Constantes robos en el Casco Antiguo
En el sector del Casco Antiguo, en el corregimiento de San Felipe han proliferado en los últimos años gran cantidad de bares, restaurantes, y sitios de distracción, Los que resaltan el lugar y brindan una alternativa a los amantes de la vida nocturna.
Este tipo de actividades trae consigo afluencia comercial tanto para lo establecimientos como para los residentes de este sitio, ya sea en las pequeñas abarroterías, los cuidadores de autos, vendedores de flores, entre otros.
Sin embargo, la tónica en los últimos meses ha sido la gran cantidad de hurtos y robos que se registran a los vehículos de las personas que asisten a estos lugares.
En las últimas semanas, a más de media docena de automóviles le han roto los vidrios para sustraerles equipos de audio, herramientas, artículos personales, entre otros e inclusive se han dado casos de robos de autos.
Algunos propietarios de establecimientos manifestaron que esta situación les afecta notablemente, pues muchos de los clientes han optado por no llegar más por esos lares.
Relataron que en estos negocios han realizado una considerable inversión para que unos cuantos mozalbetes, inconsciente del gran recurso que es en su conjunto el Casco Antiguo, perjudiquen la nueva cara que se vende del lugar.
Explicaron que los ladrones son en su mayoría son niños cuyas edades oscilan entre los 10 y 15 años. El modo de operar es que se hacen pasar por buscadores de estacionamientos para los visitantes y donde las personas bajan los vidrios para alguna consulta, aprovechan para meter la mano y sustraer las carteras u objetos de valor que se encuentran a la vista y se dan a la fuga.
Indicaron que la mayoría de estos niños portan armas de fuego y las veces que son capturados quedan libre al cabo de unas horas.
Detallaron que en el lugar hacen falta señalización, iluminación y seguridad para minimizar las posibilidades de robos y hurtos.
"En una ocasión una ronda policial procedió a solicitarle documentaciones a unos turistas que visitaban el sector, situación anormal desde todo punto de vista", puntualizaron.
Solicitan mayor apoyo de parte de la Policía Nacional, de la Oficina del Casco Antiguo y de la junta comunal, a fin de disminuir notablemente la delincuencia en el lugar.
Sobre este particular, el representante del corregimiento, Mario Kennedy, coincidió con los dueños de locales, de que quienes están en los vehículos y a los visitantes a los centros nocturnos del lugar, son menores de edad.
Explicó que lo más irónico es que a las personas decentes de San Felipe se les pide cédula de identidad constantemente y a quienes delinquen, las rondas policiales ni siquiera se les acercan.
Detalló que la Policía de Turismo sólo está en el lugar de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde y durante la noche que es cuando se acentúa el turismo interno, no se ve un solo guardia por el sector, lo que contribuye a que los robos se agudicen.
"En otras partes el turismo es cuidado las 24 horas por las instancias creadas para tal fin y en San Felipe no ocurre así", manifestó. Agregó que en el corregimiento hay otras instancias como la Oficina del Casco Antiguo, donde muchas veces se ignora la autoridad de la junta comunal", dijo.
Precisó que la directora de la oficina del Casco Antiguo, Vanessa Spadafora, debe reconocer las funciones de la junta comunal y en aras de un mejor San Felipe, se debe trabajar mancomunadamente junto a la Policía Nacional, a fin de erradicar las acciones delictivas en el sector y no desconocer la función de la junta comunal.
Reveló que el problema de la delincuencia en general es mayor, debido a que hay personas que son detenidas y al rato quedan en libertad, y puso como ejemplo el caso de un menor de 13 años que asesinó a un joven de 20 y al cabo de tres días el homicida estaba en la calle, lo que indica que el sistema judicial debe ser analizado detenidamente.
Añadió que el dilema de los robos en San Felipe no son solamente contra los visitantes de las discotecas y restaurantes, sino al resto de los ciudadanos decentes que habitan en este sitio. Por lo pronto sólo resta esperar que las autoridades refuercen la seguridad, en aras de disminuir los índices de criminalidad.
Este tipo de actividades trae consigo afluencia comercial tanto para lo establecimientos como para los residentes de este sitio, ya sea en las pequeñas abarroterías, los cuidadores de autos, vendedores de flores, entre otros.
Sin embargo, la tónica en los últimos meses ha sido la gran cantidad de hurtos y robos que se registran a los vehículos de las personas que asisten a estos lugares.
En las últimas semanas, a más de media docena de automóviles le han roto los vidrios para sustraerles equipos de audio, herramientas, artículos personales, entre otros e inclusive se han dado casos de robos de autos.
Algunos propietarios de establecimientos manifestaron que esta situación les afecta notablemente, pues muchos de los clientes han optado por no llegar más por esos lares.
Relataron que en estos negocios han realizado una considerable inversión para que unos cuantos mozalbetes, inconsciente del gran recurso que es en su conjunto el Casco Antiguo, perjudiquen la nueva cara que se vende del lugar.
Explicaron que los ladrones son en su mayoría son niños cuyas edades oscilan entre los 10 y 15 años. El modo de operar es que se hacen pasar por buscadores de estacionamientos para los visitantes y donde las personas bajan los vidrios para alguna consulta, aprovechan para meter la mano y sustraer las carteras u objetos de valor que se encuentran a la vista y se dan a la fuga.
Indicaron que la mayoría de estos niños portan armas de fuego y las veces que son capturados quedan libre al cabo de unas horas.
Detallaron que en el lugar hacen falta señalización, iluminación y seguridad para minimizar las posibilidades de robos y hurtos.
"En una ocasión una ronda policial procedió a solicitarle documentaciones a unos turistas que visitaban el sector, situación anormal desde todo punto de vista", puntualizaron.
Solicitan mayor apoyo de parte de la Policía Nacional, de la Oficina del Casco Antiguo y de la junta comunal, a fin de disminuir notablemente la delincuencia en el lugar.
Sobre este particular, el representante del corregimiento, Mario Kennedy, coincidió con los dueños de locales, de que quienes están en los vehículos y a los visitantes a los centros nocturnos del lugar, son menores de edad.
Explicó que lo más irónico es que a las personas decentes de San Felipe se les pide cédula de identidad constantemente y a quienes delinquen, las rondas policiales ni siquiera se les acercan.
Detalló que la Policía de Turismo sólo está en el lugar de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde y durante la noche que es cuando se acentúa el turismo interno, no se ve un solo guardia por el sector, lo que contribuye a que los robos se agudicen.
"En otras partes el turismo es cuidado las 24 horas por las instancias creadas para tal fin y en San Felipe no ocurre así", manifestó. Agregó que en el corregimiento hay otras instancias como la Oficina del Casco Antiguo, donde muchas veces se ignora la autoridad de la junta comunal", dijo.
Precisó que la directora de la oficina del Casco Antiguo, Vanessa Spadafora, debe reconocer las funciones de la junta comunal y en aras de un mejor San Felipe, se debe trabajar mancomunadamente junto a la Policía Nacional, a fin de erradicar las acciones delictivas en el sector y no desconocer la función de la junta comunal.
Reveló que el problema de la delincuencia en general es mayor, debido a que hay personas que son detenidas y al rato quedan en libertad, y puso como ejemplo el caso de un menor de 13 años que asesinó a un joven de 20 y al cabo de tres días el homicida estaba en la calle, lo que indica que el sistema judicial debe ser analizado detenidamente.
Añadió que el dilema de los robos en San Felipe no son solamente contra los visitantes de las discotecas y restaurantes, sino al resto de los ciudadanos decentes que habitan en este sitio. Por lo pronto sólo resta esperar que las autoridades refuercen la seguridad, en aras de disminuir los índices de criminalidad.