Consumidor
Característica de progreso material, al menos en el sentir y hablar de muchas personas, es el consumismo.
Consumismo es la tendencia inmoderada a adquirir o gastar o consumir bienes, no siempre necesarios. Vivimos en la sociedad de consumo. Y eso inevitablemente. Irreversiblemente.
En un ensayo de la Revista de la Universidad ND, un profesor delibera sobre este tema llamando al “consumidor: voluble subespecie humana”, refiriéndose a los EE.UU. (por supuesto, aplicable a Panamá), sociedad materialista orientada al consumismo y cómo la actual crisis financiera obliga a la gente a consumir menos (lo cual parece bueno), pero como el gastar menor daña a la economía (lo cual es malo) y como de hecho necesitamos que la gente gaste más de manera que los negocios del país recobren su salud (lo cual sería mejor). Describe la situación.
Afirma que estamos viviendo en una cultura que está totalmente “marketizada” de manera que una serie de teorías contemporáneas sostienen que uno no puede separar el mercadeo y la cultura, que están tan íntimamente ligadas, que si tiras de un hilo del tejido social y te quedas con que todo es mercado o marketing. El fundamento está basado en la premisa de que el mercadeo es el poderoso forjador de la estabilidad cultural y del cambio cultural. Es una manera de estructurar la experiencia de la gente, un modo de conformar el comportamiento que no podrá tener nada que ver con el comprar y vender productos.
Un ejemplo es el del pueblo norteamericano que está sumergido en un mar de mensajes, promociones, anuncios propagandísticos, la presión del semejante, expectaciones sociales, y multitud de voces en distinto tono lo acosa para comprar, para pertenecer, para mantenerse subiendo en la escala social y para expresarse a sí mismo.
La casa que tienes, los vestidos que vistes, el carro que manejas, son la expresión de ti mismo.
Eres lo que vistes, eres lo que comes, eres lo que posees, son algunos convencionalismos invisibles con los que funcionamos, con los que se establecen las diferencias sociales y los distintos grupos que se mueven en nuestra sociedad. Hablamos contra la sociedad de consumo, pero somos los grandes consumidores y miramos con sospecha cualquier crítica que se nos predique en contra, aunque en la actual crisis económica una solución va a ser el sustraerse a los impulsos de esa sociedad, lo cual es como querer convertir la noche en el día. Por eso, el ideal cristiano de que tratar de ser más que tener más cobra actualidad en estos tiempos de crisis, cuando se incrementa la publicidad del día del padre.