Conservemos nuestro ambiente
Nuestro ambiente y su administración en general, al igual que su protección, no es un compromiso que sólo le compete a aquellas organizaciones conservacionista o a las entidades gubernamentales, este es un compromiso que debe adquirir todo ciudadano responsable; ya que la Naturaleza es el legado de nuestras futuras generaciones.
Hoy día con más frecuencia escuchamos frases a favor del medio ambiente, pero notamos cada vez más, que el concepto que tenemos de nuestro ambiente incluye solamente algunas partes de las selvas o montañas, lagos, ríos y mares; sin darnos cuenta, que éste es parte integral de todos nosotros, en nuestras casas, calles y barrios en donde vivimos.
La capacidad de la Tierra para sostener a una humanidad creciente es limitada, en cuanto a las siguientes décadas, nos enfrentamos a un crecimiento continuo demográfico mundial; y el encontrar la manera de controlarlo es imposible.
Por la visión tan incompleta que tenemos del ambiente no nos percatamos que nuestra relación con nuestro entorno, es una convivencia directa con un ambiente mal sano y su deterioro es causa principal de un mal manejo y equilibrio con la humanidad.
La falta de basureros y vertederos adecuados para el manejo de los desechos que constantemente producimos, ha contribuido considerablemente en aumentar los índices de contaminación, creando así un alto grado de insalubridad y constante contaminación en todo nuestro entorno provocando un sin número de enfermedades de todos los panameños. Todo esto ocurre a raíz de la degradación ambiental consecuencias que trae al no convivir en armonía y equilibrio con la tierra.
La desaparición para siempre de muchas especies dentro de nuestra flora y fauna de la faz de la Tierra, es lo que en sí se ha provocado una disminución en la biodiversidad. La desaparición de hábitats naturales (selva, pantanos y zonas litorales) debido a la expansión urbana, el desarrollo rural, la deforestación, la agricultura, la construcción de represas, las extracciones de minerales, la constante contaminación del aire, los derrames de petróleo, el exceso de población y el vertido de desechos a las aguas comprendidos océanos y ríos destruyendo por completo nuestros ecosistemas marinos.
También ocurre la desaparición de especies cuando el ser humano, deliberadamente o accidentalmente, introduce especies como plantas, animales u otras de un ecosistema a otro. La utilización de fertilizantes, plaguicidas, hervicidas prohibidos.
Unos 17 millones de hectáreas pluviselvas tropicales se pierden cada año. Estas selvas abarcan el 7% de la superficie terrestre, pero proporcionan el hábitat entre 50 y 80% de las especies del mundo.
La deforestación de las zonas tropicales es causada por la tala indiscriminada de bosques para destinar la tierra al trabajo de la agricultura, ganadería y así generar productos maderables, papel y leña entre otros.
La gestión habitual de alimentos contaminados con cadmio, mercurio, plomo y zinc, presentes en los caudales de agua para riesgos, puede producir, entre otras enfermedades al hombre, problemas en el organismo, la sangre, piel, problemas respiratorios o el ablandamiento de los huesos.
Además de la destrucción de los ecosistemas marinos provocado por los recalentamientos de la tierra en donde anualmente las aguas suben su nivel un pie desapareciendo así parte de costas y tierras; esto sin contar el mal manejo y destrucción de los hermosos corales y arrecifes causado por la mano humana.
El pararse sobre ellos con las chapaletas, el anclar sobre ellos, derramar sustancias tóxicas, entre otros, provoca la destrucción de este importante ecosistema marino fuente principal alimenticia.
Tratemos de practicar todo lo contrario a esto, ya que salud de nuestra gente, depende directamente de la protección y el bienestar de nuestros bosques, ríos, playas y especies de animales silvestres.
La misión de la Autoridad Nacional del Ambiente es generar las condiciones para la formulación, aplicación y ejecución de una adecuada Política Nacional del ambiente, leyes, reglamentos y proyectos que:
Promueven efectivamente la valorización, protección, conservación, recuperación del ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales.
Aseguren el ordenamiento de la gestión ambiental del sector público y privado y su integración en objetivos sociales y económicos que promuevan el desarrollo humano sostenible.
La visión de la Autoridad Nacional del Ambiente consiste en ser líderes de la gestión ambiental, institucionalmente moderna, equilibrada y dinámica. Estamos comprometidos con el desarrollo humano sostenible y la calidad de nuestros servicios; armonizamos intereses, respetando los principios de protección y uso racional de los recursos naturales y el ambiente; propiciamos el fortalecimiento de la conciencia y la cultura ambiental y la activa participación de todos los sectores de la sociedad panameña.
Hoy día con más frecuencia escuchamos frases a favor del medio ambiente, pero notamos cada vez más, que el concepto que tenemos de nuestro ambiente incluye solamente algunas partes de las selvas o montañas, lagos, ríos y mares; sin darnos cuenta, que éste es parte integral de todos nosotros, en nuestras casas, calles y barrios en donde vivimos.
La capacidad de la Tierra para sostener a una humanidad creciente es limitada, en cuanto a las siguientes décadas, nos enfrentamos a un crecimiento continuo demográfico mundial; y el encontrar la manera de controlarlo es imposible.
Por la visión tan incompleta que tenemos del ambiente no nos percatamos que nuestra relación con nuestro entorno, es una convivencia directa con un ambiente mal sano y su deterioro es causa principal de un mal manejo y equilibrio con la humanidad.
La falta de basureros y vertederos adecuados para el manejo de los desechos que constantemente producimos, ha contribuido considerablemente en aumentar los índices de contaminación, creando así un alto grado de insalubridad y constante contaminación en todo nuestro entorno provocando un sin número de enfermedades de todos los panameños. Todo esto ocurre a raíz de la degradación ambiental consecuencias que trae al no convivir en armonía y equilibrio con la tierra.
La desaparición para siempre de muchas especies dentro de nuestra flora y fauna de la faz de la Tierra, es lo que en sí se ha provocado una disminución en la biodiversidad. La desaparición de hábitats naturales (selva, pantanos y zonas litorales) debido a la expansión urbana, el desarrollo rural, la deforestación, la agricultura, la construcción de represas, las extracciones de minerales, la constante contaminación del aire, los derrames de petróleo, el exceso de población y el vertido de desechos a las aguas comprendidos océanos y ríos destruyendo por completo nuestros ecosistemas marinos.
También ocurre la desaparición de especies cuando el ser humano, deliberadamente o accidentalmente, introduce especies como plantas, animales u otras de un ecosistema a otro. La utilización de fertilizantes, plaguicidas, hervicidas prohibidos.
Unos 17 millones de hectáreas pluviselvas tropicales se pierden cada año. Estas selvas abarcan el 7% de la superficie terrestre, pero proporcionan el hábitat entre 50 y 80% de las especies del mundo.
La deforestación de las zonas tropicales es causada por la tala indiscriminada de bosques para destinar la tierra al trabajo de la agricultura, ganadería y así generar productos maderables, papel y leña entre otros.
La gestión habitual de alimentos contaminados con cadmio, mercurio, plomo y zinc, presentes en los caudales de agua para riesgos, puede producir, entre otras enfermedades al hombre, problemas en el organismo, la sangre, piel, problemas respiratorios o el ablandamiento de los huesos.
Además de la destrucción de los ecosistemas marinos provocado por los recalentamientos de la tierra en donde anualmente las aguas suben su nivel un pie desapareciendo así parte de costas y tierras; esto sin contar el mal manejo y destrucción de los hermosos corales y arrecifes causado por la mano humana.
El pararse sobre ellos con las chapaletas, el anclar sobre ellos, derramar sustancias tóxicas, entre otros, provoca la destrucción de este importante ecosistema marino fuente principal alimenticia.
Tratemos de practicar todo lo contrario a esto, ya que salud de nuestra gente, depende directamente de la protección y el bienestar de nuestros bosques, ríos, playas y especies de animales silvestres.
La misión de la Autoridad Nacional del Ambiente es generar las condiciones para la formulación, aplicación y ejecución de una adecuada Política Nacional del ambiente, leyes, reglamentos y proyectos que:
Promueven efectivamente la valorización, protección, conservación, recuperación del ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales.
Aseguren el ordenamiento de la gestión ambiental del sector público y privado y su integración en objetivos sociales y económicos que promuevan el desarrollo humano sostenible.
La visión de la Autoridad Nacional del Ambiente consiste en ser líderes de la gestión ambiental, institucionalmente moderna, equilibrada y dinámica. Estamos comprometidos con el desarrollo humano sostenible y la calidad de nuestros servicios; armonizamos intereses, respetando los principios de protección y uso racional de los recursos naturales y el ambiente; propiciamos el fortalecimiento de la conciencia y la cultura ambiental y la activa participación de todos los sectores de la sociedad panameña.