Consejo de Relaciones Exteriores
La presencia de distinguidos y experimentados hombres de negocios como titulares y suplentes en el recientemente nombrado Consejo Nacional de Relaciones Exteriores deja la impresión de que su lugar correcto no es la Cancillería sino el Ministerio de Comercio.
Aunque la moderna concepción de las relaciones diplomáticas eleva la prioridad de la economía en sus diversos aspectos, es en el campo del comercio internacional, en la negociación de convenios y acuerdos bilaterales y multilaterales, en el delicado tema de los aranceles donde el asesoramiento de los empresarios privados es, indudablemente, más beneficioso y práctico para los intereses generales de Panamá.
El Consejo Nacional de Relaciones Exteriores fue rescatado por el gobierno de Guillermo Endara del marasmo en que había caído en los tramos finales de la dictadura militar. El recordado Canciller Julio Linares revitalizó el organismo asesor, nombrando un conjunto de estudiosos de la diplomacia y el derecho internacional a los que convocó y consultó a menudo, aunque las urgencias de la diplomacia pragmática impidió que lo hiciera con la frecuencia que él deseó.
José Raúl Mulino, quien debía estar en la nueva nómina de asesores como ex Canciller y analista constante de la problemática internacional, igualmente consultó de manera permanente a los miembros del Consejo en momentos cruciales del reingreso de Panamá, con derecho de miembro pleno, al Grupo de Río.
The right men in the right thing, -Los hombres adecuados en el lugar adecuado-. La inclusión de Oydén Ortega, ex Canciller y ex Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Legislativa es una atinada y democrática muestra de la amplitud pluripartidaria de la integración del Consejo, a la espera de más personalidades que realmente tonifiquen el asesoramiento de nuestra política internacional.
Aunque la moderna concepción de las relaciones diplomáticas eleva la prioridad de la economía en sus diversos aspectos, es en el campo del comercio internacional, en la negociación de convenios y acuerdos bilaterales y multilaterales, en el delicado tema de los aranceles donde el asesoramiento de los empresarios privados es, indudablemente, más beneficioso y práctico para los intereses generales de Panamá.
El Consejo Nacional de Relaciones Exteriores fue rescatado por el gobierno de Guillermo Endara del marasmo en que había caído en los tramos finales de la dictadura militar. El recordado Canciller Julio Linares revitalizó el organismo asesor, nombrando un conjunto de estudiosos de la diplomacia y el derecho internacional a los que convocó y consultó a menudo, aunque las urgencias de la diplomacia pragmática impidió que lo hiciera con la frecuencia que él deseó.
José Raúl Mulino, quien debía estar en la nueva nómina de asesores como ex Canciller y analista constante de la problemática internacional, igualmente consultó de manera permanente a los miembros del Consejo en momentos cruciales del reingreso de Panamá, con derecho de miembro pleno, al Grupo de Río.
The right men in the right thing, -Los hombres adecuados en el lugar adecuado-. La inclusión de Oydén Ortega, ex Canciller y ex Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Legislativa es una atinada y democrática muestra de la amplitud pluripartidaria de la integración del Consejo, a la espera de más personalidades que realmente tonifiquen el asesoramiento de nuestra política internacional.