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Construir las bases de un Panamá que mejora año tras año


Para lograr que Panamá mejore año tras año, independientemente de quién ostente el poder, es imprescindible que oficialistas y oposición se pongan de acuerdo en la creación de ciertas bases sólidas sobre las cuales construir ese Panamá deseado.
Hay oportunidades históricas que muchas veces desaprovechamos por no realizar su singularidad a tiempo. Una de ellas que vivimos ahora es la profunda transformación democrática interna que está experimentando el PRD. Dicha transformación ha permitido una alianza con partidos históricamente democráticos como lo son los integrantes del actual Partido Popular. Asumiendo que esta transformación continúe y no se vea truncada por futuras dirigencias, entonces nos vemos frente a una situación circunstancial única.
El PRD, junto con dos legisladores de Solidaridad y el Partido Popular, a través del pacto META, tiene mayoría en la Asamblea Legislativa. Esta mayoría existe en estos momentos. Nadie puede garantizar que exista en el futuro. Esta es otra situación circunstancial.
Aprovechando estas situaciones circunstanciales, me permito sugerir tanto a legisladores oficialistas como a los del pacto META, la promulgación de leyes que establezcan las bases sólidas sobre las cuales edificar un Panamá que mejora año tras año.
A continuación algunas sugerencias para establecer dichas bases sólidas:
Primero, en el ámbito electoral, es incongruente gozar de reconocidas e internacionalmente aceptadas elecciones nacionales libres y democráticas y no gozar de ellas internamente en los partidos. Es decir, los panameños en general anticipamos que en las elecciones nacionales no habrá irregularidades, pero sí en las internas de los partidos. Debe haber un solo juego de leyes electorales que apliquen para todas las elecciones políticas nacionales o internas.
Segundo, en lo relacionado a la corrupción, debe haber leyes fuertes y ejecución expedita y decidida de las mismas contra la corrupción, fraude y enriquecimiento ilícito tanto en el sector privado como en el gobierno. En un país históricamente gobernado por el caudillismo, paternalismo y militarismo, el concepto del juega vivo y de llegar al poder para enriquecerse son conductas recurrentes comunes, y peor aún, aceptadas como inevitables por la mayoría de los panameños. Esto tiene que cambiar.
Tercero, en el ámbito de la información, muchos de los abusos que se cometen son basados por acceso privilegiado y oportuno a la información que los demás no disfrutan. Esto sucede principalmente en lo económico y político. No es sólo tener acceso irrestricto a la información pública sino tener dicho acceso en forma inmediata y con garantías de que sea cierta. Ya existe una iniciativa legislativa de acceso a la información pública, la cual debe resolver esto.
Cuarto, en el ámbito tecnológico, la economía mejoraría, los trámites gubernamentales se agilizarían, las reglas del juego se uniformarían y la corrupción gubernamental generalizada disminuiría, si se automatizan en forma integral los organismos estatales y entidades autónomas inicialmente y posteriormente se exige a las personas naturales y jurídicas la interconexión electrónica con el gobierno con fechas topes razonables, pero fijas.
Quinto, en cuanto a la ejecución del presupuesto gubernamental, no puede ser que todos los gobiernos tengan el mismo problema. Una baja ejecución del presupuesto gubernamental afecta por igual a todos los panameños sin importar a qué partido pertenecen. Deben haber leyes que exijan que el Poder Ejecutivo tenga que lograr aunque sea un mínimo desempeño satisfactorio en sus diferentes áreas, o si no, el responsable de la ejecución en dicha área pierde su puesto de trabajo independientemente de la afiliación política que tenga.
Sexto, en lo relacionado a la continuidad de proyectos macros que duran más de un período presidencial en ejecutarse, oficialistas y oposición deben ponerse de acuerdo de manera que le garanticen la continuidad al mismo independientemente de quién ostente el poder. Entiendo que Israel tiene una ley al respecto que funciona muy bien.
Para establecer bases sólidas sobre las cuales edificar un Panamá que mejora año tras año independientemente de quién ostente el poder, es imprescindible que los líderes políticos implementen muchas ideas como éstas.
Cuando realicemos que la transparencia total y la uniformidad de las reglas del juego para todos traen consigo la confianza de los gobernados, inversiones y la justicia, entonces estaremos encaminados a resolver una infinidad de problemas que nos siguen manteniendo en el tercer mundo. rmartinelli@cwpanama.net

101 años de Panamá América

 
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