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Construyendo sociedades más fuertes


Las oportunidades abundan en las Américas, no sólo para construir un área comercial que abarque 800 millones de consumidores y un PIB de $14 trillones, sino para consolidar una comunidad de naciones amigas que comparten un compromiso en común hacia la democracia, la libre empresa y con una amplia base de crecimiento económico. El cultivar tal asociación estable nunca ha sido tan importante para Estados Unidos (EU) como lo es ahora. Para nuestros vecinos -que han obtenido logros bien ganados, pero que aún afrontan desafíos agudos- el compromiso de EU jamás ha resultado tan crucial. Las políticas del presidente Bush ayudarán a nuestros amigos a superar los obstáculos a corto plazo, al igual que ayudarán a asegurar un siglo de libertad y prosperidad para nuestros vecinos y para nosotros mismos.
Tal como lo expresó el presidente George Bush en conversaciones a la Presidenta Moscoso, durante su reciente visita a la Casa Blanca, Estados Unidos y Panamá son extraordinarios socios que han compartido durante un siglo metas y valores comunes. Estados Unidos apoya y aplaude la expresión de la democracia manifestada a través de las elecciones de los panameños de un nuevo presidente y una nueva Asamblea Legislativa. Exhortamos al pueblo panameño a aprovechar esta oportunidad para votar a conciencia y que reconozcan que los líderes que eligen estructurarán la agenda del futuro de sus hijos.
En un momento en que Estados Unidos está preocupado por la seguridad nacional es imperativo que prestemos atención a la estabilidad y la seguridad de nuestra área. Nuestros vínculos geográficos han creado relaciones económicas naturales. Las exportaciones de EU a Latinoamérica en la última década han aumentado a un 137%, mientras que las exportaciones de Latinoamérica hacia la nación estadounidense dieron un salto a un 230 % durante la misma década.
La visión del "Área de Libre Comercio de las Américas" fortalecerá aún más y expandirá esta asociación económica. Miramos con interés hacia un comercio en expansión y una relación de inversión con Panamá en los próximos años.
La mayoría de los países en la región han logrado gran progreso estableciendo sistemas de gobiernos democráticos. Sin embargo, los líderes electos en muchas naciones se enfrentan a persistentes tensiones políticas, económicas, sociales y en algunos casos étnicas. Varios países están confrontando amenazas que son costosas a su seguridad -ya sea en términos de narcoterrorismo o crímenes violentos- que socavan el régimen del derecho. No obstante, en términos de la seguridad nacional estadounidense, nos sentimos justificadamente preocupados por la inestabilidad política o las agudas crisis económicas cercanas a nuestras fronteras.
Panamá y Estados Unidos han disfrutado éxitos trabajando conjuntamente en asuntos de seguridad, que incluyen la aplicación de la ley, los asuntos antinarcóticos y la seguridad del Canal. Sin duda, como nexo global para el comercio y los negocios, Panamá se encuentra "en primera línea" en la batalla internacional contra el terrorismo , y la cooperación entre EU y las autoridades panameñas en este esfuerzo ha sido excepcional.
Los objetivos estadounidenses en el hemisferio occidental son transparentes: buscamos socios que sean democráticos, estables, que se desarrollen y que sean prósperos. Deseamos fronteras seguras y buscamos relaciones armoniosas con nuestros vecinos. Deseamos ser parte de una comunidad de naciones que trabaje conjuntamente en la promoción de los valores comunes de la democracia y de la libertad económica en el mundo. Para promover estos objetivos, la política del presidente Bush trabaja con nuestros socios en la región para hacer que la democracia sirva mejor a cada ciudadano; que genere el crecimiento económico mediante el libre comercio y políticas fiscales sólidas; y para invertir en el bienestar de personas de todas las posiciones sociales.
Un paso importante hacia esta meta de consolidar una comunidad de naciones democráticas fue logrado con la firma de la Carta Democrática Interamericana, el 11 de septiembre de 2001, por todos los Estados miembros activos la OEA. Sin embargo, continuaremos exhortando a los países a que "inviertan en el recurso humano", porque las economías no pueden crecer con la rapidez requerida para generar los empleos que se necesitan- y menos para derrotar la extrema pobreza- a menos que todos nuestros pueblos tengan las herramientas y las oportunidades debidas para triunfar. Sobre todo, nuestras políticas sociales deben demostrar que estamos comprometidos, no con remedios insostenibles a corto plazo, sino con el crecimiento con equidad, en el que cada ciudadano pueda contribuir convirtiéndose en un accionista de su propia economía.
A medida que Panamá se acerca a su segundo siglo como nación soberana, Estados Unidos espera con interés continuar la asociación, reforzando y profundizando nuestros lazos históricos, culturales, políticos, económicos y familiares.
*Para Asuntos del Hemisferio Occidental.
La Segunda Guerra Mundial condicionó la caída de Arnulfo Arias y la duración del gobierno de facto de Ricardo Adolfo de la Guardia, como también del exilio del Dr. Arias. Así en este contexto se desató la dinámica conflictiva entre un militarismo ascendente y un populismo recurrente que produciría primero 16 años de inestabilidad, con violaciones del orden constitucional, seguidos por 14 años de relativa estabilidad constitucional, pero sin solución de la relación entre la Guardia militarizada y el poder civil y sin la superación de una relación semi-colonial entre Panamá y los EU, antes de que se produjera el estallido del 11 de octubre de 1968.
(ariyan@sinfo.net)

101 años de Panamá América

 
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