc.
El sistema electoral favorece ventajosamente al PRD que, pese a que es de minoría, ha probado en los pasados comicios tener pluralidad de votos. Reciente un legislador del PRD propuso y logró que se segregaran los corregimientos Belisario Porras y José Domingo Espinar en tres cada uno, para conformar en 10 los concejales que de hecho gobiernan a la ciudadanía de San Miguelito. La proposición fue acogida placentera e ingenuamente por el resto oficialista sin estudiar las repercusiones electorales de las nuevas delimitaciones, de ahí que sinteticemos los resultados de las elecciones de 1999 en los segregados: El Partido Arnulfista superó al PRD en el B. Porras por 3,041 votos, mientras que en el J. D. Espinar, el PRD al arnulfismo por 836; al estudiar los rendimientos de las mesas de votación dentro de las nuevas subdivisiones, de repetirse los patrones de 1999, la ventaja en el 2004 será para el PRD que aumenta considerablemente las posibilidades de lograr 4 de los 6 - la táctica se denomina gerrimandering.
San Miguelito es un buen ejemplo de una antidemocrática y no representativa elección de representantes que se fundamenta en el nefasto legado localista de la dictadura donde, tras la delimitación artificiosa o alegre que dibuja el Legislador, se produce un porcentaje altísimo de votos que no se toman en cuenta, así como también la conformación de consejos municipales que no son proporcionalmente consistentes con los votos obtenidos por las candidaturas y de "elegidos" por una diminuta minoría del electorado en los corregimientos.
Así tenemos que en San Miguelito, el PRD obtuvo 36 mil (26%) y el arnulfismo 35 mil (26%) de un total de 138 mil votos; o sea, ambos acumularon 71 mil (52%) votos, mientras que el resto de las candidaturas 67 mil (48%). No obstante, el alto caudal de las minorías, ninguna cuenta con representación en el Consejo Municipal, pues el PRD tiene 3 representantes y el arnulfismo 2, pero también se destaca que pese a que globalmente el Partido Arnulfista fue superado exiguamente por el PRD en 401 votos, este último tiene una concejalía de más.
Pero eso no es todo, el voto de 89 mil (63%) electores de 138 mil, no sirvieron para elegir a nadie o sea que ¡fueron al basurero! Por otra parte, el representante perredista en J. Espinar fue elegido por el 27% del electorado, mientras que el arnulfista de Victoriano Lorenzo por el 20% y, ninguno del resto por más del 32%.
Una revisión de los otros 73 distritos, nos brinda resultados aún más dramáticos. El desvariado esquema dictatorial creado, en su momento de gloria absoluta, por los estrategas del PRD ha producido curiosas disparidades en la magnitud de los concejos así que S. Miguelito con 130 mil votos se eligieron 5 concejales, mientras en Las Tablas 24 con 18 mil, sin dejar de mencionar que en este último en uno votaron cerca de 4 mil y en otro 105 (diríamos que una familia).
Respecto a los legisladores, en los 26 uninominales el Partido Arnulfista sumó 70 (16%) mil votos de 438 mil y se adjudicó 2 escaños, mientras que cuatro a Solidaridad con 33 mil (8%). Por otra parte, el PRD con 120 mil (27%) se adjudicó 10 (38% de los 26); de ahí que recomendamos que Justicia y Paz y los demás adquieran y lean nuestro libro sobre Derecho Electoral panameño, para que se enteren de las "ñamuras" y trampas del aberrante sistema antidemocrático que nos legó la dictadura y que tontamente consienten en mantener los otros partidos que el aventajado PRD.